106 días
Los jueves son lo peor. A parte de porque son uno de esos días de en medio, y me dan rabia, porque es cuando más clases tengo.
Los dos primeros grupos, de por la mañana, son una clase de adultos. Algunos se preparan para ser policías, otros tienen interés en la defensa personal y una minoría quiere hacer ejercicio por el placer de ejercitarse.
Luego tengo que comer allí, un tupper de las sobras del día anterior. Saúl y yo siempre nos peleamos por ver quién se lo queda y quien se tiene que apañar con un sándwich de jamón y queso.
Y tocan las clases de los niños. Estás son más divertidas normalmente, pero luego hay días como hoy, en los que se dedican a meterse puñetazos unos a otros. Un poco de violencia no le hizo daño a nadie nunca, salvo a los diez críos que trato de educar los martes y los jueves.
En fin, niños. Que se le va a hacer.
Cuando el último del grupo sale del gimnasio, de la mano de su abuelo, y como si no hubiera estado a punto de romperle la nariz a otro, me permito relajarme.
Un día menos. O un día más, según como lo mires.
—Te recuerdo que tenemos entrenamiento ahora.—Álvaro pasa por mi lado, su colonia fresca de Axe me envuelve, casi atreviéndose a alegrar a las mariposas de mi estómago. No se me había olvidado, sobre todo porque Plex va unirse a nosotros.
Idea suya.
Lleva tres días hablándome por Instagram, uno pensaría que es un chico ocupado. Pero por lo visto para tontear por mensajes le sobran las horas.
Aunque una servidora no le devuelva los cumplidos.
No va a ser tan fácil. Es famoso e influencer, pero eso para mí no es nada. No me impresionan los seguidores.
No lo digo por ir de única y diferente. De verdad que me da igual.
El caso, que va a unirse a nosotros, muy a mi pesar, a la parte de cardio. Y no a esa que estáis pensando y que Saúl se empeña en mencionar con un movimiento extraño de cejas. Al cardio de verdad.
—Buenas tardes.—hablando del rey de Roma. Ni tiempo me ha dado a alejarme del marco de la puerta.
—Hola.
—¿Tú nunca te quitas las vendas o cómo?—señala mis manos envueltas en tela roja.
—¿Tú siempre metes las narices en asuntos que no te incumben o cómo?—no le he dado turno de preguntas. Qué no espere respuestas.
—La encuentras en su mejor humor.—bromea Álvaro a mi espalda.— Las clases de los jueves son sus favoritas.
Menos mal que el ejercicio físico me sirve como vía de escape, porque si no estaría en la cárcel.
Normal que los niños sean unos brutos si su profesora tiene dificultades para controlarse.
—No me lo tomo personal.—responde el Youtuber. Ni se ha inmutado con mi comentario, como si estuviera acostumbrado a lidiar con personas así. A saber, cómo son sus amigos.
—Bueno genial. Entonces empecemos con la parte divertida.—el moreno se frota las manos. —Vamos a correr y luego pasamos a los burpees.
Socorro.
Álvaro accedió a ser mi entrenador porque necesitaba a alguien con quien practicar. Necesitaba a alguien con quien medir sus fuerzas y perfeccionar sus movimientos.
Y en mi caso, me hacía falta alguien con quien prepararme para la pelea. Y si bien Saúl podría haberlo hecho, somos demasiado amigo. Aunque eso no quita que de cuando en cuando nos peguemos o hagamos sombra juntos.
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Vendas | Yosoyplex
Fiksi PenggemarMía solo sabe descargarse contra el saco. Entre vendas y guantes aparece él, dispuesto a meterse en su mundo. Pero no es tan fácil cuando llevas toda la vida defendiéndote a puños. YosoyPlex - Daniel Alonso | FANFIC
