Lucía.
Sin yo esperarlo, me besa y lentamente va pasando sus manos por mi cuerpo hasta llegar a la cremallera del vestido.
Se separa y me mira pidiéndome permiso y asiento segura.
A continuación, baja lentamente la cremallera, mientras sus besos se centran en mi clavícula.
Me levanto y me deshago de mi vestido, tiro de sus brazos hasta ponerlo de pie y le quito la camiseta y, acto seguido, le vuelvo a besar.
Sin dejar de besarme, desata los cordones de su pantalón de chándal.
Paseo mi mano derecha por su espalda, mientras que, con mi mano izquierda acaricio su suave pelo color chocolate.
Bajo mis manos hasta el elástico de su pantalón y las meto dentro, aún con el no boxer en medio, paso mis manos por su esculpido trasero y por encima de su creciente erección.
Me coge de la cintura y anda hacia atrás para sentarse en la cama y colocarme encima suyo a horcajadas.
Intenta desabrocharme el sujetador, pero en un intento fallido, deja de besarme y se concentra en mi prenda íntima.
Al ver su cara de concentración no puedo evitar reírme y besar su mejilla.
-¿Te ayudo?- me ofrezco.
- No, tengo que hacerlo yo- insiste.
Me muerdo el labio y poniendo mi mano en su pecho, lo empujo hacia atrás, tumbándolo en la cama y lo vuelvo a besar apasionadamente.
En ese justo momento, consigue desabrochar mi sujetador y ambos sonreímos en mitad del beso.
Estiro mi brazo y apago la luz de su mesa de noche.
-¿Estás segura de esto?
-Segurísima.
-¿De verdad quieres que tu primera vez sea conmigo?
-Dani, te quiero, quiero entregarme a ti, mi corazón siempre acaba tirándome a tus brazos o a los de nadie y, me he cansado de ir contra el viento para acercarme a Jesús, prefiero dejar a mi corazón volar hasta donde sienta que es mi sitio.
-Te amo- susurra y vuelve a besarme, ésta vez, comienza a bajar mi tanga con suavidad.
Me termino de deshacer completamente de mi sujetador lanzándolo a algún lugar de la habitación.
Nuestros pechos respiran a un mismo y agitado compás, sin separación alguna entre ellos.
Nuestros corazones luchan por salir de nuestros cuerpos y besarse, abrazarse, mimarse.
Me aparta de encima suyo suavemente y se quita los boxers, escucho como abre la mesilla y coge, lo que supongo que es un condón, y lo abre.
La cama se hunde dado que se ha sentado y, escucho como se lo coloca.
Se tumba junto a mí y me coloca boca arriba, me abre las piernas y coloca su miembro en mi entrada.
-No te voy a preguntar si estás segura porque no quiero que me castres- se ríe levemente- Pero sí te voy a decir que si te duele o lo que sea, sólo dímelo y pararé.
-Te quiero- susurré y, acto seguido entró lentamente en mí.
Al principio sentí como algo en mí se rompía, literalmente.
ADIÓS, HIMEN, TE ECHARÉ DE MENOS.
GRACIAS POR 15 PRECIOSOS AÑOS JUNTOS.
El dolor embargaba mis partes íntimas, a pesar de la suavidad y lentitud con la que Dani se movía.
Puse mi mano en su pecho en señal de que parase y, sin dudarlo, hizo caso a mi petición gestual.
Con su mano derecha apartó los mechones rebeldes de mi pelo, colocándolos tras mi oreja y me dio un pico.
-¿Estás bien, mi amor?- preguntó preocupado.
-Sí... Sólo necesito un segundo...- respondí insegura y lo besé.
Estuvimos un rato besándonos, incluso nos metimos en la cama y, abrazados, retomamos lo que habíamos dejado a medias.
El dolor desapareció por completo.
Ya sólo quedaba placer.
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Me llamo Lucía.
Fanfiction¿Cómo alguien puede hacer que mandes todo a la mierda sin conocerla realmente? ¿Cómo puede ser que serías capaz de arriesgar tu vida, tus sueños y tu felicidad por complacerla? ¿Cómo puede una chica conseguir convertirse en todo para sus íd...
