Guardamos silencio.
Por fin estamos en la casa de James, sus padres nos habían ido a recoger, pero solamente fue un cortés saludo y una presentación, pero estoy seguro que la madre de James querrá saber todo sobre nosotros, y eso es lo que me desagrada, tener que hablar de mí no es lo mío, al menos no sobre mi familia.
—¡Chicos! Pasen, pasen —dice el Señor Potter—, no se quieran quedar en la entrada.
—Que hermoso hogar —murmura Charlie.
Charlie está admirando cada parte de la casa de James, las fotos, retratos, flores y colores. Todo lo que se pueda ver desde la entrada de la hermosa casa.
—Nos complace saber que te gusta, pequeña —dice la madre de James—. Sus cosas ya están en la habitación de James, quitamos la pared para que la habitación de invitados estuviera unida, supongo que quisieran estar juntos estas vacaciones.
—Gracias por todo, Señora Potter —dice agradablemente Charlie, sonriendo con satisfacción, como si hubiera estado preocuparse por eso.
—Querida, no tienes que agradecer —dice una sonriente Señora Potter.
Después de una pequeña charla -que fue principalmente entre los padres de James y Charlie-, subimos a la habitación de James, la cual tiene cuatro camas, una para cada uno.
El cuarto de James me hace sonreír, está repleto de juguetes y peluches de leones, está pintado de escarlata y dorado, los colores de Gryffindor.
[ • • • ]
—¡Despierten! —oigo la voz de Charlie— ¡Chicos, hoy es navidad!
Sí, ya llevábamos más de dos semanas en la noble casa de los Potter, la cual ya quería como un hogar. La Señora y el Señor Potter han sido lo más agradable con nosotros, aunque siento que así es la familia de James, siempre unida.
—Chicos, ya despierten —se oye la tranquila voz de la Señora Potter en la puerta.
Doy un bostezo y miro como James se estira desde su cama, Remus está sentado en su cama, ya que Charlie esta sobre él, seguro le salto encima para despertarlo.
—Mamá Euphemia, ¡buenos días! —dice Charlie bajándose de Remus, acercándose a abrazar a la Señora Potter—... Feliz navidad.
—Igualmente, cariño —dice la madre de James. Charlie y ella se llevan muy bien, como si fueran madre e hija verdaderamente—. Chicos, a despertar, vayan a abrir sus regalos.
Bajamos todos corriendo, James casi se cae por las escaleras si no fuera porque yo lo agarré. Debería ser más agradecido conmigo.
Llegamos al comedor, donde estaba un hermoso pino adornado con esferas doradas y escarlatas, hasta snitchs y pequeñas escobas. Bajo de éste habían muchos regalos, más de los que imaginé ver bajo un pino en toda mi vida.
Charlie se sienta en el piso y empieza a separar los regalos, James y Remus tienen diez regalos, Charlie y yo once, cosa que me sorprende, nunca había recibido tantos regalos, lo máximo que he recibido son cuatro regalos; dos de mi prima Andrómeda y su novio Ted Tonks, de mi hermano Regulus y una caja de ranas de chocolates de mi padre y madre.
Los regalos eran de la Señora Potter, el Señor Potter, James, Remus, Charlie, Peter -cosa que me sorprende-, Andrómeda, Ted Tonks, dos de mis padres y uno de mi hermano Regulus. El que más me gusto fue es de Charlie, una bufanda de los colores de Gryffindor con un bordado que dice "merodeador".
—¡Feliz navidad, familia! —gritamos todos al mismo tiempo, como si lo hubiéramos planeado, nos quedamos callados, sorprendidos de la buena sincronía que tenemos, después de unos segundos, todos nos ponemos a reír.
Los Señores Potter nos miran con cariño, casi como si fuéramos sus propios hijos.
[ • • • ]
—Adiós James, Sirius —dicen Remus y Charlie al mismo tiempo—, nos vemos en Hogwarts.
Algunas veces me sorprenden, pueden decir una frase completa al mismo tiempo, como si ya la hubieran ensayado muchas veces.
—Adiós —dice James sonriendo.
Charlie y Remus se despiden de los Señores Potter y se van a su casa por polvos flu, después de unos minutos de verlos irse, James y yo nos miramos mutuamente.
—¿Tú crees que sí fueron a la casa de sus padres? —pregunto algo preocupado, no me gustaría que mis amigos sufrieran algo.
—No sé, pero no es como si fueran a ir hacia otro lado, ¿o sí? Dieron la dirección —dice James dudando de sus palabras, no habían hecho nada raro estas semanas que hemos pasado juntos, pero no implicaba que no planearan algo entre ellos.
—No sé, tal vez ellos no nos tienen tanta confian... —me interrumpo, recordando las palabras que me había dicho Charlie la noche en la que durmió conmigo, "cuando Remus esté listo", ¿qué rayos significa eso?— Tenemos que confiar en ellos, James.
—¿Crees que sea malo? —pregunta algo preocupado.
—Remus y Charlie siguen vivos, y están más felices que un duende borracho —comento riendo por mis palabras, ¡claro que están felices!... y nosotros también, gracias a ellos—, dudo que debamos preocuparnos mucho.
James sonríe algo aliviado, aunque yo no lo estoy.
¿Charlie no estaba peleada con sus padres? Estas vacaciones estarán juntos, claro, con sus abuelos, pero juntos, ¿eso no pondrían más dificultades? Bueno, pueden arreglar su relación, pero es algo que encuentro algo imposible por como Charlie habla de su madre y de su padre...
¿Qué habrán hecho para que Charlie actúe así?
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Los merodeadores.
FanfictionEl mujeriego Black, sin durar con una chica menos de un día, sin corazón, arrogante y misterioso Black. El merodeador más deseado de todos y, claro, el más compartido. Black, el que nunca se enamora y siempre piensa por sí mismo... ¿o eso es lo que...
