Lucía
-No sé por qué has hecho esto, pero ya te digo yo que son tonterías porque tú eres perfecta, ¿entiendes? Perfecta, mi amor, eres perfecta.
-Dani...- musito.
-Sé que no quieres nada conmigo, el beso no ha ocurrido, sólo te he consolado, eso es todo- dice y le miro con una gran sonrisa que él me devuelve.
-Eres el mejor, te quiero- digo y me lanzo a abrazarlo.
-Calla y ve a por Jesús, creo que le he comido demasiado el tarro hoy- confiesa divertido.
Me levanto, voy al baño, me vendo la mano y voy a la planta baja.
-¿Habéis visto a...?- comienzo a decir, pero escucho a alguien hablar por teléfono.
-Sí, va a dejarlo con Jesús- afirma segura- Que sí, ninguno ha visto la prensa- suspira- Enserio que ya vale, ahora quiero mi parte por publicar la vida amorosa de Lucía.
Me acerco hasta ella y le arrebato el teléfono.
-¿Me hacen el favor de trabajar en la poca vida que les queda en vez de contar por ahí la mía? Gracias- cuelgo y me tiro hacia Mar- Y tú, guapita de cara, te voy a poner la nariz como una ciruela.
Dicho esto la cojo de los pelos y la tiro al suelo boca abajo bruscamente y ella chilla, por lo que todos vienen corriendo, excepto Jesús.
-¿Qué ha pasado?- pregunta Celia asustada.
-Luego te cuento- aseguro- ¿Jesús ha salido?- pregunto y Guille asiente- Dame tu camiseta, no voy a salir en bikini.
-Dicho y hecho- dice quitándose la camiseta mientras yo me pongo mis vans, las cuales dejé ayer en el salón.
A continuación, me pongo la camiseta y me voy rápidamente.
¿Dónde coño puede estar Jesús ahora?
Lucía, piensa.
EN LA CASA DE SU PADRINO.
Camino a paso ligero y me consigo esconder de algunas fans y con otras me hago fotos rápidas.
Llego a mi destino, pero lo que veo en la puerta no me gusta nada.
El coche de una ex de Jesús.
Pego al timbre repetidas veces y me abre su padrino, el cual me mira con cara de haberla cagado, aún así se hace a un lado y me deja pasar.
Subo las escaleras que me conducen al piso de arriba, tercera puerta a la derecha, la habitación habitual de Jesús.
Me pienso tres veces si abrir o no, dado que estoy escuchando ruido, un ruido no muy inocente.
Se escucha como una respiración agitada y fuerte y otra chistando y haciendo seseos a modo de guardar silencio.
Abro la puerta y, sinceramente no me encuentro lo que me esperaba, esto es peor.
Está Jesús sentado en la cama, llorando y abrazando a Chloe.
En cuanto la pelirroja me ve, me lanza una mirada de odio y yo le devuelvo una de disculpa.
Me acerco a ellos y la chica se aparta, dejando al moreno aturdido y, acto seguido, lo abrazo por detrás.
-Lo siento- susurro en su oído repetidas veces.
Él sube su mano hasta mis brazos y los acaricia, depositando en ellos algún que otro beso.
-Yo mejor me voy- afirma la pelirroja algo incómoda.
Asentimos con la cabeza y se va.
-Te quiero- susurra entre sollozos- Me sentí muy mal cuando Dani soltó todo aquello, me sentí como si estuviese haciendo mal en quererte- se gira quedando frente a mí- Pero, me he dado cuenta de que, aún así, yo quiero quererte.
Lo beso y el beso no mantiene rasgo alguno de lujuria, sólo amor y ternura.
-Mar ha estado contando todo lo que pasaba en la casa a la prensa- le cuento y suspiro cansada.
-Yo la...- comienza a decir, pero lo interrumpo.
-Ya le he cambiado yo la nariz de sitio y arrancado las extensiones- confieso con una sonrisa inocente.
-Esa es mi chica- sonríe- Es que, me encanta como suena.
-¿El qué?- pregunto confundida- ¿La paliza?
-Que eres mi chica.
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Me llamo Lucía.
Fanfic¿Cómo alguien puede hacer que mandes todo a la mierda sin conocerla realmente? ¿Cómo puede ser que serías capaz de arriesgar tu vida, tus sueños y tu felicidad por complacerla? ¿Cómo puede una chica conseguir convertirse en todo para sus íd...
