La expresión de Usmev no era la misma que había estado mostrando hasta ahora, no sonreía, no me miraba con cariño o ternura, ni si quiera de forma burlona, no había una estridente y sonora risotada, tampoco pataleaba el suelo. Estaba totalmente serio y clavaba sus ojos en mí de una forma penetrante, como si pudiera dominar mi alma y mi mente, hablaba como una persona que sabía todo el pasado, el presente y el futuro de lo que iba a suceder, y que de ningún modo podía permitirse que el mocoso que le acompañaba le retrasara sus planes.
Como un cachorro temerosos me volví hacia atrás y agaché la mirada, quizás Usmev estuviera loco de verdad, pero al fin y al cabo era la única persona que se había ofrecido a ayudarme, supongo que eso es mejor que nada, por mi cuenta y estando solo dudo que pudiera encontrar la manera de volver a mi hogar, por mí solo...
No, no estaba solo, tenía a la familia Quinegos, ellos también deben saber lo que pasa y cómo devolverme a mi mundo, si hablo con Zoe, quizás lo haga. Entonces recordé su carácter, sus días encerrada en su habitación sin querer verme ni saber nada de mí, ¿por qué iba a querer hacerme el favor de devolverme al lugar al que pertenezco? Quizás podría pedirle a Usmev, ya que conoce a los Quinegos, que me llevase de vuelta a su casa y que tratara de convencerla, o de ayudarla a controlar ese don que tiene de abrir puertas paralelas. Eso es, Usmev convencerá a Zoe para abrir ese portal y así los dos ganaremos, yo volveré a casa y ella no tendrá que verme nunca más.
-Tienes que llevarme a casa de los Quinegos- Le dije a Usmev totalmente convencido de mis palabras, y aunque quería sonar convincente y decidido, no pude evitar decírselo en un tono de súplica- Seguramente ellos también me ayudarán, entre todos podremos hacer algo.
Usmev me dio la espalda y se puso a caminar, empezaba a anochecer y la luz del sol dejaba paso al resplandor de la luna, en este mundo el cielo estaba salpicado de estrellas que se podían ver con claridad, seguía esperando una respuesta por parte de mi lunático compañero mientras observaba mi alrededor.
-Ni hablar, ¿por dónde te crees que empezarán a buscar ellos?- Contestó al fin con voz de preocupación.
-¿Ellos? ¿Quiénes?
Me adelanté hasta donde Usmev se encontraba, me planté delante de él y le miré suplicando que me contara más, me desesperaba que dejara caer la información a cuentagotas.
-Los Aima.- Se hizo a un lado y me esquivó para ponerse a caminar un paso tras otro, primero despacio, y después más deprisa, tuve que seguirlo para poder oír lo que decía- Estas dos hordas nunca se llevaron bien, salvo cuando apareció Theron en la vida de Zoe, entonces las cosas cambiaron, aunque de forma secreta. Theron pertenece a los Aima, Zoe a los Quinegos, la trágica historia de amor entre "familias" enfrentadas se repite, pero en esta historia...- Se paró en seco y se giró bruscamente hacia mí, con su fría mano me cogió con delicadez de la barbilla y me acercó a su cara- ¿Quién son los buenos y quién son los malos?- Sonrió y me soltó, de nuevo volvió a caminar, pero esta vez de forma más tranquila.
Una de las dos hordas son malos, y definitivamente los Quinegos no podían ser, habían sido demasiado amables conmigo, por qué iban a ser malos, entonces eran los Aima, pero si Theron pertenece a esa familia, eso significa que él era el malo, y que si yo soy su reencarnación, yo... ¿soy el malo? No, no puede ser, ¿por qué iba a querer hacerle daño a alguien?
¿Entonces los malos son los Quinegos? Podrían haber estado fingiendo una falsa amabilidad para hacerme daño, pero ¿qué iban a conseguir de mí?
-¿Por qué siempre hablas de cosas pero nunca dices nada?- Frustrado de no sacar nada en claro le reproché lo poco que me había dicho.
-Por que espero que puedas llegar a entenderlo por ti mismo, si te concentras seguro que puedes recordar todo lo que quieres saber, quieres saber quién eres, y por qué estás aquí, esfuérzate en recordar y encontrarás las soluciones.
ESTÁS LEYENDO
Mundos paralelos
Fantasy"Siempre parecía distante... como si todo lo que pasara a su alrededor, no fuera con ella, era distinta, ella era... especial." Ésto es lo que pensó Zeth cuando vio a Zoe por primera vez, pero ¿la volverá a ver? y¿qué secretos tan profundos esconde...
