214 días después
12 de febrero de 2025
—EH DANIEL.—no me puedo creer que esté pasando esto. Acabo de cerrar el gimnasio con llave, una fría llovizna está cayendo sobre la capital madrileña.
Dani lleva un rato esperando en la puerta del establecimiento. Su coche rojo acaparando la atención, como siempre, aunque por suerte los habitantes de nuestro barrio ya están acostumbrados.
Los guantes y las vendas golpean mi cadera derecha según camino hacia el dueño del grito. Se suponía que cierto guiri se había puesto enfermo por el frío de Febrero y que por eso no iba a poder llevarnos al aeropuerto.
—¿Puedo saber que narices haces aquí?—Saúl sonríe a mi comentario. A parte del chándal gris, lleva una bufanda atada al cuello, tiene la nariz roja de sonarse lo mocos y en la mano izquierda porta una taza de casa con un liquido humeante dentro.—Espera, no respondas a eso. ¿Te has bajado un té de casa?
—Venía a desearle a mi mejor amiga, la insoportable— puse los ojos en blanco a su nada cierto comentario sobre mí.— Un buen viaje, a recordarte que uses protección.—mi puño vuela a su hombro al oírle decir semejante barbaridad.—Y nada más, que te quiero Mía, espero que tú y el famosillo ese que tienes de novio no os estrelléis en tierra gabacha.
—Que digas tú eso que eres guiri.—bromeo dándole un abrazo. La taza se tambalea entre sus dedos.—Gracias por venir y recupérate.
—Oye Saúl.—la voz de Plex nos llega desde el interior del coche, ha bajado la ventanilla y ahora podemos ver a través de las gotitas de lluvia su cara perfectamente.—He oído perfectamente como te metías conmigo y sólo vengo a decir que te recuerdo que fue tu idea presentarnos.
—Tonterías, Plex.
—Mejórate.—le dice el youtuber también. Con esto, me subo en el hueco del copiloto y me despido por la ventanilla del rubio, que sorbe su té inglés.
—Le quiero y le odio tanto al mismo tiempo.—suspiro una vez ya vamos rumbo al aeropuerto. Hemos cogido un vuelo nocturno para evitar encontrarnos con mucha gente. Aún no hemos hecho cien por cien pública nuestra relación, y aunque hay muchos rumores, aún falta la confirmación.
—Eso te pasaba conmigo también. ¿Debería preocuparme?—giro la cabeza para observar a Dani mientras conduce. Los rizos oscuros caen sobre su frente, tiene el pelo demasiado largo, hasta el punto en el que alguno de esos pelos rozan sus largas pestañas.
—Eres idiota.—me río. —Saúl es como un hermano, lo sabes perfectamente.
—Es que me gusta meterme contigo.—una vez más, me gustaría darle un puñetazo, pero lo de distraer al conductor sigue sin parecerme una buena idea.
Muchas cosas han pasado en los últimos siete meses.
Ahora Plex ya no viene tanto a entrenar, así que mi vida laboral vuelve a ser normal. Aunque esas horas que no pasamos juntos en el gimnasio las compensamos viendo pelis, durmiendo juntos o yendo al campo a pasear a la perra de Archie.
También boxeamos a veces en el ring de su jardín, pero siempre bajo la atenta morada de Jopa, Adri y Borja, que se han vuelto bastante amigos míos.
De hecho, Adri hasta ha dejado de ser buitre man y parece que ha encontrado el amor, aunque esa es otra de las historias del Verano que no me toca contar a mi.
En invierno las cosas fueron un poco más duras. Plex tuvo que viajar a Tailandia para ayudar a Frank con el santuario, y aunque me hubiera encantado hacerle una visita, tuve que quedarme en Madrid con los niños y el boxeo.
ESTÁS LEYENDO
Vendas | Yosoyplex
FanfictionMía solo sabe descargarse contra el saco. Entre vendas y guantes aparece él, dispuesto a meterse en su mundo. Pero no es tan fácil cuando llevas toda la vida defendiéndote a puños. YosoyPlex - Daniel Alonso | FANFIC
