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Al día siguiente, el control médico de Vincent fue impecable y su recuperación, avanzaba mejor de lo esperado.

Pero la paz terminó al salir del consultorio cuando se encontró con Michael Abbott.

Lo saludo con naturalidad, fingiendo no saber quien era.

Estrecho su mano y el hombre comentó que estaba allí para  ver a su hija.

—Espero que se encuentre mejor— respondió el rubio.

—En realidad... quería agradecerle, intenté cubrir los gastos médicos de Ruby—explicó—. Pero me enteré que usted ya se está encargando de ellos.

Vincent mantuvo la expresión tranquila.
—Así es.

Michael asintió lentamente.
—Es muy amable… pero puedo asegurarle que Ruby ya no necesita su caridad.

Vincent se detuvo. La palabra quedó suspendida entre ellos.

—No es caridad —respondió con calma.
—Entonces… ¿por qué paga los medicamentos de mi hija desde hace un año?

—Business Tech cuenta con programas de responsabilidad social —explicó—. Ruby fue incluida en uno de ellos.

Michael frunció ligeramente el ceño.

—Apoyamos tratamientos de enfermedades complejas cuando el sistema público no alcanza. Inversión social— Vicent acomodó el puño de su camisa con un gesto tranquilo.

Michael guardó silencio durante unos segundos.
—Entiendo... el hermano de Ruby trabaja en su empresa.

—Azriel, si, lo conozco. Él me habló de la situación de Ruby. Pero insisto, tuvo suerte al ser incluida. El proceso de selección es muy riguroso.

Gracias al cielo no era del todo mentira. El programa si existía solo que... Ruby era la única beneficiaria.

Y creyó que la conversación terminaba allí, hasta que mencionó la desaparición.

—Lo buscan desde hace semanas.

El silencio entre ambos se volvió más pesado.
Vincent frunció ligeramente el ceño, como si la noticia lo tomara por sorpresa.

—Me enteré en las noticias —dijo con calma—. Lamentable situación. Espero que lo encuentren pronto —añadió.

Michael sostuvo su mirada un segundo más.
—Yo también.

Justo entonces una enfermera apareció en el pasillo y le avisó que Ruby lo esperaba en la cafetería.

—De todas formas…gracias por ayudar a mi hija.

Vincent asintio con la cabeza. Observó al hombre alejarse y solo entonces, su expresión cambió.

Apenas.

Sabía muy bien que algunas mentiras, solo servían para comprar tiempo. Y el suyo se estaba agotando.

[...]

El CEO no planeba quedarse por allí más tiempo, pero no pudo evitar acercarse a la cafetería.

El murmullo de las pocas personas que había llenaba el ambiente, al igual que el aroma a café.

Se quedó lejos y pidió algo para disimular. Por eso terminó con una botella de agua fría entre los dedos.

Se apoyó ligeramente contra el mostrador, manteniendo cierta distancia. Desde allí podía verlos bien.

Divisó con facilidad a Ruby charlando con Michael. Ella se veía animada, movía las manos explicando algo, incluso sonrió  y el hombre la observaba con una paciencia tranquila.

Asentía de vez en cuando.

La conversación siguió unos segundos más. Pero lentamente algo cambió.

Michael dejó de asentir, se quedó quieto.
Ruby habló otra vez, pero el hombre ya no parecía seguir el ritmo de sus palabras. Se llevó una mano al pecho.

El CEO dejó la botella sobre el mostrador.
Algo no estaba bien.

Michael se puso de pie en un movimiento torpe.
Ruby también se levantó, lo vio dar apenas dos pasos y se desplomó en el suelo.

El grito de la adolescente alarmó a todos. —¡Michael!

Una enfermera corrió hacia ellos y otra salió disparada hacia el pasillo.
Ruby se quedó inmóvil, solo miraba.
Sus manos temblaban ligeramente a los lados de su cuerpo.

Vincent ya estaba cruzando la cafetería.
El dolor de su propia herida quirúrgica protestó al obligarse a caminar más rápido, pero lo ignoró.

Llegó justo cuando dos enfermeras se arrodillaban junto al hombre y le median el pulso.

—Ruby —la llamó Vincent y ella no reaccionó.
—Ruby —repitió, acercándose más.

Cuando le tocó el brazo, la chica se estremeció y lo miró.

—¿Me recuerdas? Soy Vincent.

Ella asintió apenas. No podía hablar por el shock.

Vincent se colocó frente a ella, bloqueando la escena detrás.

—Él va a estar bien, Ruby. Lo van a ayudar —le aseguró, sujetándola por los hombros para obligarla a enfocarse en su rostro y no en lo que ocurría detrás.
Pero ella intentó apartarse.
Vincent la sostuvo con más fuerza al sentir el movimiento.

Pero ella no buscaba huir, buscaba descargar su rabia.

—¡No es cierto! —estalló, con una mezcla de furia y llanto—. ¡Él solo vino a morir frente a mí! ¡Y dejarme sola otra vez!

golpeó débilmente el pecho de Vincent con sus puños cerrados.
Una protesta inútil contra la realidad.

Detrás de ellos, Michael era llevado en una camilla.

Ruby vio el movimiento por encima del hombro de Vincent y un sollozo quebró su respiración.
Se hundió contra el pecho del hombre, perdiendo finalmente las fuerzas.

—Azriel no aparece… —lloró— y él… él se está muriendo…

Vincent sintió una punzada de culpa que no esperaba. Ignoró el dolor en su propia herida y la abrazó.

—No digas eso —murmuró —Azriel va a regresar. Lo prometo.

Ruby se separó apenas unos centímetros.
Tenía los ojos rojos, la mirada nublada.
—Eso me dijo ayer… cuando hablé con él.

El corazón de Vincent se detuvo un instante.
—¿Qué? ¿Estás segura?

Ella  asintió. —Me llamó muy tarde… —dijo entre hipidos—. Y sé que está asustado… aunque no lo admita.

Vincent se quedó inmóvil.

—Mi hermano confía en ti… —susurró—. ¿Vas a encontrarlo?

El rubio sostuvo su mirada, sintiendo el peso de esa promesa en su pecho.
—Te doy mi palabra.

En ese momento Grace apareció y la envolvió en un abrazo protector.
—Ven conmigo, cariño.

Antes de irse, Ruby volvió hacia Vincent. Le dio su teléfono.

Y esta vez… haría lo correcto

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Holaaa gente bonita♡ espero disfruten del nuevo capitulo y gracias por el apoyo!
Xoxo

Se acerca el cumpleaños de Az😈

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⏰ Última actualización: 8 hours ago ⏰

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10:35 [BL]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora