<<Te deseo en mis infiernos con todos tus demonios desatados. Así te deseo>>
Ricky
Llegué a Italia casi anocheciendo. Antes de venir tuve que hacer algunas tareas. Necesitaba dejar listo todo, no sabía cuánto tiempo me iba a quedar en Italia.
Conduje hasta mi apartamento en un carro que alquilé en el aeropuerto. Cuando llegué, me desmonté y entré al apartamento.
—"Lo estaba esperando para entregarle la llave". — Miro a la mujer que contraté para que cuide de mi apartamento.
—"Gracias".— Tomó la llave.
Cuando se fue, me fui a la cocina. Destapé una botella de tequila de la que había comprado cuando estaba aquí con Adelaida. Me traía recuerdo estar aquí, en este apartamento la hice mía por primera vez.
Adelaida me avisó que ya venía de camino. — La esperé alrededor de media hora. Finalmente apareció en mi puerta.
—"Buenas noches". —dijo.
La traje hacia mí, envolviendo su cintura con mis brazos. — "Ese es el saludo que piensa darme luego de una semana sin verme". — Acerqué mis labios a los de ella, moría por volverla a besar. Cuando respondió a mi beso, la apreté más contra mí. Extraña su boca.
Cuando finalmente me separé de ella. La dejé entrar para que tomara asiento.
—"Siéntate, déjame buscarte algo de tomar". — Fui a la cocina a preparar dos vasos de tequila. Regrese nuevamente a la sala.
—"Toma, no es whisky, pero es bueno". — Le pasé el vaso.
—"No quiero".— Su respuesta me tomó de sorpresa, era una mujer a la que le gustaba la bebida fuerte.
—"Si quiere, te puedo servir whisky". — Deje el vaso en la mesa. Intente caminar hacia la cocina pero su voz me detuvo.
—"No quiero bebida esta noche". — Me giré hacia ella. Me senté cerca de ella.
—"Entonces, ¿de qué quieres hablar?" —pregunté. Después de todo, esa era la razón por la que me pidió que viniera. Pero ella solo se subió sobre mi pierna y acercó su boca a centímetros de la mía.
— "Hablaremos luego, primero necesito que me folles. Cógeme Ricky como si fuera la última vez".—Sus palabras me pusieron duro al instante. Era la única mujer que tenía ese efecto en mí. La necesitaba también.
La besé con todo el deseo que le tenía. — Agarre su trasero con mis manos antes de pararme del mueble. Ella envolvió sus piernas alrededor de mi cintura. Empecé a caminar a la habitación.
La coloqué suavemente sobre la cama. Empecé a quitarle la jodida prenda que tenía.
—"Ricky, por favor"
—"Primero necesito disfrutarte". — dije
Empecé a besar su cuello mientras bajaba cada vez. Tomé uno de sus senos en mi mano antes de llevarlo a mi boca e hice lo mismo con el otro.
Bese cada parte de su cuerpo antes de arrodillarme. Coloqué sus piernas sobre mi hombro. Estaba mojada, podía olerla y verlo . Empecé a besar sus mulos, subiendo cada vez más a su centro.
—"Ricky, por favor". — Suplicó.
—"Déjame probarte, necesito probarte".— dije mientras dejaba un beso sobre su centro, la sentí temblar.
Empecé a mover mi legua sobre ella, sus gemidos llegaron a mi oído. Empecé a penetrarla con mi lengua. Su sabor era jodidamente rico. Metí dos dedos en ella mientras subía hasta su clítoris para concentrarme en el.
—"Joder, Ricky". — La escuché, gemí.
Me separé lo suficiente para hablar, todavía la seguía penetrando con mis dedos. — "Vamos, amor, quiero que te vengas con mis dedos dentro de ti". —Seguí penetrándola con mis dedos mientras volvía a poner mi lengua sobre su clítoris.
—"Oh, Dios mío".—gritó cuando sentí su cuerpo estremecerse. Empecé a penetrarla con mis dedos mientras más rápido, mi lengua se movía al mismo ritmo.
Cuando finalmente sentí su fluidez, saqué mi dedo de ella antes de pasar mi legua una vez más sobre ella.
Subí para encontrarme con su boca. Coloque mis dedos llenos de su fluido sobre sus labios.
—"Vamos, abre la boca. Necesito probarte desde tus labios". — Cuando abrió los labios entre mis dedos dentro de su boca. Cuando mi dedo saliera de su boca, la besé, entrando mi legua dentro de su boca, buscando su sabor.
—"Mejor de lo que pensaba".— dije separándome de ella.
Me alejé de la cama para quitarme mi ropa, pero ella se levantó. —"¿Qué pasa?"— pregunté.
—"Es mi turno, ahora soy yo quien quiero probarte en mi boca".— dijo mientras se arrodillaba. Esta mujer era una puta fantasía.
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Amor Peligroso {1}
ActionDicen que la traición viene de quien menos la espera. Pero lo que no te advirtieron que viene de alguien a quien ama. Ese era el pensamiento de Ricky después de enamorarse. Cuando una mentira sale a la luz, todo se vuelve en duda. Pero cuando un odi...
