Gideon tuvo la cortesía de no sonreír mas.
Lo señalé con mi sable de luz aun encendido dándole a entender que seguía él.
-Libera a Din.-le exigí con firmeza.-Abandona Mandalore y no vuelvas a buscarnos jamás. Y te prometo por la fuerza que te dejaré ir.
-Que encantadora.-pronunció.-Pero me temo que no.
-Entonces...no me dejas otra opción.-sentencié dando un paso en su dirección.
-Adelante.-me retó.-Mátame. Nada te lo impide. Pero...mis Troopers harán lo mismo con tu Mandaloriano. No puedes estar en ambos lugares a la vez. No esta dentro de las habilidades Jedi. Ni siquiera de Skywalker. ¿O me equivoco?.
-Yo creo que soy lo suficientemente rápida.-dije sin amilanarme.
-¿Quieres probar? Adelante entonces.-abrió sus brazos de forma dramática.-Soy todo tuyo.
-Hazlo...-gruñó Din forcejeando con los Troopers. Pero eran demasiados para él. Jamás podría liberarse.
Así que no avancé. Me quedé en mi lugar. Barajando mis probabilidades. Pero ninguna era favorecedora si quería salvarlo.
-Ya se ha dado cuenta.-le dijo Gideon a Din como si fuera un secretillo.-Un Jedi salva, no condena.
Gideon bajó sus brazos oliendo el triunfo. Su capa ondeo detrás de él.
-¿Que pasa? ¿Nada ingenioso que decir? Hija del negociador.-volvió a burlarse.
-Se directo.-gruñí.-Solo tú disfrutas de escucharte hablar a ti mismo.
El comentario le molestó, pero supo guardar un poco de control.
-Tú sable de luz.-dijo como si nada.
-¿Qué?.-la pregunta salió disparada de mi boca. La estupefacción me corría por todo el cuerpo.
-Lo que oíste.-confirmó.-Ya que tu tía insiste tanto en conservar el DarkSaber, necesito uno nuevo. ¿No lo crees?.
Sus palabras fueron un golpe para mi. Debió notarlo.
No solo él. Todos lo hicieron porque Din volvió a revolverse contra sus ataduras.
Sentí su furia crecer mediante la fuerza. Su desesperación.
-¡No lo hagas!.-prácticamente me ordenó.
¿Pero acaso tenía otra opción?
-El sable de tú padre, por la vida del Mandaloriano. ¿Una decisión sencilla para un desinteresado Jedi, no?
Yo sostuve el sable en mi mano. No sabía en que momento mi mano había comenzado a apretarlo tanto. Mis nudillos ya estaban blancos.
-Entrégamelo.-me exigió Gideon. Pero yo no podía soltarlo. No podía...
-¡Namla!.-la voz de Din atrajo mi atención. Mi mirada debió estar aturdida porque habló con mas suavidad.-No lo hagas...-repitió esta vez mas como un ruego que como una petición.
-Tú lo harías por mi...-susurré de inmediato notando que había tomado una decisión. Pero tener claro el camino...no lo volvía menos doloroso en lo absoluto.
-Namla...-la voz de Din sonó rota. Tanto como yo me sentía por dentro. El sable era lo último que me quedaba de mi padre. Pero no debía verlo así...o jamás podría entregarlo.
No. Yo estaba entregando una herramienta por la vida del hombre al que amo.
Sí.
Tal vez si lo repetía miles de veces, en algún momento dejaría de doler.
ESTÁS LEYENDO
NAMLA //The Mandalorian//
Fiksi PenggemarSi había que describir con seis palabras a la mujer frente a sus ojos, sin duda serían....extraña, intrigante, misteriosa, pero tambien hermosa, valiente y muy compasiva. Cualidades que lo atraían sin piedad alguna. Pues era todo lo contrario a él. ...
