Amado día

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Haruo's P.O.V

—Es muy temprano —repetí como por cuarta vez sintiendo que el matutino Sol me quemaba los párpados, por lo que apenas si tenía los ojos abiertos.

—Dime algo que no haya notado ya —dijo Ethan con un tono que claramente era de diversión —. Cuidado. —Me jaló previniendo que me cayera, hace rato que me tropezaba con piedras.

—¿P-Por qué estamos tomados de la mano? —pregunté somnoliento.

—Para que no te caigas; vienes medio dormido —rio.

—No lo estaría si me hubieses llamado más tarde. —Me tallé los ojos.

—Sólo espera, en un segundo me lo agradecerás.

—Lo dudo.

Rio.

Ethan me llamó en la mañana para decirme que me tenía un regalo. Bueno. Aún es de mañana, pero me refiero a que más temprano; aunque considerando que apenas salió el Sol, más temprano creo que no se podría. En fin, me llamó y tuve que salir de la habitación con pijama y el cabello hecho un desastre; como si no fuera poco, hace mucho tiempo que estamos caminando y no veo que lleguemos a mi supuesto regalo.

Me duelen los pies. Tap, tap, tap, tap. Seguro que con esta caminata matutina ya perdí por lo menos 5 litros, pero de agua porque no tengo nada de peso que perder.

Hablando de eso, el mejor ejercicio es el que se hace en las mañanas. ¿Eso también aplicará para las pesas? Tengo dos mangas pasteleras llenas de betún por brazos a las que les encantaría volverse unos pastelillos de músculo.

—¡Ey, espera! —dije y me devolví unos metros. Me puse la pantufla —. Listo.

Sonrió.

Suspiré pesadamente. "Está bien, aquí vamos otra vez a recorrer toda la muralla china" pensé resignado a que aún caminaríamos por un largo rato.

—Llegamos —avisó Ethan.

—¿En serio? —pregunté incrédulo y confundido.

—Yeah.

Miré al frente muy aliviado, alivio que no pude disfrazar, a lo que Ethan sonrió. Esto es un salón. ¿Ethan me regaló un salón? Ah, espera...un salón que tiene lo que parece ser chimenea y de la que sale humo. Un salón que contamina el ambiente.

No sé qué quiere decir esto...

—G-Gracias —agradecí para no ser descortés. Igual lo que importa es la intención y el esfuerzo.

Se carcajeó.

—Esto no es tu regalo. —Se apoyó en sus rodillas y rio un poco mientras yo me avergonzaba —LO QUE ESTÁ ADENTRO SÍ —recalcó.

Asentí avergonzado.

—Vamos, no te quedes ahí. —Abrió la puerta y ambos entramos. Mis ojos brillaron.

—Te debía una por esa vez que me ayudaste con Diane; ahora ya no. —Llevó sus manos a sus caderas —; Ethan me comentó que sabías cocinar y que lo dejaste de hacer porque simplemente no tenías donde cocinar —mencionó.

Asentí rápidamente mirando la cocina que resplandecía como si fuera de plata, pero sólo era de acero inoxidable. Caminé maravillado hasta el refrigerador.

—Aquí podría meter una vaca entera —comenté abrazado al refrigerador.

Ethan rio.

—Y aquí hay tanto espacio —mencioné dando vueltas por el lugar.

Amor Primaveral (Yaoi) (Editando la redacción)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora