Miro a Charlie gruñir por toda la casa mientras trae y acomoda platos a la mesa de mala gana. Remus la persigue haciendo lo mismo, Lily se encuentra en la cocina haciendo comida muggle, Peter está viendo un aparato nuevo llamado televisión.
—Ya deja de hacer eso —gruño cuando Charlie avienta los cubiertos a la mesa.
—¡Es que no es justo! —grita encaprichada— No pude ir a la graduación.
—Ya, era para que te recuperaras al cien por ciento —dice Remus dándole una pequeña palmada en la espalda.
—¡Era capaz de ir! —dice sentándose en la silla que ella acostumbraba estar.
—Charlotte, ya pasó más de un mes y tú sigues quejándose cada vez que bajas las escaleras —interrumpe Lily llegando con una gran cazuela y empezando a servir a cada plato con ayuda de su varita—. Y ustedes, par de flojos —dice mientras nos apunta—: hagan algo y traigan el jugo.
—¿Por qué nosotros? —pregunto levantando la ceja— Peter no ha hecho nada.
—¿No? —pregunta Charlie mirándome enojada.
Sigue encaprichada.
—¿Quién crees que nos acompañó a la tienda y nos ayudó con la bolsas? —pregunta Lily— Tuvimos que dejar a Remus para que no quemaran la casa.
—Claro, a nosotras nos tocaron los novios estúpidos —gruñe Charlie molesta, moviendo su varita y apareciendo al nuevo integrante de la familia, Sr. Pulpito—, ¿por qué no fuiste tú mi novio, Remus?
—¡Oye! —grito mientas me levanto del sillón— ¡Está bien! James, párate —ordeno encaminándome a la cocina—, vamos por la maldita jarra de jugo.
—¡Al fin haces algo! —grita Charlie mientras James y yo entramos a la cocina.
Agarro dos jarras y dejo la otra para James. Salgo de la cocina y dejo las jarras en la mesa, para luego ponerme atrás de Charlie y abrazarla por la espalda.
—Podría hacer más si me dejaras —susurro en su oído.
Siento el dolor estallar en mi pómulo y luego oigo el sonido del un plato quebrarse.
—¡Remus! —grito enojado.
—¡Aléjate de mi hermana, malnacido! —gruñe y se sienta en el lado derecho de Charlie, donde yo acostumbro ponerme— No sé como puedes estar con alguien como él.
—Ni yo sé, Remus —contesta Charlie haciendo reír a Lily, Remus y James.
—¡No es gracioso!
—¡Cállate y siéntate a comer! —grita James sentándose en la orilla de la mesa rectangular.
Yo gruño y me siento al lado derecho de James, mientras que Lily está a su izquierda seguida por Peter.
Todo estuvo silencioso, excepto por las contantes burlas de mis amigos y mi novia, que fueron calladas por las palabras de Lily.
Miro a Charlie, que está mirando la otra orilla de la mesa con algo de nostalgia mientras come lentamente, como si quisiera que esto no acabara.
—¿Charlie? —pregunto al ver que, después de dos minutos, contagia a todos en la mesa con su nostalgia.
—Los extraño —murmura viendo aquellos lugares vacíos.
—Yo también los extraño, pequeña —contesta James recargando sus codos en la mesa, viendo los mismos asientos vacíos.
—Ellos siempre se sentaban ahí —murmura nuevamente Charlie.
Lily voltea a ver los lugares vacíos y sube una ceja algo confundida. Sonrío, al parecer no soy el único que se dio cuenta de eso, pero nadie parece responder las dudas de Lily.
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Los merodeadores.
Hayran KurguEl mujeriego Black, sin durar con una chica menos de un día, sin corazón, arrogante y misterioso Black. El merodeador más deseado de todos y, claro, el más compartido. Black, el que nunca se enamora y siempre piensa por sí mismo... ¿o eso es lo que...
