Adelaida
Ricky abre mis piernas colocándose entre el medio de ellas, su pene estaba a la vista.
—"Pensé que me ibas a tomar en cuatro".— dije.
—"Te tomaré como quieras, hoy quiero ver tu cara cada vez que entre en ti".—Y sin previo aviso entró en mí con suficiente fuerza para que mi cuerpo se moviera hacia arriba.
—"Tienes que dejar de hacer eso".— dije en tono molesto. Pero solo estaba bromeando, me encantaba cuando parecía un puto loco.
—"Jamás, acostúmbrate o te acostumbro". — Salió de mí para volver a entrar de golpe.
—"Joder"— grité.
Empezó a moverse rápido, cerré mis ojos para llevarme por el deseo.
—"No. ojos abiertos, hermosa, quiero verlo cuando empiece a tomarte como quiero". — Lo escucho decir y abro mis ojos. Me sonríe. —"Buena chica"
Colocó una mano en mi cuello, apretándome lo suficientemente perfecto. Y luego comenzó a moverse como si fuera un animal.
Pero su mano en mi cuello no duró mucho, pues colocó sus dos maños en mi cintura antes de levantarla, haciendo que mi espalda se arqueara. Lo sentí más profundo de lo que era posible, haciendo que doliera.
El dolor y el placer se mezclaron, haciéndome sentir cosas mejores. Miré sus ojos, me miraban con deseo, como si fuera la única mujer en el mundo.
—"Eres mía". — Entró de golpe. —"Mi mujer". — Volvió a entrar con fuerza. —"La reina de Italia".— Empujo tan fuerte que grité más alto de lo que creía posible.
—"Júrame Adelaida, júrame que nunca dejará que nadie que no sea yo te coja". — Entró de golpe. — "Júramelo"
—"Te lo juró". — Grite.
—"Demonio, nunca me cansaré de estar dentro de ti".
Comenzó a moverse como un animal salvaje, sin tener nada de compasión. Su objetivo era follarme como nadie lo había hecho y lo había logrado.
—"Quiero que cuando mi pene no esté dentro de ti, mi vagina me extrañe que quiera tenerme todo el tiempo dentro de ella".— Empujaba cada vez más fuerte. No me acostumbraría a la idea de que le llamara su vagina, pero joder me gustaba.
Bajo a besarme sin detener su movimiento. Cuando se desspegó del beso, agarró mi mano amarrada con ambas manos de la de él para aumentar la velocidad de su penetración.
Los dos empezamos a jadear más alto de lo normal. Cuando mi orgasmo estaba cerca, apreté su pene, sabía que eso lo volvería loco y eso era lo que quería. Maldijo alto antes de colocar sus dos manos en mi cuello, olvidándose de la amabilidad.
—"El resto del maldito día no será suficiente, necesito una semana dentro de ti".
—"Una semana". — Dije pronunciando las palabras como pude.
—"No. Mejor toda la jodida vida".
Volví a apretarlo, vi cómo sus ojos se pusieron en blanco, definitivamente había perdido todo uso de razón, sin mencionar la forma en que entraba en mí.
Eche mi cabeza hacia atrás cuando mi orgasmo me alcanzó, haciendo que gritara su nombre alto.Pero él no se detuvo, siguió follándome.
— "Vente otra vez".
Nunca pensé que otro orgasmo me llegaría pero en la forma en que se movía no dos hubiera tenido miles de orgasmos juntos.
Cuando mi segundo orgasmo llegó, él también llegó junto conmigo y los dos gemimos antes de bajar a besarme.
—"Estoy enviciado contigo".— habló contra mis labios.
💋💋💋
Al día siguiente me despedí de Ricky y caminé hacia la puerta donde Lucas me estaba esperando. Me dolía todo el cuerpo. Joder, apena podía caminar.
Lucas me ayudó a entrar en el carro. Empezó a conducir. Casi choco con el sillón del frente cuando freno de golpe. —"¿Qué pasa?".— Pregunté por el repentino movimiento.
—"Maldición".
—"¿Lucas, qué pasa?". — Volví a preguntar.
Miré hacia el cristal del frente donde había alrededor de 5 hombres con pistola apuntando hacia nosotros.
ESTÁS LEYENDO
Amor Peligroso {1}
AçãoDicen que la traición viene de quien menos la espera. Pero lo que no te advirtieron que viene de alguien a quien ama. Ese era el pensamiento de Ricky después de enamorarse. Cuando una mentira sale a la luz, todo se vuelve en duda. Pero cuando un odi...
