Justin:
Me fijé en la hora nuevamente. Hace dos horas que tienen a Eda allí dentro y juro destruir esta maldita casa si no me dicen que sucede.
2 p.m ¡Maldición!
No puedo estar así.
Miré a mi alrededor y vi al imbécil de Eric hablando con dos idiotas. Me acerqué a él y lo cogí por el cuello de su camisa para empujarlo contra la pared y acorralarlo. Sentí el ruido de dos armas cargadas apuntandome por detrás pero ni siquiera me importó.
—Justin, tranquilo. —habló el imbécil.
—¡Todo esto es tu jodida culpa! Si no te hubieras estado haciendo el muerto por allí nada de esto hubiese pasado. —le escupo con rabia.
—Tú no lo entiendes.
—¡Claro que lo entiendo! Sólo eres un imbécil que no le importa absolutamente nada ni siquiera la vida de su hermana. —vuelvo a escupirle sin importarme una mierda sus sentimientos— ¿Entiendes que ella podría morir? ¡Sólo por estar buscándote a ti, cabrón! —mis ojos seguramente se inundaron de lágrimas pero no me importó.
—¡Yo no sabía que ella estaba viva! —me grita— Si hubiera sabido yo mismo la hubiese buscado, créeme.
—No te creo ni mierda... —lo solté— Por eso voy a llervarme a Eda de aquí.
—Justin, no puedes hacer esto. —dio un paso hacia mi— Te prometo que ella estará bien aquí, tengo a los mejores médicos de São Paulo aquí, tú sólo...
—La llevaré de regreso a Santa Mónica, confío más en los médicos estadounidenses que en ti. —me di media vuelta decidido a llevarme a mi Eda de aquí cuando siento una mano en mi hombro.
—No lo hagas, no resistirá. —me aparté bruscamente y él me soltó.
Estaba a punto de hablar cuando la puerta de la habitación se abrió. Uno de los doctores salió de allí quitándose la mascara y los guantes.
—¿Cómo salió todo, doctor? —se adelantó Eric.
—Pudimos sacarle la bala, pero ella perdió mucha sangre, ahora lo que resta es esperar... —nos dedica una mirada de compasión y palmea el brazo de Eric— Ahora está en las manos de Dios, amigo.
—¿En las manos de Dios? —repito como si no pudiera creerlo— ¿Qué cojones significa eso? ¡Hostia! Son doctores, ¿No pueden hacer nada más?
—Exacto, señor, somos doctores no magos, no pudimos hacer más por la señorita Eda.
—Voy a llevármela de aquí, seguramente en Estados Unidos hay mejores profesionales. —intenté seguir pero el brazo de Eric me detivo nuevamente.
—Señor Bieber, la señorita no puede irse así como si nada, ahora mismo está conectada a un respirador ya que dejó de respirar por sí sola.
—¿Qué mierda me está diciendo? —me giro hacia el doctor nuevamente.
—Luego de la operación ella entró en coma. —me explica.
Tuve que apoyarme sobre la pared para evitar caerme. ¿Respirador? ¿Coma?
—¿Despertará? —preguntó Eric.
—Esperemos que sí. La operación salió bien, pero ella en verdad perdió mucha sangre, ahora sólo resta esperar.
—Gracias, doctor.
Todo dentro de mi se enfrió cuando se me cruzó por la mente la idea de que Eda nunca despierte.
—¿Puedo verla? —pregunté e ignoré la mirada de Eric.
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San Pablo. (EDITANDO)
FanfictionMentiras. Siempre se trata de eso. Un viaje hará que todo se tumbe boca arriba, pero la historia continúa, siempre continúa. Ella irá en busca de su hermano, también buscará la verdad y su paz, pero quién dice que nadie la buscará a ella. Alguien...
