Mentiras.
Siempre se trata de eso.
Un viaje hará que todo se tumbe boca arriba, pero la historia continúa, siempre continúa.
Ella irá en busca de su hermano, también buscará la verdad y su paz, pero quién dice que nadie la buscará a ella.
Alguien...
Comencé a oír voces. No sé de dónde provenían, no sé si eran verdaderas, sólo sé que eran muy familiares.
No tengo idea donde estoy, no tengo idea qué pasó y tampoco se cómo despertar de este mal sueño.
Tengo la imagen de Justin sonriendome como sólo él sabe, y está dando constantes vueltas al rededor se mi.
—Nena, te necesito.
Escuché. Pero esa voz está en algún sitio y no puedo encontrar a su dueño.
—Vuelve, por favor.
Otra vez.
—¿Justin? —pregunté asustada— Justin, ¿Dónde estás? —comienzo a mirar por todas parter pero lo único que veo es la misma nada.
—Sabes que no puedo vivir sin ti, ¡Despierta, joder!
Justin. Es Justin.
—Lamento no haberte buscado, lamento haber renunciado a ti, lo lamento.
Otra voz, pero esta me cuesta reconocerla.
—¿Eric? —vuelvo a mirar por doquier y nada.
—Fui un pésimo hermano mayor, lo sé. Fui egoísta al haber renunciado a ti, hermana. Pero... Pensé que habías muerto.
Oh, Eric.
—Y ahora no te puedo volver a perder, ¡Despierta, joder! Despierta, por favor.
—¡Estoy despierta! —grito. Pero nadie responde.
¿Qué está pasando?
—No te mueras, Eda, por favor.
Justin otra vez.
—Eda, te amo, ¿Entiendes? ¡Te amo! Necesito que estés aquí conmigo, necesito que despiertes porque si no lo haces prometo irme contigo, lo prometo.
Oh, no, no digas eso, por favor.
—Lo haré si es la única solución para estar contigo.
—¡Justin, no!
Despierta, Eda, despierta, ¡Tienes que despertar, joder!
—Pero antes de hacer eso, prometo llevarme al hijo de puta que te hizo esto conmigo.
¿Hijo de puta? ¿Quién me disparó?
—Dios, Eda... ¿Qué pasará con nuestro sueño de casarnos? Se que... Se que jamás iba a lograr darte una vida normal, pero me había prometido a mi mismo que de cualquier forma te haría feliz.
Oh, Justin, Dios sabe que mi única felicidad eres tú.
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—Milo, esta es tu tía, Eda.
¿Milo?
—Ella muy pronto despertará y podrá jugar contigo.