Cap. 18

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Me terminó. Me terminó.

Já. ¡Que cosa! Y yo que estaba pensando en tratar de que ella desee estar conmigo pero ya no. Si no quiere estar conmigo no la estaré buscando como un imbécil. No. Se equivocó si eso era lo que planeaba que pasara. No lo haré. Esta bastante equivocada. Realmente bastante equivocada.

Pero obviamente que no se la pondré tan fácil. Definitivamente, no. Si ella quería y pretendía dejarme. Pues bien por ella porque yo realmente no sé qué decir.

He llamado a un hombre que trabaja para mi para que la siga. Me ha dicho que se fue directamente a una que al parecer era la suya.

- Sí, es lo que parece. Pero además de eso ha ido a otra casa. Es la casa de un hombre. Está a algunas casas de la suya. Y están en un centro comercial. Ya estoy en el mismo local que ellos.

- ¿Dónde?

- Es un local de ropas. Ropas para mujeres. Están hablando con una mujer. Al parecer es su novio el que está junto a ella.

Oh, con que sí tenia un novio. No sé la razón por la que sentí un pinchazo. Horrible sensación.

Ella no mintió. Realmente tenía un novio. Esta es una mierda. ¿Cómo voy a hacer para que se arrepienta si ya tiene novio? Es rápida.

- Muy bien. Le llamaré luego. Para que me mantenga informado de todo.

- Muy bien, señor.

Colgué.

Así que ella tenia novio. Realmente hermoso. Esto es hermoso. No tengo idea del porqué no necesito más que ella me desmienta esto. Me siento fatal.

Camino hasta la puerta de mi oficina y me dirijo hacia el escritorio donde se supone que ella trabajaba. Me siento en la silla. Y el olor a ella está aún impregnado por aquí. Me relaja.

Mañana según tengo entendido llega una suplente. Ya que Alexia ha decidido renunciar. Algo estúpido. Pero no puedo negar que si yo estuviese en su lugar haría lo mismo. En serio.

Camino hasta el parking de la empresa y me subo a mi auto. Me dirijo a un restaurante para almorzar. Necesito hacerlo. Camino hasta dentro del local y luego de que me lleven a mi respectiva mesa y ordenar, almuerzo.

De pronto, una idea pasa por mi cabeza. ¡¿Por que no lo pensé antes?! Tendría que invitar a Julissa a cenar. De alguna u otra manera siempre logro lo que deseo.

Miro el reloj. Las 3 y cincuenta de la tarde. Perfecto. Llamo a Rand. Es el que he estado llamando. El que persigue a Alexia y su noviecito de quinta.

- Señor.

- Rand, prosiga.

- Por lo que veo y he escuchado, hay una cena hoy. No tengo claro dónde será la cena pero seguiré hasta saberlo, señor.

- ¿Con quiénes será la cena? - pregunto curioso. La curiosidad me está matando.

- La señorita con su acompañante y el padre de la señorita Alexia.

- Gracias por la información. ¿Dónde se encuentran en éstos momentos? - pregunté.

- Aún siguen en el centro comercial. Pero están comprando unos trajes. Según es para el joven.

- ¿Tiene buen gusto? - pregunté con odio.

- Sí, señor. Pero para personas con menos dinero.

- ¿Qué quiere decir con ello? - pregunte incrédulo.

- El joven lo que parece es que es un hombre normal, es decir, común y corriente. Por lo que ha investigado Paul, es un mujeriego y lo conocen por eso en el vecindario donde vive.

Maldito Jefe © Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora