Lo prometo. (47)

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Lucía.

  En menos de tres minutos ha aparecido Julieta y me ha llevado a su casa.

    Ahora mismo, estamos en su habitación.

    —Tranquilízate y cuéntame que ha pasado— dice abrazándome y acariciando mi espalda.

    —A ver, he desconfiado de Daniel y nos hemos peleado, para arreglar me ha dicho mi madre que en septiembre soy yo la que se muda a Madrid con mis padres y cuando he salido Dani estaba en su coche con otra— explico haciendo que las lágrimas vuelvan a empezar a caer por mis mejillas.

    Me seca las lágrimas y se sienta frente a mí.

    —Poco a poco— suelta una carcajada triste.

    —Qué explicación quieres primero?

    —En qué has desconfiaste de Dani?

    —Una fan me dijo que en septiembre se mudaban a Madrid— suspiro— y la creí— hago una pausa— pero no me enfadé por eso, sino porque el no me lo dijo y después resultó que no se iban y pues no le creí.

    —Ahora lo de la muchacha esa.

    —Eso no tiene mucho que explicar, le hice la peseta le dije que le den y me fui, así de simple.

    —Ahora la mierda esa de que te vas a Madrid.

    —Pues han mandado allí a mi padre y mi madre dice que es una gran oportunidad para mí, por lo de escribir y todo eso— la miro a los ojos— no me quiero ir.

    —No quiero que te vayas— confiesa— pero, te tienes que ir.

    —No sé cómo cojones aguantaré sin ti— admito.

    —Ni yo sin ti, pero nos volveremos a ver— me coge las manos— te lo prometo.

    —Tía, te quiero, joder— me lanzo a abrazarla.

    —Alomejor cuando vengas, vuelves hasta famosa y todo— bromea— bueno, cambiando de tema— hace un silencio pensativa— cómo te vas a despedir de los gemelos?

    —Si te soy sincera no sé— me levanto— no creo ni que lo haga— confieso.

    —Cuándo piensas volver a Sevilla?

    —No lo sé, la verdad— suspiro cansada— pero, cuando cumpla los 18, seguro que estaré aquí, lo prometo.

    —Quiero que lo que nos queda sea inolvidable.

    —Créeme que yo también, me tendré que despedir de todo, mientras que tú, sólo de mí.

    —No estés mal, nos volveremos a ver, tendrás novio y follarás como una coneja.

    —Perra— musito— te quiero.

    —Normal que me quieras, con este cuerpo serrano que tengo.

    —Serrano el jamón, guapa— vacilo guiñándole un ojo.

    —Te voy a echar tanto de menos, abogadita mía— me abraza de nuevo.

    —Te voy a echar demasiado de menos, abogadaza.

    Otra noche mágica para el cajón de recuerdos, miles de fotos volaron esa noche, debo decir que, nada comparado con la última fiesta de pijamas, pero la recordaré siempre.

    Otra noche mágica para el cajón de recuerdos, miles de fotos volaron esa noche, debo decir que, nada comparado con la última fiesta de pijamas, pero la recordaré siempre

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        Amiga, te voy a echar mucho de menos.

Me llamo Lucía.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora