Capítulo 16

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Por lógica bajé a la primera planta y busqué el lugar. La materia que tenía que tomar era matemáticas y el dolor de cabeza que sentía empeoró aún más cuando entré al aula.

La profesora que impartió esa clase fue la que dio la bienvenida y cumplió la amenaza de que habría más castigo de su parte por lo ocurrido conmigo en el comedor.

Una vez que todos estuvimos sentados (yo, en la parte trasera del aula) comenzó con una serie de problemas y ecuaciones que debían ser resueltas antes de que finalizara su clase. Los que no lo lograron regresarían a la hora del almuerzo para terminar. Lamentablemente yo estaba entre las ocho personas que irían.

Jodida escuela de mierda.

Mi siguiente clase fue literatura e interiormente me alegre de que Thomas estuviera ahí sentado en la primera fila. Sin esperar invitación me acerqué y me deje caer en el lugar vacío a su lado, soltando un suspiro de frustración.

-Joder. Te iba a preguntar cómo te ha ido pero por tu cara lo adivino todo -dijo con cierto hastío en sus ojos y rostro -. Todos los profesores están en plan enseñar más jodididos valores y respeto -suspiró y me tensé cuando vi entrar a Abraham y Cristopher con Lanie y Eva-. Y todo por una tontería.

La tensión que había acumulado en la última semana decidió aparecer y la humillación se coló en mi sistema. Miré a Thomas enarcando una ceja y con cara de estupefacción.

- ¿Una tontería? ¿Enserio? -Pregunté incrédula, con los dientes apretados. Él me miró y pareció comprender mi desconcierto y enojo. Abrió la boca para hablar pero lo interrumpí-. Perdón por ser la causante de esta situación. La próxima vez trataré de que nadie se dé cuenta de que tengo mierda encima -el sarcasmo fue veneno en mi boca y Thomas me miró arrepentido.

-Yo no quería... -trató de hablar.

-Buen día clase -lo interrumpió una voz cantarina callando los susurros. Un nuevo profesor se presentaba ante mí y era, por mucho, el más joven que había visto. Su cabello chocolate le caía en ondas por la frente y su sonrisa le daba algo cálido a su personalidad. No era exactamente guapo pero si atraía las miradas soñadoras de algunas alumnas. Media, más o menos, lo mismo que yo y para nada se mantenía en forma. Era regordete y de cara redonda. Me miró y sonrió-. Me alegra mucho que estés en mi clase, Juliette -dijo con confianza. Lo ignoré; estaba molesta por lo de Thomas. El profesor dejó sus cosas en el escritorio y se volteó con un suspiro-. Yo no quiero hacer lo que mis colegas hacen; estoy molesto, sí. Decepcionado, también, pero yo de verdad quiero entender. Porqué hicieron eso. ¿Qué pensaron que ganarían? ¿Valió la pena?

El silencio fue su única respuesta. Se mostró decepcionado pero cuando iba a volver a hablar una voz lo interrumpió.

-Sí, valió la pena -no tuve que voltear para saber quién fue él que dijo eso. Sin embargo lo hice, como todos los demás. Cristopher. Lo había conocido pocas horas atrás y sin embargo, parecía que tenía algo personal conmigo.

-A estas alturas ya no me sorprende tu cinismo -habló el profesor con dureza.

-Tú preguntaste -dijo Cristopher con indiferencia, encogiéndose de hombros. Estaba sentado al lado fe Eva y está tenía la mirada baja-. Yo sólo respondí; fue divertido y vale la pena. Me hubiera encantado verlo personalmente pero el video es muy bueno -agregó haciendo que me estremeciera. Ya lo sospechaba pero la confirmación me afectó; había un jodido video de la bienvenida llena de mierda que recibí.

- ¿Sabe el señor Moore tu opinión respecto a lo ocurrido con la señorita Sherwood? -inquirió el profesor.

-Más temprano Johnson me llevó con él. Se lo deje muy en claro -respondió el alumno con soberbia.

Al Límite [En Edición]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora