Chiara estaba nerviosa. Sentía las mariposas en el estómago revolotear con fuerza mientras esperaba frente a la terminal de llegadas del aeropuerto de Madrid.
Violeta estaba a punto de aterrizar y la traductora no podía parar de mirar una y otra vez la información sobre ese vuelo procedente de Miami.
Pese a que habían estado en contacto constante durante los dos meses que la cantante había estado al otro lado del charco, verla en persona por fin después de tanto tiempo se sentía irreal. Cada poro de su cuerpo se encontraba en tensión, deseando poder tener a la pelirroja entre sus brazos cuanto antes.
Un largo rato después, el sonido de maletas rodando y la marea de gente entrando y saliendo del aeropuerto hizo que su corazón se acelerase. La buscó entre la gente con desesperación, hasta que finalmente, la vio.
Violeta, con su maleta enorme arrastrando detrás de ella y las gafas de sol cubriendo parcialmente su cara, también parecía buscarla entre la gente.
En cuanto sus miradas se cruzaron, la sonrisa de Chiara explotó. Violeta imitó esa expresión al ver la luz que desprendía la traductora y el cansancio que la pelirroja había acumulado durante su viaje se desvaneció por completo.
Violeta se quitó las gafas y corrió hacia ella, con la maleta quedándose olvidada a mitad de camino.
- ¡Vivi! - la llamó la traductora, corriendo también en su dirección, y antes de que pudiera decir nada más, Violeta la envolvió en sus brazos, casi levantándola del suelo en un abrazo apretado.
- Te he echado tanto de menos, Kiki... - murmuró la cantante contra su cuello, aferrándose como si no quisiera soltarla nunca más.
- Yo también te he echado de menos - contestó Chiara, con un nudo en la garganta, mientras se refugiaba en el hombro de la pelirroja, dejando que su olor le diera la bienvenida de vuelta-. I've missed you so so much. You can't imagine.
Se separaron lo justo para mirarse a los ojos, y antes de que Chiara pudiera decir algo más, Violeta la besó. Fue un beso lento, profundo, cargado de todo lo que no habían podido expresar en las llamadas, los mensajes y las videollamadas que habían compartido en los últimos dos meses.
Todo el amor, el cariño y la intensidad se entrelazaban en ese contacto. Cuando finalmente se separaron, ambas tenían las mejillas ruborizadas y respiraban entrecortadamente.
- Vamos a casa ya - susurró Violeta con una sonrisa juguetona, tomando la mano de Chiara-. Tenemos mucho que recuperar.
El trayecto hasta el piso de Violeta fue un remolino de conversaciones con risas, miradas cómplices y dedos entrelazados.
La cantante no podía parar de contarle cosas, las cuales en su mayoría Chiara ya sabía, y recordarle cuánto la había echado de menos.
Cuando llegaron al piso de Violeta, las maletas quedaron olvidadas en la entrada mientras las dos se fundían en un beso largo, deshaciendo la distancia que los meses habían impuesto.
- No sabes cuánto necesitaba esto... - murmuró Violeta, dejando un reguero de besos en el cuello de la morena.
Las manos de Chiara querían abarcar todo el cuerpo de la pelirroja a la vez, aunque fuera imposible. Violeta notaba sus manos por todos lados, acariciando a conciencia, como comprobando que era real.
- No me puedo creer que estés aquí, amor - musitó la traductora, buscando de nuevo la boca de la otra-. Es real, estás aquí, at last.
Violeta asintió y siguió el beso que Chiara había iniciado.
Poco tardaron en hacer desaparecer la ropa que las privaba de estar piel con piel, como habían anhelado durante tantos días.
- You are so perfect, Vivi - susurró Chiara, mientras descendía por el abdomen de la pelirroja, dejando besos húmedos por todo su cuerpo.
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Starstruck | Kivi
FanfictionNo hay nada que haga más feliz a Jay que conocer a Violetta, su artista favorita. ¿Qué pasará cuando Chiara, su hermana mayor, le ayude a cumplir su sueño?
