A pesar de haber soltado aquel comentario con tono de complicidad y divertido, algo en Julian se llenó un poco más de confianza.
Tessa lo llevo hasta el carro aparcado, lugar donde su chofer los llevo hasta la mansión.
Bajaron en un silencio compartido en medio del frio hasta llegar a la habitación que ambos compartían, y se coloco el pestillo en la puerta
—Te ayudo — le dijo Tessa mientras retiraba la cama pegada de la pared, y Julian se acostaba — será mejor que descanses, hablaremos en la mañana
Ella estaba por irse, pero la mano de Julian sujetando la suya la detuvo —espera— un susurro desesperado. Una última oportunidad. Su esperanza cobrando palabras. ¿Qué tan difícil podía ser, decir un te amo?
Porque lo hacía. Creía hacerlo.
Quería tener a una mujer a su lado después de tantos años. Después de despreciarlas. Por primera vez... pero no buscaba a cualquiera. La quería a ella. La deseaba a ella. Más que cualquier cosa en el mundo. Y en ese mismo momento hubiera dado toda su fortuna con tal de tenerla.
Pero Tessa no era un objeto, no podías comprar algo que estaba hecho de esperanza. Tessa era un milagro.
—¿Por qué no duermes aquí?
—Dormiré aquí Julian — le dijo y miro hacia la otra cama justificando su respuesta. Pues ambas camas estaban en la misma habitación.
El negó — No —dijo —me refería, aquí. En mi cama.
Tessa se quedó sin palabras mientras ambas miradas se sostenían firmemente. Ambas conectadas en ese momento
—Julian...—empezó ella
—Tessa...
—Estas tomado. —dijo como respuesta
—Pero...
Lo miro seria —Una vez más, no estas consciente de lo que me estas pidiendo
El bajo la mirada — eres muy inteligente Tessa. Y sabes que al pedirte que compartas mi cama, no solo es con la intención de dormir, ¿verdad?
—Pero ¿como...?
—Te deseo, Tessa Jhonnson
—...
—Te deseo más que cualquier cosa en el mundo. Se que esto... lo que tenemos es un truco, pero... —alza la mirada —¿y si no lo fuera?
—¿Qué... que quieres decir?
—Tessa, ¿y si no lo fuera? ¿Sería tan malo? ¿lo considerarías algo imposible?
Ella entrecerró los ojos —¿Qué quieres decir con eso? Con todo esto. ¿hablas de sexo?
El negó — no hablo de solo sexo. Hablo de ti. Y de mí. De nosotros
—No existe un nosotros Julian ¿lo olvidas? Tenemos un contrato firmado
—Se que no existe — dijo estando consciente de ello — pero...
En ese momento el celular de ambos sonó
—Es algo del trabajo ...—murmuro Tessa mientras sacaba el celular de su bolsillo
—Olvídate del trabajo por un segundo — le dijo su jefe, y ella tuvo que parpadear varias veces para creerse esa informacion.
—¿De verdad has dicho eso?
—¡Estoy diciendo que me gustas y tu estás hablando de trabajo!—suelta Julian exasperado
« Gustar... » pensó extrañada ella
Mas notificaciones seguían llegando pareciendo querer reventar el celular.
ESTÁS LEYENDO
Mentira Millonaria
RomansaJulian Anderson es un joven frio, sexy y multi millonario, gran empresario y dueño de varias empresas. Pero la perfección esconde un secreto, bajo todo el exterior se esconde un odio. Se dice que muchas jóvenes han intentado conquistar al millonario...
