—Dormiremos juntos en la misma habitación. Esa es mi propuesta
Tessa da un paso hacia atrás —¿Qué insinúa?— su cara esta roja como un tomate
—¿Aceptas?
Por más que ella lo mirara, Julian no parecía demostrar nada en su rostro, ni anhelo, o vergüenza. Nada. No habia bochorno, ni deseo. O cualquier rastro de que esto pudiera tratarse de una broma.
—¿Por qué me estas pidiendo esto?
—Es lo mas razonable, serias mi esposa falsa
—Pero... no... No podemos dormir juntos en la misma cama.—dice apenada — Nosotros no tenemos ese tipo de relación
Ahora fue el turno de Julian de estar sorprendido —¿perdona?
—N-no podemos... hacer ese tipo de cosas...—murmura Tessa nerviosa y fuera de control. Julian nunca habia visto a su fiel asistente "James" fuera de lugar por algo.
—¿Y en que parte de mi discurso escucho usted algo sobre una cama?
Ella parpadea perpleja —¿Qué?
Julian entrecierra los ojos captando lo que ha dicho y el como todo puede malinterpretarse —oh... no me digas que pensaste...— el sacude su cabeza casi como si quisiera espantar una mosca — no. Olvídelo. —pide —Me refiero a que debemos compartir habitación.
—¿Que?
—Sería raro que siendo mi prometida y futura esposa los empleados de mi mansión nos vean durmiendo en diferentes habitaciones. Por eso estaríamos en el mismo cuarto, pero nuestras camas... ya sabe, no serían las mismas.— el se aclara la garganta —tendríamos una cama plegable escondida en la pared. Asi cada quien tendrá su espacio personal cuando las puertas se cierren y la farsa termine
Tessa no sabe si sentirse como una completa tonta, o estar aliviada. O todo por igual.
—Oh... entiendo...
Julian aprovecha la oportunidad de tomarle el pelo mientras sonríe de medio lado —¿le decepciona oír eso?
—¡No! no... ¿Qué dice? —ella se da la vuelta para que el no pueda verle el rostro y rápidamente procede a distraerse con la organización de unas carpetas solo para no tener que mirarlo. Normalmente lo hace por colores y luego por orden alfabético.— Lamento el malentendido — se disculpó ella luego de unos segundos
—Aun no me has dado tu respuesta...
—Es un si— contesto Tessa sin mucho analizarlo, y mas porque quería dejar ya este tema atrás. —pero quiero un recibo de la deuda saldada de mi casa antes de finalizar el dia.
—Lo tendrás — contesto el con simpleza mientras volvía al escritorio y aquella confidencialidad que habían compartido segundos antes ya habia desaparecido. Era increíble como a veces Julian podía parecer tan cercano y luego su voz sonar tan lejana...
—Bien— dice mientras se dispone a volver a su propia oficina, va saliendo por la puerta cuando otra persona va entrando
—Vaya, de seguro tu no eres lo primero que uno quiere ver apenas se levanta —le suelta Adam en cuanto nota los cabellos castaños del chico
—Bueno días para ti también, Adam.
—No era un buenos días —frunce el ceño
—Dejen eso. —suelta Julian sin importancia desde el interior de la oficina —¿Qué has venido a hacer aquí?
—Soy tu empleado— explica su primo, luego alza una carpeta que tiene en la mano— y he venido a entregarte mi contrato ya firmado —dice mientras entra y camina hacia el colocando asi los papeles encima del escritorio y al alcance de los ojos de Julian
—Si, ya lo veo. —suelta sin variación alguna en su tono —ahora que lo tengo, ya puedes retirarte. —suelta sin importancia mientras vuelve sus ojos a la pantalla de su computador
—Si bueno...—el ahora luce nervioso —eso no es todo...
Julian parece perder la paciencia. Lo mira con fastidio —¿Qué mas quieres Adam? No me hagas perder mi tiempo. Solo regresa al trabajo y ve a tu oficina.
—Es que... mira... trate de detenerlo, pero...
Julian no sabe de que rayos habla —Deja de balbucear y se directo.
—Mi hermano está aquí— suelta por fin Adam con resignación. Y decirlo, para Adam, es como si se hubiera quitado un peso de encima
—¡¿Tu hermano?!— se levanta Julian de un salto
Tessa quien ni siquiera se habia movido del lugar, estaba parada junto a la puerta entreabierta viendo como se desarrollaba toda la escena —¿tienes un hermano?— pregunta mirando al joven de ojos oscuros
Adam regresa a verlo, claramente molesto.
—Es su hermano gemelo —suelta Julian como explicación mientras se frota la frente con una mano algo frustrado.
« ¿¡Gemelo!? » piensa Tessa escandalizada
—¿Bromeas no? ¿Hay otro como tú?— pregunta Tessa
—¿Qué te importa a ti eso?
—Que los dioses se apiaden...— murmura ella
Adam esta a punto de responderle también, pero en eso Julian se levanta rumbo a la salida.
Tessa y Adam van atrás de el siguiendo sus pasos
—¿Tú no ibas de salida?— le susurra Adam de mala gana a James, quien los sigue de cerca
—¿Quién habla? Tu eres el empleado de esta empresa que esta en el área equivocada. Yo soy el asistente personal del jefe, eres tú quien no debería estar aquí
El abre mucho los ojos crédulo de que alguien pudiera hablarle asi —No quiero tu trabajo. —suelta a la defensiva—Asi que no temas por tu puesto. Pero no me agrada eso de "un empleado más" soy su familia, algo que tu no eres.
—Puede ser. Pero dentro de la empresa, no tienes mas o menos privilegios que yo, u otro. Somos del mismo rango.
Adam era un hombre con dinero, no le agradaba que el empleado de Julian se sintiera en el derecho de hablarle asi.
—¿Quién lo dejo entrar?— en eso escucharon la voz de Julian, pero no le hablaba a ninguno de los dos.
—Señor Anderson, ¿Qué podíamos hacer? —decía uno de los guardias.
—Cerrarle el paso. — suelta con lógica —Ya tengo suficiente con el joven Adam Anderson aquí. A este paso nos invadirán. —aunque el comentario sonara divertido, no habia nada de gracia en el rostro de su jefe
—Pero señor Anderson... es más complicado que eso....
—No me importa lo que sea. Tiene un trabajo y se le paga por hacerlo. Hágalo bien.
—Es que el no estaba solo...—trata de explicarle
Julian esta a punto de seguir hablando, pero es Adam quien lo interrumpe, e interfiere acercándose mas a él.
Adam primero lo mira y luego se arma de valor para soltarle en un susurro casi imposible de oír —Tu madre está aquí
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Mentira Millonaria
Roman d'amourJulian Anderson es un joven frio, sexy y multi millonario, gran empresario y dueño de varias empresas. Pero la perfección esconde un secreto, bajo todo el exterior se esconde un odio. Se dice que muchas jóvenes han intentado conquistar al millonario...
