El grupo seguía caminando, aún faltaba para llegar a la aldea... Sesshomaru se detuvo y ahí es donde se dió cuenta que tendrían un momento para descansar. Azul se alejó un poco y sacó su daga, comenzando a entrenar.
Esa mañana había despertado y estaba sola en medio del bosque (O eso creía ella), su brazo tenía un par de orificios hechos por los colmillos de Sesshomaru al beber su sangre.
Lo sabía, su sangre no le había devuelto el brazo a Sesshomaru... Pero por lo menos lo había intentado... Daba tajos en el aire e intentaba aumentar su velocidad, pero el simple hecho de no mover con facilidad sus piernas por el kimono la volvía lenta.
—Mierda.—Murmuro levantándose.
Había caído, tropezando con la tela del kimono.
—Usar kimonos es algo común entre las hembras humanas, no entiendo por qué a tí se te dificulta incluso caminar.—Dijo una voz a sus espaldas.
—De donde yo vengo no se usan kimonos. Son lindos si, pero cuando eres perseguida por un youkai no puedes luchar o defenderte como es debido con uno puesto.—Explicó alejándose unos pasos de Koga y adoptando una posición de defensa.
—¿Qué haces?
—Quiero seguir entrenando, atácame.—El Okami no movió ni un músculo.—Necesito acostumbrarme a pelear y/o defenderme usando un kimono. Me vendría bien si me ayudas a entrenar.
Sin embargo el solo se removió incómodo en su lugar.
—Lo siento... Pero no puedo hacerlo.
Oh, no podía. Y menos ahora con lo que se había percatado.
Antes de que la castaña preguntara el por qué, Rin corrió hacia ella y la llevó a un río que estaba cercano para ayudarla a pescar la comida.
**
—Tomen.—Dijo la ojigris, ofreciéndoles unas piezas de pescado a Koga y sus compañeros.
—Arigato gosaimasu.—Los compañeros de Koga hicieron una reverencia y se alejaron, contentos de no tener que ir a buscar algo de comer, pues eran conscientes de que no podían cazar nada cerca de donde se encontraban.
—¿Por qué lo haces?
—La comida no se le niega a nadie.—Responde sin más, encogiéndose de hombros y alejándose de ellos.
Además, habían pescado lo suficiente para darles de comer.
Regresó a donde estaba Rin, comiendo lo que quedaba de su pescado. Al lado de ella estaba Kohaku y más alejado un sapo verde que guardaba distancia. Implorando silenciosamente que nadie (en especial la castaña) se diera cuenta de lo que acababa de hacer.
Aún no terminaba su pescado cuando Azul se levantó de nuevo.
—Ahora vuelvo.
Y sin esperar respuesta se levantó, llevándose consigo un poco de agua y un trozo de pescado frito.
Sesshomaru estaba recostado sobre su estola bajo un árbol, solo observando al cielo... No despegó su mirada hasta que escuchó a la castaña acercarse y dejar unos alimentos cerca de él.
—Yo no como alimentos humanos.—Fue lo único que dijo, observando de nuevo hacia el cielo.
—Hasta Koga y sus compañeros comieron, y ellos son youkai.—Suspiró, no quería iniciar una pelea ahora que estaban tan cerca de llegar a la aldea.—Cómo sea, lo dejo aquí y me voy.
Entonces lo escuchó gruñir, un escalofrío la recorrió por completo... Acaso tenía... ¿Miedo?... Un poco indecisa se obligó a dar media vuelta y verlo. Al hacerlo se llevó una sorpresa.
Sus ojos estaba cubiertos con su cabello, sus colmillos se notaban más y su cuerpo vibraba.
—Oe, ¿Estas bien?—Quiso acercarse a él, pero se detuvo cuando el dirigió su mirada a ella... Sus ojos estaban rojos... Justo como cuando...
De un momento a otro se encontraba en el piso, con una gran pata de perro aplastandole... Sesshomaru gruñía, incluso más de lo común... Entonces notó que su brazo, o mejor dicho pata, se estaba regenerando, hasta que el gran youkai dejó de gruñir y observó esa extremidad.
"Se regeneró." Pensaron ambos.
Comenzaba a ver un poco borroso... Claro, no podía respirar con normalidad cuando una gran pata presionaba su cuerpo contra el suelo sin ninguna delicadeza... Recordó lo que hizo cuando en otra ocasión estaba en la misma situación... Antes de que llegará a morderle el gran perro le dedicó una mirada, como su supiera lo que iba a hacer y le dijera "ni siquiera lo pienses".
—¡Azul-Sama!—Escuchó el grito de Jacken.—¡Su comida se va a enfríar!
Genial, ahora no sólo viajaba con un youkai malhumorado, sino que también van a vigilar lo que come y cuanto come.
Lo único que hizo fue gruñir y golpear su cabeza con el dorso de su mano.
ESTÁS LEYENDO
Esa chica extraña
FanfictionNadie sabia de donde venia, ni siquiera por que los miraba a todos así. Nunca les tuvo miedo mientras ellos cuidaban sus heridas. Nunca se enteraron de donde provenía. Ella lo oculto, pero tarde o temprano, todos los secretos son revelados... -Yo...
