La cena fue muy incómoda, tanto así que me levanté y me disculpe con todos que no tenían nada que ver con ese incómodo silencio y me fui a mi habitación.
Yo misma le había pedido a las mucamas de Eric que saquen todas las cosas de Justin de la habitación, ya que sabía que él no lo haría. Me ocupe de solamente sacar sus armas, pero nada más.
Tomé a una de las mucamas que creo que se llama Lily y le pedí que me llevara algo para comer ya que no comí casi nada. Tanto así que mi estómago comenzó a sonar.
—Lo sé, renacuajo. —río.
Creo que ya me acostumbré a él. Aunque aún no sé si verdaderamente estoy embarazada, ya me decidí y le pedí a Maya que me pida una consulta con su obstetra de confianza.
Candice me acompañará y está más emocionada que yo.
Me puse mi pijama y me acosté, pero al instante sentí la cama más fría y más grande que lo normal. Y sí, me faltaba él.
Creo que me dormí al instante, pero el agua fría me despertó, cuando abrí mis ojos agua chorriaba por todo mi cuerpo y la cama estaba totalmente mojada. Me asusté y busqué por todas partes el causante de esto, hasta que la vi. Ella estaba parada a mi lado con un arma apuntando a mi cabeza.
—¿Sabes, tia? —me miro a mi misma—. El agua no hacía falta.
—¡Cierra la boca! —me grita.
—Mejor cierrala tú, no querras que alguien te escuche.
Oh, O'Brien, deja de probocarla.
—Levantate. —me ordenó pero no me moví— Dije ¡Que te levantes! —esta vez vuelve a gritar.
Me levanté esta vez y me paré frente a ella con una expresión de ¿Y ahora qué?
—Tori, ¿A caso te estás vengando por haberte avergonzado frente a todos? —río.
—¿Soy tan obvia? —dice sarcástica.
—No, eres muy estúpida.
—Camina. —me ordena seria mientras me sigue apuntando con el arma.
—¿A dónde me llevarás? —pregunté cuando comencé a caminar.
No me contestó, pero empujandome con el arma en mi espalda me llevó al jardín.
Un hombre estaba parado en medio del jardín y al verme me tomó de los hombros y me volteó. Intenté moverme para que me soltara y el idiota se me reía en el oído.
Ella se acercó a mi con una sonrisa malévola en sus labios.
Me tomó de las mejillas clavandome sus jodidas uñas y me miró con esa misma sonrisa y dijo: —La venganza es dulce, zorra.
Al decir eso se alejó y su puño choco fuertemente contra mi mejilla haciéndome escupir sangre.
Comencé a reír, no tengo idea por qué, pero sabía que la haría enojar.
—No te reirás cuando sepas que no podrás conocer a tu pobre bebé.
Me rostro se transformó al escucharla. Mi bebé.
—¡Eres una maldi... —pero nuevamente me cayó de un puñetazo.
Mi mejilla dolía y seguramente estaba hinchada.
—Puedes llevartela, Josh, ya no me sirve.
—Tú y yo nos divertiremos mucho. —me susurra el tio detrás mio. Mi estómago se revolvió por el asco y mi corazón se aceleró por lo que podría hacer, pero no por mi, sino por mi bebé.
ESTÁS LEYENDO
San Pablo. (EDITANDO)
FanfictionMentiras. Siempre se trata de eso. Un viaje hará que todo se tumbe boca arriba, pero la historia continúa, siempre continúa. Ella irá en busca de su hermano, también buscará la verdad y su paz, pero quién dice que nadie la buscará a ella. Alguien...
