Estaba sentada sobre la cama viendo mi equipaje frente a mi. La habitación estaba libre de mis cosas y lo único que pensaba era en Eric.
Mi teléfono comenzó a sonar.
Wanda.
—Hola, Wanda. —suspiro.
—Hola, querida. —parecía contenta de oirme— ¿Cómo estás?
—Estoy... Bien. —suspiré y toqué mi vientre— Aunque debo decirte algo. —comencé a morder mis uñas nerviosa.
—Si es por lo de Eric, Justin me ha puesto al tanto. Lo siento mucho, querida.
—No, no es eso. —Dios, estoy nerviosa.
—¿Qué pasa entonces?
—Debes prometerme guardar el secreto hasta que yo decida decirlo. —muerdo mi labio.
—¡Dime por Dios!
—Estoy embarazada. —solté.
Luego era puro silencio.
—¿Wanda? —trago saliva.
—Yo... —tartamudeó.
—Dime algo. —un escalofrío recorrió mi cuerpo y mi estómago se revolvió.
Un sollozo se oyó.
—Oh, Eda, no sabes lo feliz que me haces. —y sólo se oyó su llanto.
Reí por los nervios.
—Dios mío, estoy tan feliz por vosotros. Estoy segura que vosotros también lo estáis, ¿Verdad?
Tragué saliva.
—Justin aún no lo sabe, Wanda. —suspiro.
—¿Ha pasado algo entre vosotros? —preguntó preocupada.
—Han pasado muchas cosas. — hago una mueca recordando todo lo que había pasado con Tori.
—Vale, ¿Y cuando se lo dirás?
—Tal vez cuando volvamos a Santa Mónica. —me encojo de hombros.
—Vale. —siento que asiente no muy convencida. Se que no está de acuerdo, pero va a respetar mi decisión— No sabéis lo feliz que está Gracie con su vuelta.
—Lo imagino, yo también la he extrañado.
—Querida, debo irme, hoy tenemos invitados, suerte con el vuelo y avisad al llegar, ¿Vale?
—Vale. —sonrío.
Suspiré y me levanté de la cama cansada tocando mi aún plano vientre.
—Tranquilo, renacuajo, ya estaremos pronto en casa. —sonrío.
—¿No lo pensabas decir? —dijo una voz detrás mío.
Me quedé petrificada y, aunque reconocía esa voz no podía darme vuelta por los malditos nervios y el susto que llevaba encima.
—Yo...yo... —tartamudee como una tonta.
—Eda. —me llamó.
Pude voltear y la mirada de Kevin no parecía de enfado ni decepción sino con algo de alegría. Me tranquilizó.
—Por favor no digas nada. —le dije rápidamente.
—Tranquila, tia, mi boca está sellada, pero ven aquí y dame un abrazo. —sonrió y estiró sus brazos.
ESTÁS LEYENDO
San Pablo. (EDITANDO)
FanfictionMentiras. Siempre se trata de eso. Un viaje hará que todo se tumbe boca arriba, pero la historia continúa, siempre continúa. Ella irá en busca de su hermano, también buscará la verdad y su paz, pero quién dice que nadie la buscará a ella. Alguien...
