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Remus está tranquilizando a Charlie, ella está temblando en las bancas del vestidor, James y yo nos acercamos a ella, nunca la había visto tan insegura de sí misma.

—Tranquila —dice James—, verás como todo sale bien.

—Sí, no dejaré que ninguna Bludgers te golpee —digo sonriendo.

—Y yo atraparé la Snitch rápido —promete James agarrando la mano de Charlie.

—Sí, eso no me preocupa, sé que ustedes pueden —murmura abrazando sus piernas y apoyándose en el pecho de Remus.

—Uno de los peores miedos que tiene Charlie es que hablen mal de ella a sus espaldas —contesta Remus acariciándole la espalda con ternura.

—Nadie lo hará, eres demasiado linda para eso —dice Peter sonriendo con cariño.

¡Oh, Peter! —Charlie abre los brazos y abraza a Peter.

Ser enano y gordito tiene sus ventajas.

—Anda ya, princesa —dice John detrás de nosotros—. Remus y Peter ya se tienen que ir.

Remus le da un beso en la frente y sale junto con Peter, James se sienta en el lugar donde se encontraba Remus y la abraza tratando de tranquilizarla, como lo hacía Remus cuando estaba aquí.

—No pasará nada —comento sentándome en su otro lado.

—¿Seguro? —me pregunta triste.

—¡Claro! ¡Eres magnífica! —dice Will acercándose a nosotros.

—¡Más que eso! —nos ayuda Nicholas sonriendo.

—Gracias, chicos —murmura Charlie, su tono sigue apagado—, pero yo quiero que Remus me lo diga.

Todos nos quedamos callados, sabíamos que Charlie ama mucho a su hermano, mas no que lo necesitaba tanto.

—Dedícale este partido —dice James sonriendo.

—¿Cómo? —Charlie se encontraba mirando a James, demasiado cerca. Es mi amigo, pero Charlie siempre es más tierna con él que conmigo, ¡hasta con Peter! Ni se hable de Regulus, quien siempre recibe abrazos y fugaces besos de Charlie cuando se encentran en algún pasillo.

Hijos de puta.

—Cada anotación que hagas, que sea para él —responde Will sonriendo.

Parece que eso le basta a Charlie, ya que sus ojos se iluminan y se levanta, dándole unas palmadas en la espalda de Nicholas, como si fuera él fuera el depresivo y necesitara ayuda. Sonreímos por eso.

Salimos cuando nos lo indican, John y Brad, el capitán de Slytherin, se dan la mano, después del pitido todos nos acomodamos en nuestras escobas.

—No se preocupen por mí, tapen a Nicholas, Oliver y James —nos dice Charlie al pasar por nuestro lado a Will y a mí y colocándose en su posición.

El partido dio inicio cuando Tred, cazador de Slytherin, agarra la Quaffle, pero no duró mucho. Nicholas se la quita y se la pasa a Charlie, miro como una Bludger se dirige hacia Charlie, Will y yo vemos como Oliver se encuentra atrás de Charlie, me dirijo hacia él, una buena decisión, Charlie esquiva la Bludger, dándole paso libre hacia Oliver, la golpeo y sale volando hacia Brad, quien casi se cae tratando de esquivarla.

—¡Diez puntos para Gryffindor! —grita el comentarista, Albert Silvtron, de Ravenclaw— ¡La tiene Conner! ¡Ahora Bloont! ¡Cuidado con la Bludgers! Eso estuvo cerca. Ahí va Lupin, a la chica que todos desean.

—¡Silvtron! —gruñe McGonagall.

—Perdón, profesora—dice Albert—. La tiene Lupin, ¡Quítenle la Quaffle! Tarde, ya anotó. ¿Se han dado cuenta que es la única mujer jugando? —las gradas gritaron, apoyando que Charlie estuviera jugando— Sí, lo sé, hasta yo dejaría de ser Ravenclaw sólo por salir con ella, creo que no soy el único, los dos Black están algo colados por ella.

Los merodeadores.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora