Caminamos hacia vuelo, clase favorita de James y mía, claro, después de Defensa Contra las Artes Oscuras.
Después de "pequeño" espectáculo que hicimos en el Gran Comedor, John Peterbilt, el capitán del equipo de quidditch, anunció las nuevas audiciones para poder entrar al equipo, cosa que nos animó mucho. Charlie tiene la nueva barredora 200, James y yo tenemos la estrella fugaz 199, las escobas que teníamos eran nuevas y rápidas, papá Fleamont me la regalo en navidad... ¡Amo a los padres de James! Me consideran como un hijo, sin importar que no fuera a su casa me regalan algo. Asombroso.
—¡Ya quiero que sean las audiciones! —grita Charlie sonriendo.
—Y sólo por eso te lo pondré más difícil a ti, Charlie —dice John, quien pasaba para ir a su siguiente clase.
—¡Oh, vamos! No seas así —dice Charlie, al ver la sonrisa arrogante de John, suspira—. Voy a quedar como cazadora, te lo aseguro.
—Eso espero —esta vez fue James, pasando su brazo por los hombros de Charlie—, no quiero ser buscador y tener solo a Sirius en el equipo.
—Se ven confiados, chicos —dice John sin quitar el gesto arrogante de su cara.
—Claro, somos buenos —respondo.
—Demasiado buenos —aclara James sonriendo.
—Tendrás al mejor equipo, John —dice Charlie, guiñándole un ojo a John.
—Eso espero —responde John—, en estos cinco años, Gryffindor sólo a ganado una vez la copa de quidditch.
Así pasamos todo el día, hablando de quidditch, con Remus harto, pero somos sus amigos, nos tiene que aguantar, ¿no?
Sin decir que ya a aguantado demasiado tiempo a Charlie.
Después de las tediosas clases, Charlie, James y yo nos fuimos a la cancha de quidditch, en la cual nos encontramos a muchos chicos con sus escobas... ¡chicos!
Todos voltearon a ver a Charlie, unos con cara coqueta y otros asombrados, pude entender porque la mayoría la miraba como si fuera asombrosa..., aparte de que lo es.
Charlie es casi perfecta para cualquier chico, le gusta el quidditch, lo juega de maravilla, es muy sociable, tiene muchos amigos, es una excelente bruja, la preferida de los profesor, excepto de McGonagall, James es el favorito de nuestra jefa de casa, linda, inteligente y bromista, todo lo que se necesita para ser merodeador, menos Peter, con él sólo basta ser nuestro amigo. Un buen amigo.
Aunque si la tuvieran en la misma habitación dejarían de considerarla así, suele moverse mucho mientras duerme, ni se diga que duerme con brazos y piernas abiertas, excepto cuando Remus la abraza, ahí es jodidamente hermosa, con Remus abrazándola por la espalda mientras ella se abraza sí misma y de enrolla con fragilidad en la cobija, o cuando se despierta con su cabello en la cara, sin parecer despeinado... ¡o cuando mira al Lago! Ese momento es en el que se pierde en sus pensamiento y separa levemente sus labios, con sus ojos más abiertos y expresivos que cualquier otro. Hermosa... Digo, también es muy sarcástica y, cuando está de mal humor, es capaz de aventarte al mismo Calamar Gigante sólo para que dejes de hablar.
—Bien chicos, quiero que se separen: En este lado quiero a los golpeadores, de este otro a los buscadores y, en éste, a los cazadores... —John interrumpe mis pensamientos. James nos mira y nos hace un gesto de ánimo, Charlie y yo asentimos y nos vamos a nuestros lugares indicados—, empezaré con los golpeadores.
Después de veinte largos minutos haciendo lo que nuestro querido capitán nos indicaba, John decidió irse con los buscadores, los cuales eran sólo diez, todos con mirada arrogantes y burlescas, todos menos James, quien sonreía feliz, disfrutando el momento, no se me pasa el gesto de superioridad que tiene al agarrar la escoba, pero es que es excesivamente bueno.
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Los merodeadores.
FanfictionEl mujeriego Black, sin durar con una chica menos de un día, sin corazón, arrogante y misterioso Black. El merodeador más deseado de todos y, claro, el más compartido. Black, el que nunca se enamora y siempre piensa por sí mismo... ¿o eso es lo que...
