Tessa tenía la cabeza nublada. Asechada por todos sus recuerdos, y mientras sentía el calor de sus labios sobre su piel, solo cerraba los ojos y enfocaba a su memoria en recrear su rostro, dibujándolo cuidadosamente, sus rasgos, sus ojos y cada detalle de sus expresiones en ellos. Todas las facetas de Julian Anderson, enojado, cansado, crispado, aburrido, feliz, coqueto, celoso, y amoroso. ¿Por qué cada una de esas imágenes se le hacían como su recuerdo más preciado? ¿Por qué se sentía de esa manera? Mareada, y llena de él. Su cuerpo temblaba como una pequeña. ¿Por qué se sentía como si nunca hubiera hecho esto antes realmente? No hasta que lo conoció a él. No se habia sentido de esta forma nunca. Jamás pensó que el amor podía sentirse asi. Que te podía hacer volar.
—Tessa... esta fijación que tengo contigo va mucho más de la que puedo soportar ...
—¿Qué?
—Mi pequeña Tessa. —le dio un beso en la frente
« Pequeña Tessa... » pensó. Nunca le habia dicho asi antes. ¿o sí?
—Quiero hacerlo ahora...
Sabía que de alguna forma él le estaba pidiendo permiso para avanzar mas
—Seré cuidadoso — le prometió con ojos confiados
Esto era vergonzoso, toda esta conversación lo era. Era diferente tratar a Julian en la oficia, a tratarlo a él en una cama.
« Creo que era más fácil lidiar con el cuándo estaba detrás de un escritorio » pensó sonrojada por la situación
La mano de Julian se posó en la cadera de ella apretando suavemente sus muslos casi colocándose en una posición conocida, pero también desconocida.
Lo quería. Quería esto. Pero siempre que sus ojos azules se posaban en ella sus nervios volvían, desviaba su vista rehuyendo de sus ojos, o se cubría el rostro.
—No. No hagas eso. —le pidió el mientras sus manos descubrían las suyas alejándolas de su cara —quiero verte. Quiero ver cada expresión que hacen tus ojos al sentirme por completo.
Los labios de Tessa estaban rojos de cada mordida, de cada vez que los labios de Julian succionaron los suyos. Sus ojos cristalinos llenos de anhelo, vergüenza, y deseo. A perspectiva del joven empresario era una vista simplemente irresistible.
No se pudo contener más tiempo. Y Tessa soltó un leve gemido cuando Julian dio su primera estocada entrando. Haciendo que Tessa diera un pequeño rebote en la cama.
Estaba dentro de ella. Su Tessa. La mujer que habia deseado todo este tiempo. Aquella que lo comprendía, aquella que lo contradecía, aquella que lo volvía loco.
—Agh... J-julian...
Él se detuvo – está bien Tessa. Está bien. No me moveré... y apenas lo haga nuevamente lo hare más lento... —la tranquilizo
Julian parecía totalmente inmune a la vergüenza ahora. En sus ojos solo habia una expresión salvaje de lujuria, voz pesada, y respiración agitada. Era claro que estaba conteniéndose con ella. Al menos hasta que se acostumbrara a él.
Se inclino hacia adelante —Soy tuyo ahora, Tessa Jhonnson— susurro en su oído
Ella abrió sus ojos marrones y lo miro, mientras él se alejaba un poco para verse mutuamente.
Su mano se posó en su mejilla con cariño —creo que estamos destinados Tessa. En esta vida o en otra, estoy seguro de que sería capaz de encontrarte
—¿Cómo estas tan seguro?
—Jamás olvidaría esa mirada
Ella estaba a punto de contestar algo, pero sintió como el empezó a moverse de nuevo
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Mentira Millonaria
DragosteJulian Anderson es un joven frio, sexy y multi millonario, gran empresario y dueño de varias empresas. Pero la perfección esconde un secreto, bajo todo el exterior se esconde un odio. Se dice que muchas jóvenes han intentado conquistar al millonario...
