Narra Azul.
¡Carajo, mi espalda!
Gruño dolorida y a la vez molesta, mi cabello nuevamente estaba suelto y estaba esparcido por el suelo.
Odiaba eso... ¡Ah! Y odiaba estar siendo aplastada por la pata de un perro demonio gigante.
—Suéltame.—Su respuesta fue gruñirme y quise sacarme.
Por poco... Y su saliva me cae en la cara.
Lo golpeé con los puños cerrados, pero en esa forma no le hacía ningún daño... Él era un perro gigante y yo parecía una pulga... Así, qué, en un ataque de valentía...
Lo mordí.
Por fin levantó su pata y se elevó varios metros en el aire. Yo aproveché eso para levantarme... Y limpiar mi boca.
Sesshomaru regresó a su forma antropomórfica y observó su mano, después a mi.
Frío, como siempre.
—No pensé que llegarás a hacer eso, humana.
—Mi. Nombre. Es. Azul. Aprendetelo.—Frunzo el ceño al ver que se acerca.—Bien, continuemos...
Corrió hacia mí con rapidez.
Escuche una voz a lo lejos y me distraje.
—¿Rin?
Todo se volvió negro.
Narrador omnipresente.
—¿Rin?—Ella se distrajo.
Golpeó con la fuerza necesaria en su nuca para dejarla inconsciente.
"Te distraes con facilidad, ¿Eh? Encontré tu punto débil." Sonrió para sus adentros.
—¡Sesshomaru-Sama!—La voz de su protegida lo sacó de sus pensamientos.
Finalmente la pequeña pelinegra llegó hacia el youkai y vió a la chica en el suelo.
—¿Señorita Azul?—La pequeña se puso de rodillas y apartó el cabello de su cara, su rostro estaba relajado, parecía como si estuviese durmiendo.—Que bonito cabello... Es muy bonita.
—Rin, ¿La conoces?
—Fui a un campo a recoger flores, ahí la conocí, su brazo estaba lastimado. Después de curarse me ayudó a recoger flores.—Se alejó al ver al youkai acercarse a la chica inconsciente.
—Vámonos.—Fue lo único que dijo antes de comenzar a caminar con esa chica... Cargándola... Sobre su hombro...
Como un auténtico saco de papas.
Finalmente llegaron al pequeño campamento creado por el sirviente del youkai y un pequeño exterminador.
—Amo bonito, regreso... Y con otro humano.
—No dejen que escape.—Dejó a la chica recostada en un árbol, la observó por unos segundos antes de alejarse hasta llegar a un prado.
Mientras, con la pequeña azabache... Colocó flores en el cabello de la chica, murmurando lo linda que se veía con ellas mientras le hacía una trenza, Kohaku observaba confundida a la pelicastaña.
"Tiene las ropas de un exterminador, jamás la había visto, ¿Conocerá a mi hermana?"
"Ya tengo suficiente con estos niños... Ahora ella, me pregunto por qué el amo Sesshomaru trajo a esta humana, ¿Acaso será qué...? No, eso sería imposible." Pensaba la criatura verde mirando al suelo y moviendo la cabeza de un lado a otro, negando.
Pronto anocheció, la ojigris comenzó a despertar.
Miró a todos lados desorientada.
—¿Qué...?—Se talló los ojos al ver al hermano menor de Sango y a un sapo casi de la estatura de Rin junto a ella. Recordó lo último que paso antes de que terminará inconsciente.
Frunció el ceño.
—Señorita Azul, despertó.—La pequeña azabache la recibió con una sonrisa.
—¿Rin? ¿Qué hago aquí?—Al incorporarse se dió cuenta que uno de sus tobillos estaba atado.—Me cargo en...—Se calló a tiempo, no diría malas palabras frente a una niña.—Oh genial.
—No intentes escapar humana, mi amo bonito logró vencerte una vez y puede matarte de un solo ataque.
—Mi. Nombre. Es. Azul.—El youkai sapo retrocedió asustado al ver el rostro enojado de la chica.
—¿Eres una exterminadora?—Esta vez fue Kohaku quien habló.
—No, Kohaku, no lo soy.
—¿Cómo sabes mi nombre?
—Por Sango, tu hermana te extraña mucho.—El chico bajó la mirada y asintió.—Lo siento, pero de verdad tengo que irme, mis amigos deben de estar preocupados por mi.
—No escaparás, el amo Sesshomaru nos dió una orden, no escaparás....
Será...
—Señor Jacken, creo que la señorita Azul se esta enojando...
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Esa chica extraña
FanfictionNadie sabia de donde venia, ni siquiera por que los miraba a todos así. Nunca les tuvo miedo mientras ellos cuidaban sus heridas. Nunca se enteraron de donde provenía. Ella lo oculto, pero tarde o temprano, todos los secretos son revelados... -Yo...
