<<Ella, es cómo se vería el fuego,
si el fuego fuera una mujer>>
Capítulo extra largo
Ricky
-"No voy a dejar que confirme nada". —dice intentando bajarse de mi escritorio.
—"Tienes miedo de que descubra que lo está.
—"Déjate de juego, recuerda solo una aventura de una noche". —Me enojaba su actitud de mierda.
—"Podemos resolverlo, ¿qué tal si te pido que te quede conmigo el día de hoy, un día conmigo para hacerte lo que quiera? Empezando desde mi oficina"
—"No puedo, tengo que ir...". — La calló, chocando mis labios nuevamente con lo de ella.
Le subí el vestido, coloqué mi mano en su braga. —"Ricky". — La escuché quejarse.
—"Déjame confirmar". — Entre mi mano por su braga hasta llegar a su vagina, me enorgulleció sentir lo mojada que estaba.
—"Hermosa, pero sí está casi que gotea"
Empecé a mover mi mano separando sus labios. — Miré cómo echó su cabeza hacia atrás antes de dejar escapar un gemido.
—"Necesito probarte". — La noche que tuve con ella no tuve la oportunidad.
—"No"— contestó. —"No dejó que cualquiera me haga sexo oral". — Saque mi mano de su braga, me enojaba el hecho de que dijera que soy un cualquiera.
Agarré su braga con mis manos, y luego la rompí. —"No soy un cualquiera, soy el hombre que te folló una noche entera, y el que te seguirá follando". — hale sus piernas hasta que quedara al borde del escritorio, luego me arrodillo.
La siento temblar cuando pasé mi legua entre su pierna. Empecé a saborearla como si estuviera comiendo uno de mis platos favoritos. Sus gemidos llenaron toda mi oficina.
— "No tiene ni puta idea de lo rica que sabe". — Sin duda su sabor le ganaba a cualquier plato favorito que hubiera tenido antes de probarla.
—"Ricky". — Gimió. Me encantaba cuando gemía mi nombre.
—"Así es hermosa, gime mi nombre". — Entre dos dedos de golpe dentro de ella. Miré cómo se echó hacia atrás antes de dejarse caer de espalda sobre mi escritorio.
—"Por favor".— Suplico entre gemido. Era la primera vez que la escuché decir esas palabras.
—"Dime, hermosa, dime qué quieres". Pregunte.
—"Te necesito dentro de mí ahora". — respondió.
Me puse de pies, agarré su cintura con mi mano libre, todavía mis dos dedos estaban dentro de ella. Cuando por fin se sentó de nuevo, saqué mi dedo de ella y lo coloqué sobre sus labios.
—"Abre la boca hermosa, prueba lo rica que está". Cuando abrió su boca, deslicé los dedos dentro de ella. Cuando saco mi dedo de su boca, me mira.
—"Por favor, te necesito dentro de mí". — No tendría ni que suplicar, necesitaba estar dentro de ella, incluso más de lo que podía imaginar.
Baje mis pantalones unos segundos después, mi bóxer lo acompaña liberando mi pene.
—"No recuerdo que fuera tan grande". dijo mirando mi pene con uno o formada en sus labios.
— "Hermosa, que no te asusten 28cm, no es nada"
—¿28 qué?—pregunta abriendo los ojos de par en par. — "Dime que no me follaste con eso en Italia".
Me reí. —"Claro que fue con este cual otro tendría".—La traje hacia mi boca para besarla, ver cómo se rendía a mi beso sacudía mi pene. — Me coloqué entre el medio de su pierna haciendo que se abriera.
—"¿No quieres usar protección?".—pregunta.
—¿Contigo? Nunca. Necesito ver cómo mi leche baja por tus mulos cuando te llene de ella".
Coloco mi pene en su entrada. Entro despacio. —"Tan estrecha como recordaba".
Cuando entró por completo en ella, dejó escapar un gemido. Esperé a que se adaptara al tamaño.
—"Solo avísame cuando esté lista". — Digo buscando sus ojos.
—"Lo estoy, muévete"
Empecé a moverme como un puto loco, sus gemidos llenaron mi oficina. Estaba seguro de que todos en la empresa podían escucharla.
Salir de ella. —"Qué haces".pregunta frustrada.
—"Nada, hermosa, solo te quiero coger en cuatro".
La bajé del escritorio. Luego le di la vuelta antes de empujar su cuerpo para que quedara nuevamente acostada de pecho sobre el escritorio.
—"Me gusta verte de espalda, me vuelve loco la forma que tu culo choca conmigo".— abrí su pierna, entre nuevamente, pero esta vez de golpe.
—"Ricky".— Gritó.
—"Sí, amor, grita mi nombre, deja que todos en la empresa escuchen el nombre del hombre que te está follando".
Agarré su cadera con mis dos manos, luego empecé a moverme, entrado de golpe dentro de ella cada vez que salía.
—"Dios mío, Ricky. Me vas a romper".—la escuché gritar.
—"Hermosa, recuerdo bien que me pediste que te cogiera como si quisiera romperte". — Agarre su cabello en mi mano antes de jalarla hacia mí.
— "Quizá esa noche no lo hice pero ahora, no tendré compasión en hacerlo". Me acerqué hasta su oído. — "Quiero que cuando te monte en ese puto avión de regreso a Italia todavía me sienta dentro de ti"
Baje una mano hasta su vagina, antes de empezarla a mover al ritmo que la penetraba—"Vente alrededor de mi pene, ahora hermosa".
—"Oh Dios, Ricky"
Sentí cómo su vagina apretó mi pene, el poco autocontrol que tenía se fue al carajo. La volví a tomar de la cintura y comencé a follarla de nuevo como un puto enfermo.
—"Ricky"— La escuché gritar antes de sentirla temblar por el orgasmo. — La alcancé segundo después, entrado dentro de ella más profundo, llenándola como mi leche.
—"Tienes suerte de que estemos en mi oficina si no te hubiera seguido follando hasta que te viniera tantas veces que olvidaría tu puto nombre". — Salí de ella.
Me senté en mi silla, trayéndola hacia mi cuerpo. —"¿Te encuentras bien?". —preguntó, preocupado por su repentino silencio.
— "Sí, estoy bien, solo un poco adolorida".—Bese su frente.
—"No puedo decirte que tendré compasión la próxima vez porque te estaría mintiendo".
Se rió. — "Me gusta que no tenga compasión". —No me cansaría de decir que era demasiado perfecta para mi propio bien.
Se bajó de mis piernas. — miré cómo bajo su vestido. —"¿Qué crees que haces?"— dije parándome de la silla.
— "Tengo que regresar a Italia". —Esta mujer tenía el poder de hacer que mi amino se hiciera mierda con solo unas palabras.
Agarré su cintura volteándola para que quedara de frente a mí. —"Hoy tú, te quedas en Alemania conmigo. Todavía no se ha acabado el día de follarte".
ESTÁS LEYENDO
Amor Peligroso {1}
AksiDicen que la traición viene de quien menos la espera. Pero lo que no te advirtieron que viene de alguien a quien ama. Ese era el pensamiento de Ricky después de enamorarse. Cuando una mentira sale a la luz, todo se vuelve en duda. Pero cuando un odi...
