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QUIDDITCH

ÁNGELES GRINDELWALD

— Hoy es el gran día... —Thomas dice mientras le da otro mordisco a su sándwich— De nuevo leones contra serpientes —Y ahí está, el menos competitivo de la familia, nótese mi sarcasmo.

El desayuno en el gran comedor fue un poco más temprano de lo normal porque hoy era el partido entre Gryffindor y Slytherin. Era lo segundo más esperado de la semana después de la segunda prueba del torneo.

— Ni se te ocurra tomártelo personal —Le digo por qué lo conozco, él es capaz de tomarse ese partido como si fuera uno mundial.

— Habla la que se toma sus competencias de la forma más pesada que puede existir —Mi hermanita defiende a Thomas y no tardó en mirarla mal— Los cuatro sabemos que Thom no te llega ni a los talones a tu nivel de competitividad —.

— ¿Jasper eso es cierto? —El castaño empieza a tomar su café de forma lenta evitando responder a mi pregunta— En mi defensa, ya dejé de competir —.

— Eso no te quita el espíritu de aplastar a los demás —Thomas vuelve hablar y alzó mi ceja juzgándolo.

— ¿Has sabido algo más de tus visiones? —Niego. Ellos tres ya sabían lo que me pasó en el lago porque decidi ser sincera con ellos.

Hablamos también de que ninguno de ellos recuerdan parte de su infancia conmigo. Eso aún me parecía más extraño pero respondía un poco a lo que me pasaba.

Sé que cuando tuve siete años estuve en una cueva durante una semana pero no sé qué me pasó ahí. Aunque me llevaron allá para que Voldemort no me atacara, es confuso porque no entiendo el porqué de su ataque a mi. Entendería a Harry por su pasado pero, ¿yo que tengo que ver en eso?

— ¿Riddle va a jugar? —Mi hermana le pregunta a mis hermanos con una carita un poco tierna y curiosa.

— Si, Mattheo al final decidió aceptar —.

— Habló de Tom —.

— El decidió que no, pues dijo que hace tiempo no se entrenaba lo suficiente como para... —Jasper hizo una breve pausa y miró confuso a Lina— ¿Por qué preguntas por el? —.

La cara de mi hermana no tardó en ponerse roja y no pude evitar ver el rostro de los mellizos. Dios santo, ¿es lo que creo que es?

— ¿Cómo pasó? —La voz de Thomas cambió a una gruesa e intimidante lo cual hizo que mi hermana lo mire de mala manera.

— Solo me recomendó unos libros para mis clases, no es para tanto —.

— ¿No es para tanto, Que haces hablando con alguien que es casi un adulto teniendo tu 11 años? —Ay por Merlin.

— Oigan es muy temprano para los celos —Les digo burlándome en las caras de mis hermanos para recibir un par de miradas fulminantes— Eso no funciona conmigo, soy su hermana —Les doblo los ojos y todos seguimos nuestro desayuno en paz. Aunque más tarde quisiera preguntarle a mi hermana cómo logró hacer que Tom Riddle Hablara.

— Buenos Días —Llega Stewart a saludarme para después empezar a saludar a mis hermanos— ¿Listos para el partido? —Le pregunta a mis hermanos y estos empiezan hablar un buen rato con el. La verdad ellos se llevan muy bien y me alegraba que pasara eso.

— ¿Tú cómo estás? Escuché que te ahogaste en la prueba —En ese momento, él estaba sentado entre Jasper y yo lo cual me pareció muy curioso como Jasper permitió eso.

— Me siento mucho mejor, no te negaré que si me asusté muchísimo pero estoy mejor —.

El desayuno siguió con Stewart acompañándonos. El ambiente se siente muy tranquilo y eso me ponía en paz.

ADDICTED BROWN EYES M.R.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora