Capítulo 65

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Julian Anderson tenía los ojos muy abiertos hacia su ordenador. Era temprano en la mañana y el sol se filtraba en su oficina por el gran ventanal. Una vista digna de la oficina del presidente de la empresa.

-¿Esto es real?- cuestiono Tessa a su lado. O mejor dicho, James, su fiel asistente.

-Al parecer... -expulsa el aire que no sabia que estaba conteniendo – sí.

-¿Cómo?

-No lo sé- admite – el usuario es anónimo. -lo piensa – quizás tengamos a alguien ayudándonos

-¿Nuestro ángel guardián?

-Quien sabe...-murmura confundido

-Pero esto es bueno – se lo hace notar

Julian no permite emocionarse -No sé cómo se lo tome Adam

-Debería estar feliz – indica Tessa

-Si. Bueno. Posiblemente. -cierra su ordenador – olvidemos este tema por un momento, hay trabajo que hacer

Entonces "James" asintió. Pues aún tenían una gran pila de trabajo. Aquellos que estaban muy atrasados por tantos días que se habían tomado de descanso -quizás necesitemos un café- murmuro ella.

***

Adam, por el contrario, llegaba tarde a la empresa. No es que fuera su intención. Hoy en realidad si entraba mas tarde que el resto. Así era su horario, pero con todo lo que exploto esa mañana se había tomado mas tiempo de lo usual. Asumía que Julian lo entendería. Después de todo, había leído los comentarios. Muchos lo apoyaban. Muchos le creían.

La sensación era extraña. Miedo, pero de un modo extraordinario, de un modo surrealista.

Él ahora estaba bajo otro lente. Quizás ahora la gente se tomará la molestia de conocerlo mas y permitirse creerle. Saber su historia, su versión de los hechos.

Cuando salió a la calle bajándose del auto, incluso parecía que hasta el sol le sonreía. A la primera persona que había abrazado fue a su esposa. Y ahora, a la siguiente persona que buscaria seria a su primo. Si bien su mundo no se constituía de muchas personas, creía que su amor sí.

-¡Julian!- grito apenas abrió las puertas de las oficinas. Entro sonriendo, casi saltando de alegría. Era raro verlo así. -¡¿Ya lo has visto?!-interrogo casi euforico

El otro muchacho, casi como si fuera el otro extremo de la cuerda, estaba sereno -¿el que?- pregunto

Adam agito la cabeza levemente sonriendo -vamos, no finjas. No puedes aparentar que no lo sabes ya. Revisas las noticias cada jodida mañana.

-No uses ese tipo de vocabulario aquí en mi empresa. Y pensándolo bien, ¿no llegas tarde?

El otro joven arrugo el entrecejo confundido. Entonces busco con su mirada a Tessa. Quizás en busca de alguna explicación. O la buscaba solo para tener la constancia de que no estaba loco.

Tessa le hizo un gesto con los ojos -Hay mucho trabajo y esta atareado. -solto como explicaicon -Pero nos alegramos mucho por ti

-Hablas en plural, James- soltó su jefe por detrás

-Y nos alegramos los dos- volvió a repetir Tessa llevándole la contaría. Entonces ella se le acercó -debo bajar estos documentos, pero, -le susurro al oído – me alegro que la verdad y la justicia salieran a la luz.

Entonces la muchacha se marchó.

Julian por el contrario se había levantado de su asiento e ido hacia su primo -Disculpa mi bajo ánimo, no es por ti. – se lo piensa – no, en realidad, si es por ti

Mentira MillonariaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora