El viento se había calmado, el cielo empezaba a retomar su color original de un azul celeste intenso, esa extraña tempestad no había durado más de un minuto.
-¿Ha pasado ya?- Preguntó asustada Letha.
Sin saberlo la había abrazado y ella me apretaba fuerte, tenía los ojos cerrados, y en su cara se podía ver claramente el miedo que tenía.
-Sí, tranquila, ya pasó.- Le contesté algo nervioso por la situación.
La solté de inmediato, sentía mucha vergüenza, aunque tampoco estaba haciendo nada malo, de hecho hubiera deseado tenerla entre mis brazos todo el tiempo del mundo, aquella tempestad ya no me parecía tan mala si tenía como consecuencia estar al lado de Letha.
-¿Qué ha sido eso?-Me preguntó histérica, casi podía ver unas lágrimas en sus ojos, pero éstas no llegaron a caer.
-No lo sé, parece que el tiempo se ha vuelto loco, pero no te preocupes, mira-Le señalé el cielo de azul celeste, estaba radiante, como si no hubiera pasado nada.
-Esto es muy extraño, ¿no te parece?- Me dijo frotándose los puños de su chaqueta contra sus ojos, tratando de eliminar la humedad en ellos.
La verdad que tenía unos ojos marrones preciosos, eran grandes pero a su vez ligeramente rasgados.
Tenerla a mi lado asustada y medio llorando me hacía ver en ella a una niña indefensa que buscaba la protección de alguien y en ese momento me di cuenta, la Letha seria, esquiva y ausente del mundo era solo una fachada, un mascara para protegerse de la realidad, un personaje para no mostrar quién era de verdad.
Mientras todos esos pensamientos inundaban mi cabeza, ella se puso a hablar conectándome de nuevo a la tierra.
-Oye...
-Dime
-La verdad es que...
Esperaba tembloroso a que terminara la frase, parecía que me tenía que decir algo importante, estaba nerviosa y avergonzada, tenía la mirada agachada y se le veía insegura.
-¿Pasa algo?-Le pregunté esperando así a que me dijera algo.
-No, no es nada, tranquilo, olvídalo.
Sonrió, pero era una sonrisa forzada, enseguida volvió a agachar la mirada, se levantó de golpe y anduvo hacia el bosque.
-¿Volvemos al pueblo?
No me entusiasmaba la idea, cabía la posibilidad de que quisiera volver a su casa y esta "cita" sería más corta de lo que pensaba si eso ocurría, de cualquier forma no podía obligarla a que se quedara ahí sólo porque yo quisiera estar más tiempo a su lado.
-Sí, como quieras.- Le sonreí tratando de fingir que no me importaba que la cosa se acabara ahí, y más sabiendo que quería decirme algo que no se había atrevido a decirme.
El camino de vuelta fue como el camino de ida, silencioso y tenso, pensé que había sido todo un fracaso el día de hoy, apenas habíamos hablado y lo que yo quería que fuera especial resultó ser embarazoso al menos para ella, supongo que es lo que pasa cuando no hay la suficiente confianza entre dos personas tímidas, pero aun así, intenté quedarme con lo positivo, había estado con ella más tiempo de lo normal y aunque solo fuera inconscientemente, nos habíamos abrazado.
La acompañé a casa y nos despedimos.
-Gracias por el día de hoy-me dijo mientras notaba que tímidamente me regalaba una breve sonrisa y yo se la devolví al contestarle.
-De nada mujer.
-Bueno, nos vemos mañana en el instituto.
-Claro, allí nos veremos- No sé por qué, pero no podía dejar de sonreír.
Me miró una última vez antes de desaparecer detrás de la puerta, dejándome ahí de pie en su portal.
Podría haber hecho miles de cosas, podría haberle confesado que mientras estaba en mis brazos me sentía el hombre más feliz del mundo, podía haberle pedido que se quedara más tiempo conmigo, pero no fui capaz de decir ni hacer nada de eso, me limité a dar media vuelta y a volver a mi casa esperando tener otra oportunidad al día siguiente.
ESTÁS LEYENDO
Mundos paralelos
Fantasi"Siempre parecía distante... como si todo lo que pasara a su alrededor, no fuera con ella, era distinta, ella era... especial." Ésto es lo que pensó Zeth cuando vio a Zoe por primera vez, pero ¿la volverá a ver? y¿qué secretos tan profundos esconde...
