Ricky
Estaba en la sala de mi apartamento hablando con Isaac por teléfono. Quería información de cómo iba la cosa en mi ausencia. Todo estaba bien.
Cuando terminé la llamada me acosté en el sofá con una sonrisa tonta en la cara. Tener a Adelaida conmigo todo el día de ayer me hizo muy feliz. Tenerla en mis brazos se convirtió en lo que más deseaba en la vida.
La llamé pero no respondió, estaba a punto de enviarle un mensaje cuando el timbre del apartamento sonó. Me coloqué mi pistola en mi cintura. Adelaida nunca viene tan por la mañana, ni luego de irse tan temprano.
Abrí la puerta y miré al estúpido de su chofer o pelele como sea. Sacé mi pistola y lo apunté.
—"Joder, sin duda hoy es mi día de suerte".— dije sonriendo. —"Estaba aburrido sin nada que hacer, pero sin duda que ponerte un tiro entre la frente mejoraría mi día".
—"Necesito hablar contigo, es importante".— dice.
Lo miro de arriba abajo, todavía con mi pistola apuntándolo. — "Qué importante tienes tú que decirme a mí"
—"Es sobre Adelaida que está en peligro".—Dice. Sus palabras hicieron que bajara la pistola. Abrí más la puerta para que entrase.
Cuando entró, cerré la puerta y me giré hacia él. — "¿Qué pasa con Adelaida?"
—"La secuestraron".—dice.
Me acerco hasta él. —"Quién se atrevió a hacer algo así"
—"No lo sé, pero tengo la sospecha de que fue Noah".
—"Qué te hace pensar que fue él"—preguntó. Después de todo, es su aliado.
—"Él nunca mandó la mercancía de heroína y luego de amenazar a reina hubo un atentado en la casa de seguridad".
—"Cómo que ese pedazo de mierda se atrevió a amenazarla".— dije.
—"Necesitamos recuperarla".—dice.
—"Yo la voy a recuperar".
—"Iré contigo".—dice. —"No".— Contestó.
—"Es mi jefa, la reina de Italia, es mi deber recupérala".— sus palabras me hicieron dudar de que si fue buena idea no darle un tiro.
—"Pero ella es mi mujer, es el deber mío de recuperarla, no de un pelele como tú".— contesté.
—"No me importa lo que piense, tenemos que actuar ahora antes de que sea tarde para ella y para el bebé".— dice.
Lo miro sin comprender sus palabras. —"Bebé, ¿qué bebé?— pregunté.
Sus ojos se abrieron, luego se llevó una mano hacia la boca. Me acerqué a él. —"Respóndeme, qué bebé". — Pero el estúpido seguía callado.
Lo tomé del cuello antes de pegarlo contra la pared. —"Volveré a repetir mi pregunta". — Levanté mi pistola de nuevo apuntándolo. — "Piensa bien que vas a contestar".
—"¿Qué bebé?". — Vuelvo a preguntar.
—"Tu hijo, la reina está embarazada de ti".—Murmura.
Lo suelto sin creer lo que acaba de salir de su boca. —"¿Qué diablo está diciendo?"
—"Reina, tienes más de dos semanas embarazada de tu hijo".— Concluye.
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Amor Peligroso {1}
AçãoDicen que la traición viene de quien menos la espera. Pero lo que no te advirtieron que viene de alguien a quien ama. Ese era el pensamiento de Ricky después de enamorarse. Cuando una mentira sale a la luz, todo se vuelve en duda. Pero cuando un odi...
