Capítulo 35. Psicosis.

1.2K 84 6
                                        

Me quedé sin habla. Cuando la vi parecía una mujer tan sana, totalmente loca, pero sólo por decir, no creí que estuviera enferma.

-¿Cómo eso posible? -pregunto aún en shock.

-No lo sé. Es una especie de psicosis que le diagnosticaron hace algunos años, pero nunca quiso hacerse más estudios. Los antipsicoticos la han ayudado, pero ha dejado de tomarlos hace mucho tiempo, cada día es peor. -baja su cabeza triste, supongo- Cuando dejó de tomarlos, allí empeoró.

-Joder... -se queja Justin.

-No he podido controlarla. Su psicosis empeoró con el tiempo y cuando el médico me dio la opción de encerrarla ella me dejó y huyó. -continuó.

-Mierda, no mentía cuando decía que estaba loca. -digo yo.

-Eda... -me regaña Justin, y entonces miro a Jax viéndome algo incómodo.

-Lo lamento.

Él simplemente asiente.

Aunque en verdad no lo sentía.

-No, ¿Sabes qué? No lo lamento, esa maldita psicótica me ha arruinado la vida y ha intentado matarme muchas veces, así que no, no lo siento. -me cruzo de brazos.

-Eda, ella está enferma. -dice Justin.

-¡Tú no la defiendas! -gruño.

-Descuida, Bieber, lo entiendo y tiene razón. Está loca y no quiere ser tratada. -al parecer Jax me apoya- Por eso necesito vuestra ayuda.

-Déjanos el trabajo sucio, claro. -ruedo los ojos.

-Eda, para ella ustedes son su presa, a donde vayan ella estará tras ustedes. Yo os ayudaré en lo que sea necesario, pero deben atraparla antes de que sea tarde.

-¿Y tú qué harás con ella? -pregunta Justin.

-La encerrare en un hospital con los mejores especialistas para que se recupere. -contesta Jax con cierta ilusión.

-¿Cómo sabes que lo hará? -pregunta Justin nuevamente.

-Porque aún soy su esposo, y los análisis de su doctor muentran que ella es un peligro para sí misma y para otras personas, puedo encerrarla contra su voluntad. -contesta totalmente seguro.

-¿Cómo sabes que no se escapará?

-El centro privado Yerik en Rusia es totalmente seguro y no podrá salir de allí hasta estar recuperada.

-¿Por qué haces esto? Te usó, y estoy segura que preferiría estar muerta antes de ir a ese lugar.

-Porque la amo, Eda. -me responde- Y sólo quiero que esté a salvo y sana.

-Vale, lo haremos. -reponde Justin.

Yo lo miro pasmada, pero ni siquiera me está mirando. Jax nos dedica una mirada aliviada y suspira.

-Se os agradezco, creedme que ella lo necesita y... -es interrumpido por Justin.

-No lo hago por ella. Lo hago por mi mujer y por mi, por estar fuera del jodido sistema y que esa zorra esté bien lejos nuestro ya sea muerta o en la otra punta del mundo. -dice ronco y serio.

-Oh, no sabía que estabais casados. -dice Jax observando mi anillo.

Ninguno de los dos dice nada, no hay tiempo de explicar el por qué no estamos totalmente casados, dejaremos que él crea que sí.

Cogí mi móvil en cuanto llegamos a la mansión. Justin se ocupó de explicar bien lo que sucedió, pero no fue muy necesario ya que todo estaban oyendo por los micrófonos.
Marqué el número de mi madre y me senté en la hamaca del jardín delantero.

San Pablo. (EDITANDO)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora