Salida

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<<Cómo culpar al viento del desorden,
si fui yo quien abrió la ventana >>

Adelaida

Llegó a la casa de seguridad. — Me dirijo hacia el despacho.

-"Mateo".— Lo llamó mientras me sirvo un vaso de Whisky.

-"Dígame reina".— Entra a mi despacho cerrando la puerta.

-"Necesito que llene un camión de cocaína, todavía no tengo fecha de la entrega pero será para esta semana". — Necesitaba tener todo listo para cuando Ricky la pidiera.

-"Así será". — Le hago seña para que se retire.

Subo a mi habitación. — Empiezo a buscar el vestido que llevaré esta noche.—Saco un vestido rojo con un escote V que mostrarían mis senos deliciosamente.

Luego de algunas horas estoy frente al espejo maquillándome. — Le envié la ubicación a Ricky del lugar donde tenía que recogerme.

Luego de alistarme, Mateo me lleva hacia un restaurante suficientemente lejos de la casa de seguridad. — Me ayuda a desmontarme del carro.

-"Supongo que no piensa regresar a casa esta noche". — Me sonríe con picardía.

-"Supusiste bien". — Veo por todas partes, mirando que nadie esté cerca antes de inclinarme hacia él. —"Qué información tienes de Lucas"

-"Esta esperando instrucciones para empezar".

-"Dile que espere una semana, desde que le mande la mercancía a Ricky empezamos". — Le hago seña para que se vaya.

Camino hacia el establecimiento del restaurante. —"¿No tendría que estar celoso de tu chofer, o sí?". — Su voz me hace brincar.

-"Quizá sí, porque él no es solo un chofer". — Le contento.

Me ayuda a montarme en el carro. Luego se sube en la parte del conductor.

-"¿Para dónde vamos?"— Pregunta mientras prendía el carro.

Volteo los ojos. —"Dijiste que quería una noche conmigo y me pregunta para dónde quiero ir". — Se gira hacia mí con una sonrisa.

-"Entonces iremos a mi apartamento". — Le sonríe. Me gustaba que supiera lo que quería.

Cuando llegamos a su apartamento, abrió la puerta, dejándome pasar adelante como todo un caballero.

Cuando cerró la puerta, se giró hacia mí. — "¿Qué te sirvo de tomar?".

-"Un vaso de whisky". Tomó asiento, mirándolo cómo se va a la cocina antes de regresar con dos vasos de Whisky en la mano.

Tomo un trago de la bebida antes de colocar el vaso en la mesa. —"No sabía que había comprado un apartamento". — Giro mi cabeza para mirar el apartamento. No se podía negar que tenía buen gusto.

-"Lo acabo de comprar hoy".

-"Esta lindo". — Lo miro con una sonrisa en mis labios. —"¿Entonces, para qué demonio quería una noche conmigo?"

Se acerca hacia mí, colocando su boca a centímetros de la mía. Me encantaba el olor que tenía. — "Para hacerte mía". Sus palabras fueron como una pulsada entre el medio de mis piernas.

Amor Peligroso {1}Donde viven las historias. Descúbrelo ahora