"Y amaba la forma en la que me mirabas,
Y extraño la forma en la que me hacías sentir,
Cuando estábamos solos,
Cuando estábamos solos".
"Shiver", Lucy Rose.
Estoy completamente enfocada en mi examen, mis padres están esperándome seguramente afuera, esperando que dé mi mejor esfuerzo, la prueba es más complicada de lo que creí y estoy más nerviosa de lo que me hubiese imaginado.
Joe está en alguna otra aula, seguramente despidiendo esa seguridad de saber todo, con ese rostro lleno de concentración, y ese deseo de entrar a la universidad de sus sueños.
Aprieto el lápiz con más fuerza, y me concentro en conseguir la ecuación de la parábola, frustrada, repito el ejercicio de nuevo, hasta que por fin lo consigo.
Salgo del aula, siendo casi de las últimas en acabar, camino por el pasillo consternada, preocupada y no sé qué más siento.
Mis padres están a un costado de Alan, y este mismo está platicando con Joe, los cuatro me observan fijamente, mi rostro debe ser un poema, porque los suyos me demuestran una terrible preocupación.
Sinceramente, tengo miedo de no aprobar, de no quedarme en la carrera que sueño, cada vez camino más rápido hacia mis padres, y me aferro a los brazos que mi madre me extiende.
Estoy casi segura de que no aprobaré, así que mi madre acaricia mi cabello, y lloro tratando de controlar los sonidos que emite mi garganta.
—Tranquila, pasará lo que tenga que pasar —susurra.
—Confía en ti misma, hija —dice mi padre.
—Ellos tienen razón, no debes tener miedo, eres genial, apuesto a que en unos meses estarás completamente lista para tus clases en la universidad.
—¿Tú crees? —pregunto a mi mejor amigo.
—Claro que lo creo, eres un genio, deberías de estar tranquila.
—Intento estarlo, intento no pensar en nada más que el examen, y lo intimidantemente fácil que me pareció.
—A eso me refiero, debes estar tranquila, de todas maneras, puedes aplicarlo más adelante, no hay nada que temer.
—Bien...
—Bien...
Cuatro días han pasado, continúo yendo a la escuela, como acostumbro, sigo dando mis asesorías de química y continúo ensimismada en mi trabajo para el concurso.
No he querido hablar con nadie, me siento molesta conmigo misma, que me he resistido dirigirle una palabra a Joe, o escuchar lo bien que le fue en el SAT, y me molesta pensar que se sentirá decepcionado al saber que a mí me fue de la mierda.
Salgo del laboratorio, aferrada a mi mochila, abrazando mis documentos contra mi pecho, y despidiéndome de mi acompañante de laboratorio.
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Eres hermosa para mí
Storie d'amore"Vi", es una chica, que no tiene claro que es lo que quiere en la vida, su físico no es el más atractivo para el sexo opuesto, ha pasado toda su vida tratando de ser la invisible, la persona más desapercibida que haya habido en la tierra, y lo logra...
