Lucía.
¿Enserio ha dicho "Castígame"?
Dios mío, que no me lo diga dos veces, que a la segunda lo violo.
—¿Perdona?— pregunto y río.
—Perdonada— vacila y ríe— anda, vámonos.
Pasa su brazo por mis hombros pegándome a él.
—¿Dónde vamos ahora?
—¿Te parece bien si vamos a Plaza España?—pregunta.
—Me parece bien— contesto sonriente.
Pasamos la tarde entre risas.
Cuando estábamos merendando, Jesús se llenó de chocolate hasta la nariz.
Lo mejor fue que no se dio cuenta, y al hacerse fotos con algunas fans, sale con el chocolate por la cara.
—Bonita casa— alagó.
—Pues como yo— solté.
—No— juntó nuestras frentes— Tú eres más bonita.
De un momento a otro estábamos besándonos.
Me cogió en postura koala y me empezó a besar el cuello.
Su móvil sonó, pero lo ignoró y lo soltó en la mesa.
Caímos en el sofá y seguimos besándonos.
Su móvil comenzó a sonar de nuevo.
Miré la pantalla.
"Mi pequeña Celia".
Y una foto suya besándose con una chica morena.
—¿Quién es Celia?— cuestioné separándome de él.
—Nadie importante— respondió indiferente.
—Claro, por eso sale en el contacto una foto tuya besándote con una chica, no me hagas reír.
—De verdad, ¿qué más dará? Sólo fue un rollo.
—Como lo soy yo— espeté levantándome— O mejor dicho, como iba a ser yo.
—Tú no eres sólo un rollo—dice sin quitarme la vista de encima.
—Mira, no me vengas con gilipolleces, no me hace ninguna gracia esto— digo alzando la voz.
—¡Estás sacando las cosas de quicio! ¡Y encima te estas poniendo histérica!— espeta subiendo el tono de voz.
—¿¡Me estás diciendo histérica!? ¿¡Pero tú de qué vas chaval!? No me hagas reír enserio— ironizo con condescendencia.
—Eres una histérica, sí, aparte, ibas a hacerlo conmigo, sin saber si estaba con alguien o no— suelta en tono ególatra.
Será cabronazo.
¿Está insinuando que soy una fresca?
Sí, así es, lo está haciendo.
—¡Eres un gilipollas y un putero!— grito.
Este niño me está sacando de mis casillas.
—Y tú eres una niñata que no ha recibido las cuatro voces que le hacen falta, ¿pero sabes qué? Que me da igual, eres como todas.
Esto ha llegado a cierto límite ya.
Le suelto un guantazo.
—¿Que está pasando aquí?— pregunta mi hermano con la voz ronca y entrando al salón.
Este se acabará de levantar.
—Pues que este gilipollas quería aprovecharse de mi teniendo novia— suelto.
—¿Perdona?— ríe sarcástico— Yo no me iba a aprovechar de ti, tu tienes más ganas que yo.
De un momento a otro Jesús se encuentra pegado a la pared sin que sus pies toquen el suelo, pues mi hermano lo tiene cogido del cuello.
—José, sueltalo, le vas a hacer algo y es lo que me quedaba ya— digo tirando de él.
—Tú, como vuelvas a decir algo de ella, te mato, ¿entiendes?— amenaza y Jesús asiente.
Mi hermano lo suelta bruscamente.
—Jesús, vete— sentencio firme.
—Una cosa más— masculla mi hermano acercándose a Jesús— Da gracias de que no voy a contar esto, podría joder tu puta carrera de mierda.
—No eres capaz—reta el moreno.
Uy, has hecho lo peor que podrías hacer en tu vida.
José es la persona más orgullosa del mundo.
Ahora me tocará a mi convencerlo de que no lo haga.
—Jesús, vete a la mierda— espeto.
Se acerca a mí, haciendo que quede su cara a milímetros de la mía.
—Te arrepentirás de esto, cuando me quieras escuchar será tarde— suelta dirigiéndose a la puerta.
Cuando está en la puerta, se gira y me mira.
—Ah, olvídate de Dani.
Celia en multimedia.
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Me llamo Lucía.
Fanfiction¿Cómo alguien puede hacer que mandes todo a la mierda sin conocerla realmente? ¿Cómo puede ser que serías capaz de arriesgar tu vida, tus sueños y tu felicidad por complacerla? ¿Cómo puede una chica conseguir convertirse en todo para sus íd...
