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Emma cerró la puerta de su casa y el silencio la golpeó como un muro. No se quitó el abrigo, se quedó de pie en la sala, como si todavía escuchara la confesión de Vincent.

"No soy gay... pero con él..."
"Se lo llevaron por mi culpa"
"Yo te amaba, pero..."

El aire empezó a faltarle. Como si alguien estuviera apretando su cuello con fuerza.

Dejo caer su bolso con rabia sobre la mesa y la imagen del video volvió a su mente.
Azriel siendo arrastrado, Vincent llorando por él.

-No puede elegirlo a él... -susurró, con la voz quebrada.

​Se dejó caer en el sofá, doblándose sobre sí misma en un intento de recuperar el aliento.

Si Azriel sobrevivía, Vincent volvería a su lado; lo de ellos no era un capricho pasajero, era lo suficientemente real como para desarmar al CEO.

​El pánico de Emma mutó en algo más oscuro, una calma tóxica.
-Tiene que morir -murmuró contra sus rodillas. No era odio, era necesidad. Si Azriel moría, el dolor de Vincent sería devastador, pero finito. Tarde o temprano, tendría que buscar un reemplazo.

​-Quiero que muera -repitió, enterrando los dedos en su nuca y tirando de su cabello.

​El sonido de la puerta abriéndose la hizo incorporarse de golpe. En el umbral apareció su madre.

​-¿Cuándo volviste?

​-Acabo de aterrizar -respondió Rebecca, avanzando con paso firme-. He estado organizando asuntos importantes. Michael Abbott ya está en el país.

​Emma parpadeó, confundida. -¿Qué?

​-El padre de Ruby. Está enfermo y no le queda mucho tiempo. Quiere conocerla, presentarla a la familia y dejarla en buenas manos.

​Cada palabra caía como una ficha sobre un tablero que Emma ni siquiera sabía que existía.

​-¿Eso hará que Azriel se aleje de Bürem?

​Rebecca la observó con poca paciencia.
-Por supuesto. No está con él por voluntad propia.

Con Michael cerca, Ruby tendrá apellido y fortuna. Si Azriel vuelve a al tablero de Emma, su hermana se quedará donde está.

-No te enfades por haber negociado con Bürem a tus espaldas; era el precio por el muchacho. Heller me confirmó a dónde se lo llevaron.

​-¿De qué carajos estás hablando? -la voz de Emma subió de tono.

​-Once millones. Eso vale Azriel.

​-¡¿Perdiste la cabeza!?¡Mamá, por Dios, no estás negociando un auto!

​-¡No hagas una escena! -la cortó Rebecca-. Te estaba protegiendo, buscando una solución concreta.

​-¿Vendiste a Azriel solo para "recuperarlo" después?

​-Lo puse donde podemos controlarlo. Bürem no sabe lo de Michael, y Azriel es capaz de asesinar para defenderse. Imagina lo que haría por su hermana.

​-¿Crees que Azriel lo mate?

​Ante el silencio de su madre, Emma retrocedió un paso, horrorizada.
-Estás loca...

​-Estoy siendo estratégica.

​-¡No! -la voz de Emma se quebró-. ¡Eres una mentirosa! Me ocultaste todo esto.

​-Lo hice para que pudieras vengarte de Beaumont -sentenció Rebecca-. ¿No es eso lo que querías? Su empresa y su maldito capricho sentimental.

​Emma sintió el golpe en el pecho.
-¡Está dispuesto a mover cielo y tierra por él!... -escupió con rabia-. Hay un jodido video del ataque, mamá. Me prometiste que esto dejaría de doler, pero cada día empeora.

​Rebecca frunció el ceño
-¿Qué video?

​Emma la miró con una mezcla de furia y agotamiento. Ya no importaba.
-Yo me haré cargo.

​-No eres capaz.

​-Lo haré por mi hija.

​Rebecca no suavizó el gesto.
-Michael se llevará a Ruby. Nadie podrá impedirlo.

​El silencio cayó sobre la sala como una sentencia de muerte. Emma bajó la mirada, respirando hondo y tomó una decisión:
"Me aseguraré de que Vincent siga creyendo que puede salvarlo", pero el destino de Azriel ya estaba sellado.

[...]

La mañana siguiente comenzó tranquila, hasta que una situación alarmó a Grace en el hospital.

No fue una emergencia médica, fue un documento.

Un hombre había solicitado una prueba de paternidad para Ruby. Y el juez la había autorizado para hacerla esa misma tarde.

Grace le contó de inmediato a Vincent, quien prometió enviar a Iván para que estuviera al tanto de la situación.

Si la prueba daba positivo, el hombre podría reclamar la tutela.

Ese mismo día en la mansión Beaumont, se analizaba el video del loft una y otra vez.
Vincent e Iván, lo miraban en velocidad lenta, como si esperaran encontrar algo, alguna pista.
Jess observaba a través de las ventanas a la patrulla que permanecía estacionada frente a la casa.

Nada discreta. Pero era parte de la posición actual del CEO, "persona de interés"

Y él ae mantenía serio, enfocado en cada posible detalle, cuando por dentro la culpa lo sofocaba.

Un golpe en la puerta los tensó.
Eran la detective y su compañero.

-Señor Beaumont.

-¿En que puedo ayudarlos?

-Será al revés. Usted a nosotros.

-Siempre que no implique especulaciones -respondió con calma.

Ella caminó por el living, observando todo.
-¿Por qué fue al loft acompañado por la señorita Emma Lawrence?

Iván miró a Vince.
-No es relevante -dijo Vince.

La detective arqueó una ceja.
-Claro que lo es. Seguimos todos sus movimientos, ¿recuerda? Es persona de interés.

-Mi vida personal no forma parte de la investigación, Jess les dio mi agenda-replicó Vince.

-Todo forma parte cuando alguien es secuestrado por su culpa.

Golpe duro. La detective lo detesta.

-Es hostigamiento - recriminó levemente enfadado.

Iván miró a su amigo -diles.

Vincent sostuvo la mirada unos segundos más y confesó que tenia un video del incidente.

La detective no ocultó la sorpresa.
-¿Cómo lo consiguió?

-Había una cámara en el loft. Lo recordé después.

-¿Y decidió no informarlo inmediatamente?

-Decidí revisarlo primero.

-¿Se lo mostró a alguien más?

Vince señaló apenas con la cabeza.
-Solo a ellos.

La detective se cruzó de brazos y pidió una copia.

Iván se dirigia al hospital para ayudar a Grace, esperando una prueba que podía cambiar el destino de Ruby.

Y por primera vez, Vincent no estaba seguro de estar un paso adelante.

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Holaaaa
Esto se pone más bueno😈 yo amo el drama♡
Cada vez más cerca de los 6k de leídas! Es impresionante todo el apoyo♡ muchas gracias❤️‍🩹

10:35 [BL]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora