GERMÁN - CAPíTULO 2: REBECA RAMÍREZ

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-¿De quién se trata esta vez? -Preguntó el inspector Germán Gómez tomando rápidamente en su mano la fotografía tamaño carné que Agustín acababa de soltar sobre su escritorio.

-Una joven de 22 años. Hija única. Trabaja de cajera en el Carrefour de Travesía. No se sabe nada de ella desde esta mañana, cuando salió de su casa a las siete y media. No lleva encima el teléfono móvil.

-¿Tiene familia?

-Vive con sus padres. El padre es relojero y la madre trabaja como limpiadora en una zapatería ubicada en la calle Carral.

-¿Pareja? ¿Alguna adicción? ¿Malas compañías?... -Germán no dejaba de observar la fotografía de la joven mientras continuaba con las preguntas. Necesitaba grabar en su mente la forma de sus cejas, la disposición de los diferentes lunares y otras marcas de la piel de la chica, el color de sus ojos, el de su pelo, la longitud del cuello, la forma de su barbilla... Tenía decenas de imágenes en su archivador mental. Con los años, había conseguido automatizar la búsqueda de aquellos rasgos, comparando cada uno de ellos con los de la gente con la que se cruzaba a diario. Había aprendido la lección años atrás, cuando la vida de aquel niño, Gorka Valverde, se le escurrió como arena entre los dedos.

-No, que la madre sepa. Es una chica solitaria. Quedó un par de veces con hombres que conoció en una web de citas, pero últimamente solo iba de casa al trabajo y del trabajo a casa.

-¿Hay algún testigo? ¿Alguien que la haya visto saliendo de casa, en el ascensor, por la calle...?

-Seguimos preguntando por la zona. De momento no tenemos nada.

-Quiero más fotos de la chica y las imágenes de todas las cámaras de seguridad de la zona: bancos, gasolineras... ¿Cómo se desplaza hasta su lugar de trabajo?

-Andando. Solo tiene que cruzar la calle, en realidad.

-Vale, envíame lo que te he pedido en cuanto lo tengas. Quiero hablar también con sus padres, con sus compañeros de trabajo, sus jefes, esos dos chicos de las citas... Cualquiera que la conozca. Y envíale el teléfono y los dispositivos electrónicos que consigas de la joven a Carmen. A ver qué nos puede contar ella.

Agustín salió de la oficina de su jefe tras dejar una copia de la denuncia sobre la mesa. Sabía que de nada serviría decirle que Rebeca Ramírez ya era mayor de edad, que no creía necesario montar un gran dispositivo de búsqueda. Ya les había ocurrido otras veces. Los adultos, de vez en cuando, hacían este tipo de cosas. No era nada que no hubieran visto antes. Pero Germán Gómez, por algún motivo que no alcanzaba a comprender, no atendía a razones. Agustín se limitó a hacer su trabajo y a seguir sus órdenes.

-Rebeca Ramírez -leyó el inspector en voz alta hojeando la denuncia.

Descolgó el teléfono de su oficina e hizo la primera llamada. Agustín había escrito a mano y redondeado con subrayador un número de teléfono en la parte superior de la primera hoja, tal y como a su superior le gustaba en estos casos.

-Buenos días, soy el inspector Gómez. ¿Es usted familiar de Rebeca Ramírez?

-Sí, señor, soy su madre. ¿Han encontrado algo? ¡Se la han llevado! ¡Han tenido que llevársela! Mi Rebeca es una niña muy responsable, inspector. Siento ponerme así. ¡Ay, Dios mío! Estoy muy nerviosa.

Conocía esa sensación de vacío, el llanto desencajado del que espera la peor de las noticias.

-No se preocupe, entiendo cómo se siente. Veo que la denuncia ha sido puesta de forma casi inmediata a su desaparición.

-Sí. Pero no crea usted que me he precipitado. Mi hija sale siempre de casa a la misma hora. A las once me llamaron del Carrefour preguntando por ella, me dijeron que no había llegado. ¡Oh, Dios mío! ¿Dónde estará? Mi hija no haría nunca algo así. Se lo juro, inspector.

-Quiero que permanezca en su casa. Enviaré ahí a un compañero. Busque, por favor, fotos actuales de su hija. Tanto primeros planos como de cuerpo entero.

-Vale, inspector.

-¿Está alguien más con usted en el domicilio?

-Mi marido viene de camino.

-Bien. Los mantendremos informados. En caso de que tenga noticias sobre su hija o se acuerde de algo que considere relevante, le agradezco que se ponga en contacto con nosotros lo antes posible.

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