1 mes después....
Adivinen quién se va a casar y no le cierra el vestido por el embarazo.
Estábamos en una tienda con Melina escogiendo su vestido, estaba a solo unos días de casarse y el vestido lo había dejado para el final.
—Deberías probarte otro una talla más grande. —opinó Sam, Melina le dio una mirada furiosa.
—No me pidas una talla más grande, esta es perfecta. —dijo mirándose en el espejo, aunque aún no cerraba el vestido.
—Mel, Sam tiene razón. Necesitas una talla más grande. —Melina bufó y se dirigió nuevamente al probador.
—¿Ya sabes algo de ellos? —preguntó Sam cuando Melina nos dejó solas.
—Es imposible no saber algo de ellos, Jos trató de hablar conmigo ayer pero... Como siempre me rehusé. —hice una mueca al recordar lo que sucedió ayer por la tarde.
»Flashback
Tocaron a mi puerta, así que dejé mi vaso de helado de vainilla en la mesa de centro y me dirigí a la puerta.
Traté de cerrarla nuevamente al ver a Jos parado frente a mi pero me lo impidió sosteniendo la puerta con su mano derecha.
—Camila por favor, necesito hablar contigo. —suspiré y pensé por un momento si ya era hora de hablar con él, quería que pasara un poco más de tiempo para poder verlo a la cara y hablar civilizadamente sobre qué sucedería con nuestro hijo.
—No es momento, Jos. —traté de cerrar la puerta nuevamente pero volvió a impedirlo.
—Cam, solucionemos esto de una buena vez. Quiero estar contigo y con mi hijo.
—Eso no parecía cuando te fuiste y me dejaste por dos meses. —y por fin logré cerrar la puerta dejando a un Jos pasmado detrás de ella.
«Fin del Flashback.
—Wow.—dijo Sam cuando termine de contarle.
—Sinceramente no sé qué hacer Sam, he pensado en no escoger a ninguno pero ellos se empeñan en hacerme escoger. —dije mientras escondía mi rostro entre mis manos.
—¿Y Alonso? ¿Qué ha sucedido con él? —preguntó y comencé a contarle.
»Flashback
Dormía plácidamente en mi cama cuando unos golpes en mi puerta me hicieron despertarme de golpe, amaba esas veces en las que mi sueño se hacía pesado y odiaba cuando era todo lo contrario ya que todo ruido podía despertarme por diminuto que sea.
Me puse mis pantuflas y comencé a caminar hacia la puerta, tomé la llave y quité el seguro para después abrir la puerta. Creía que me encontraría con alguna persona pero en cambio encontré una caja en el suelo.
La levanté y regresé al interior de mi departamento con ella en manos, caminé a la cocina y puse la caja en la mesa, tenía un lazo rojo amarrado formando un moño, lo quité y me dispuse a ver lo que se encontraba dentro de la caja.
Me sorprendí cuando vi un pastel mediano de chocolate de aquel que vendían en la pastelería del centro comercial y que tanto amo. Había una nota encima de el pastel así que la tomé y comencé a leerla.
"Camila:
Probablemente estés pensando que soy el hombre más cobarde por no decirte esto en persona, pero es porque soy la peor persona tratando de pedir disculpas a una mujer tan bella.
Quiero disculparme contigo por la pelea, por hacer enojar a tu novio y hacer que estuvieras en el hospital y arriesgar la vida de tu bebé.
Pero quiero que tengas en cuenta que te amo.
Sí, Camila, yo te amo y nunca dejé de hacerlo. Quiero que me des una oportunidad más, te juro que no te fallaré nunca y que serás muy feliz a mi lado.
Tú tienes la decisión final, si tu respuesta es no, créeme que lo comprenderé.
Te amo Cam. Siempre lo hice.
-Alonso."
«Fin del Flashback.
—Amiga, me alegro de no estar en la misma posición que tú. —dijo Sam para después soltar un suspiro.
—Gracias, me alegra tener tu apoyo. —mencioné sarcástica, Sam rodó los ojos y en ese momento Melina salió del probador con un hermoso vestido que le quedaba perfectamente.
—¿Lista para el Sábado? —preguntó una vez afuera parándose frente al espejo.
—Nosotras deberíamos preguntarte eso, sólo faltan tres días y te casas. —le dijo Sam, Melina volteo a mirarme.
—Le decía a Cami, tu hermano tuvo la "genial" idea de invitar a Alonso y Jos. —dijo haciendo comillas con los dedos, me quedé estática al escuchar aquel comentario de Melina.
—¿Que Freddy hizo qué? —pregunté atónita.
—Lo lamento, Cami. —se disculpó Mel haciendo una mueca, suspiré e hice un ademán indicándole que no importaba.
Sólo espero que no se convierta en algo incómodo.
Tres días después...
Camila ve por los platos. Camila ordena los vasos. Camila verifica que la comida ya esté en el salón.
Eso me gano por ser la hermana del novio.
¡Tengan piedad de una embarazada!
—¡Camila! ¿Puedes ver si el pastel ya llegó? —me gritó Sam desde algún lugar del gran salón en el que celebraría la fiesta después de la boda religiosa de mi hermano y Melina.
—Ya voy. —refunfuñe dirigiéndome a la entrada del salón.
Una vez afuera comencé a ver de un lugar a otro verificando si la camioneta en la que transportarían el pastel de bodas ya había llegado, pero no era así, en cambio una camioneta lujosa, al parecer nueva, se estacionó frente al salón dejándome confundida.
Cuando la persona bajó del auto una felicidad inmensa me invadió por completo causando que corriera con los brazos abiertos para envolver en un cálido abrazo a la persona que me dio la vida.
—¡Mamá, no puedo creer que estés aquí! —dije sin soltarla comenzando a sollozar.
—No podía perderme el día más importante de la vida de mi pequeño. —mencionó cuando por fin nos separamos, limpió mis lágrimas y me vio con una sonrisa formada en su rostro.
—Me alegra que estés aquí. —sonreí y volvió a abrazarme para después mirarme de arriba a abajo.
—¿Subiste de peso? —preguntó mirándome con los ojos entrecerrados.
—Eh... Algo así. —ella me miró con la cara llena de confusión, la tomé de la mano y nos sentamos en los pequeños escalones que estaban frente a la puerta del salón.
—¿Qué sucede, Cami? —inhale y exhale, algún día tenía que contarle a mi madre que iba a ser doblemente abuela.
—Hay algo que debo contarte, algo que sucedió hace años y lo que sucede ahora. —ella continuaba mirándome atentamente y sin más comencé a relatarle mis estupideces cometidas.
—Entonces... ¿Seré doble abuela? —preguntó cuando finalicé mi historia, asentí, mi mamá suspiró y me dedicó una mirada de lástima.
—¿Qué debería hacer? —pregunté frustrada, porque realmente así me sentía, tenía a dos hombres dispuestos a estar junto a mi.
—Hija, ya eres una adulta. Tú sola te darás cuenta de quién es con quien debes estar, aunque con lo que me contaste no sé porqué estás tan confundida. —me dio una última mirada y se dirigió al interior del salón.
"Aunque con lo que me contaste no sé porqué estás tan confundida..."
Aún sigo confundida.
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A Tu Lado (DCUD #2)
Fanfiction2DA TEMPORADA DE DOS CHICOS, UNA DECISIÓN. 🚫NO LEER SI NO HAN LEÍDO LA PRIMERA TEMPORADA.🚫 Escrita: 2016 Editada: 2019 "Prohibido el plagio o adaptación." ------------------------------------ HISTORIA 100% MIA CUALQUIER PARECIDO CON ALGUNA OTRA E...
