Capítulo 47

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Nunca era del todo placentero estar dentro de un hospital, asi como podía haber alegría por la vida salvada de un familiar, habían otros tantos que lloraban una partida. Sin embargo, para Tessa acostumbrarse a estar rodeada de estas paredes era un habito añorable. Porque sabia que dentro de este lugar, en algún punto de una habitación estaba la alegría que mantenía viva su alma, su hermano era todo cuanto tenia y adoraba. Un mundo sin el sería un mundo terrible, un mundo gris, uno sin sentido. James era todo aquello que guiaba su destino, la brújula que le permitía no perderse, ver su rostro era el recordatorio constante de donde debía colocar sus ojos y que la felicidad aun podía ser hallada. Y estos ojos ambarinos siempre la guiaban de vuelta a casa.

—¡Tessa! —habia un brillo radiante en sus ojos, un cariño mas grande de todo lo que se podía contener en una sola mirada —hace mucho no venias

—He estado ocupada — admitió considerando que su vida se habia vuelto una locura

Ambos se abrazaron con cariño y delicadeza. Tessa siempre tuvo miedo de tocar mucho a su hermano. Pues el chico siempre lucia delicado. —Esta bien. Te traje esto —entonces alzo la funda transparente revelando el contenido.

—Estoy un poco cansado de las gelatinas. Y de muchas otras comidas. —admitió —Extraño la pizza, y la hamburguesa, y los tacos, y...

Ella hizo una mueca interrumpiéndolo—no puedes comer nada de eso.

—La vida de los enfermos es aburrida — soltó — la compadezco — en realidad ella sabia que eso no era cierto. Normalmente James nunca se compadecía a si mismo. Y en realidad todo comentario sonaba casual y divertido. Casi como si buscara alegrarla a ella, y no al revés.

Ella sonrió por lo bajo por las ocurrencias de su hermano —¿Qué estas mirando?— volteo su cara hacia el televisor guindado en la pared

—Solo veía uno de los canales nuevos. Desde que esta ese plan nuevo, ha sido una locura, lo digo enserio, la vida no me alcanzara para ver tantas series y acabarlas.

Ella lo miro tensa

—Oh. No quise decir...—se removió incomodo — era solo una expresión— sonrió —Lo que quise decir en realidad es... gracias, pero que no era necesario

¿Necesario?

—¿Qué cosa?—pregunto

—Ya sabes, el nuevo plan con tantos canales. Es una locura. No debías agrandar los paquetes

¿Paquetes?

Sus ojos se entrecerraron confundida, ella no habia agrandado ningún plan de paquetes por cable.

—Y con respecto a eso otro, — señalo hacia la esquina de la habitación — te dije que me agradaba armar rompecabezas, pero no tenias que comprar cincuenta. Es una exageración. Hay mejores cosas en que gastar la plata— dijo —cada cosa la estas llevando al extremo últimamente. Elegí un par y decidí donar los otros a gente del mismo hospital, para aquellos que se sientan aburridos y se quieran distraer. Hoy vienen a llevárselos, espero no te moleste

—¿Qué?

—Y también hice lo mismo con unos cuantos juegos de sabanas y almohadas. Pienso que también es excesivo comprar treinta. Enserio. Esas cosas se lavan y se reutilizan. No debes comprar tantas. Últimamente todo lo que mandas lo estas llevando un paso mas allá de lo normal. Que ganes mucho dinero no significa que debas gastar tanto.

Ella estaba extrañada y confundida por igual. Ella no habia hecho ninguna de esas cosas que describía su hermano. Pero entonces algo en su cabeza unió los hilos fácilmente.

Julian.

Claro, ¿Cómo no? ¿Quién mas podria hacerlo? Solo el conocía el estado de su hermano y su estadía en este hospital. Una parte de ella se sintió agradecida y con sentimientos encontrados al saber que alguien mas a parte de ella se estaba preocupando por James.

—James yo...

—¿Si?— sus ojos la miraron atento

—Creo... — tomo aliento —creo que hay algo que debo contarte

Sus ojos se enfocaron más en ella y guardo silencio para escucharla.

Tessa confeso todo. El hecho de que se estaba haciéndose pasar por su esposa, y el cómo ahora su jefe estaba diciéndole que la amaba de verdad. O algo asi. Julian no habia dicho " te amo" específicamente, pero si habia dicho que gustaba de ella. ¿eso cambiaba las cosas? ¿Cuál era el maravilloso y perfecto plan ahora de Julian Anderson?

—Lo que... creo que explica...—miro hacia la esquina — a la pila de rompecabezas de por allá...

James la miro sin cambiar su expresión —¿esperas una reprimenda, o que te juzgue?

Ella alzo la mirada hacia el —¿Qué?

—Estabas evitando mi mirada y encogida de hombros, como si hubieras hecho algo mal. Tessa, eres una adulta. —le aclaro —Tu decisión, acertada o errada, fue tuya, y eso es lo importante. Estoy aquí para apoyarte triunfes o caigas. Mi punto es, que no tuviste opción, te habia descubierto y era mejor eso que ir a la cárcel. Además, asi pagabas el favor. —el se rasco la cabeza pensándolo —pero eso a pasar de querer una relación real contigo... pues no lo se.

—¿Qué debería hacer?

—Yo no puedo leer tu corazón, Tessa. Y no puedo decirte que hacer. Lamento si sentiste que debías ocultarme esto y mentirme. Soy tu hermano, siempre podrás confiar en mi y contarme todo lo que quieras. Y sobre lo de tu jefe malhumorado, pienso que, si también has logrado enamorarte de él, deberías intentarlo. Aunque una relación basada en mentiras no es buena. Si de verdad darás el segundo paso sería bueno empezar de cero, siendo transparentes.

—Pero... es que no se si eso sea lo correcto...

—¿Cuándo estas con el, se siente correcto?

—Si, pero....

¿Cómo explicarle? ¿Cómo explicarle a su hermano que, aunque lo que sintieran ambos fuera real y mutuo, para la sociedad esto siempre será una mentira?

—No se....

El asintió comprensivo — en ese caso creo que primero deberías analizar y descubrir que es lo que sientes antes de tomar una decisión apresurada. Y a decir verdad, me gustaría también hablar con él.

—¿Hablar con él?—habia nerviosismo en su voz

—Eres mi hermana, no voy a amenazarlo, pero si quiero dejarle unas cuantas cosas claras, y que el me aclare otras cosas.

—Pero...— ella estaba pensando en decirle la verdad. Que eso era imposible. Que Julian Anderson no vendría al hospital. Que parte de cuidarlo a James era parte de su acuerdo, parte del contrato. Sin embargo...

Cuando la puerta de la habitación se abrió una enfermera entro anunciando una visita. Tessa se sorprendió por aquellas descripciones.

¿De verdad se habia atrevido Julian a seguirla hasta aquí?

Se levanto molesta, pero entonces la mano de su hermano sostuvo la suya —deja que pase — le murmuro con una nota de voz suave

Entonces Tessa lo miro con ojos perdidos en los suyos y volvió a sentarse. Habia algo en la calma y serenidad de su mirada que la desarmaba, algo en las expresiones de su rostro que mostraba un completo control, como si pasara lo que pasara, todo estaría bien.

Entonces la enfermera se retiró para dar la entrada al nuevo invitado.

Momentos después, una conocida cabeza de cabellos oscuros y mirada de ojos azules profundos entraron en la habitación. Y ella se sintió perdida en sus ojos. Un momento extraño donde dos personas amadas ocupaban un mismo espacio.

Mentira MillonariaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora