Tomo una bocanada de aire. Necesito un respiro. Joder, que no debí salir de la cafetería para no encontrarlo.
Aunque por otra parte, mejor, así no soy tan estúpida y no vuelvo a besarlo nunca más.
Aunque es obvio que duele, pero las razones no las sé. Supongo que es el hecho de que me haya besado y que le he correspondido. También las estúpidas ilusiones que supongo me hice.
Pero ya. Está todo bien, supongo.
Me siento en el escritorio y dejo el estúpido café allí mientras enciendo el maldito ordenador.
Sí, como sea.
Necesito noche de parranda. Sí, es exactamente lo que necesito. Y estoy segura que tanto Al como Lee van a estar de acuerdo. Aunque no quiero una máscara en mi rostro, obviamente.
De Kourtney no lo sé. Dudo que ella quiera ir. Es decir, tiene a su novio que no la deja salir a ningún lado si no es con él. Y pues... Él esta trabajando así que como buena novia, debe de estar en su casa para cuando llegue.
Parece su esposa, digo yo.
Escucho los nasos de alguien acercándose y sé por los pasos que da, que no es nada más ni nada menos que mi jefe.
Capullo.
Bien, no he planeado absolutamente nada contra él así que tengo tres opciones.
A) Ignorar completamente su existencia y simplemente hablar cuando sea lo justo y necesario.
B) Mirarlo con desden e indiferencia dando obvio que lo que más hago es pensar en lo de ayer.
C) Actuar normal. Incluso decirle todo lo que tiene que hacer en el día y luego simplemente ignorarlo, como siempre hago.
Bueno, dado que la última y la primera son evidentemente similares, me de do por la tres.
Actuar normal.
Y es que, seamos sinceras, aunque pienses como loca en un maldito hombre día y noche y te des eles pensando en él, nunca pero nunca fe los nunca vas a querer que esa persona lo sepa.
Creo que es ley de mujer para cuando te sientes traicionada por un hombre o algo así.
Como sea.
El "jefe" se detiene en mi escritorio y queda frente a mí. Decido ignorarlo un poco y simplemente mirar hacia él y decirle que tiene un par de reuniones este día.
- Sr. Evans -saludo con asentimiento de cabeza y continúo -, es hoy la reunión con los socios de Asia para saber cómo funciona todo por allá.
Mañana tendré el dolor d cabeza d la vida. De eso no Abe duda. Pero bueno, eso no es lo que mas me importa en estos momentos. Quiero que ese hombre se largue.
Con un asentamiento él me hace saber que entendió perfectamente lo que he dicho, supongo.
Cuando levanto la cabeza y lo miro a los ojos, noto que quizá me está analizando. Frunzo el ceño y rápido alzo una ceja, expectante. Él solamente suspira y se marcha tomando su café y dando me dinero más de lo que él siempre me da.
Extraño. Que se le ve lo tacaño de lejos.
Me encojo de hombros y rápidamente me dirijo la mirada hacia el ordenador para seguir con lo mío.
Hay algunas reuniones canceladas. Al Sr. Evans no le gusta que le cancelen citas porque él cree ser el rey del mundo o algo así.
Pero él si las cancela. Y muy a menudo.
