Lucía.
—Qué cojones?— musita Jesús y yo entro de nuevo.
Uy, el Danielillo seguía al descubierto.
—Hay una explicación lógica para esto— comienzo a decir.
—Pues, venga, explica— suelta cruzándose de brazos.
—Reconciliación— explica Dani.
—Lo que sea, me la trae floja— espeta seco.
—Te hace falta un pinchito, estás bastante estresado— bromeo.
—Cuándo vamos a ir a tu casa?— pregunta el gemelo mayor evitando el tema.
—A su casa?— pregunta el accidentado incrédulo.
—Sí— respondo rápidamente— vamos, Jesús.
Me acerco a Dani, bajo su camisón y le beso la mejilla.
Me despido con la mano y con la que me queda libre sujeto la de Jesús y tiro de él fuera de la habitación y cierro tras nosotros.
—Ibas a tirártelo?— pregunta clavando su mirada en mí y niego con la cabeza— entonces? Pensábais jugar a las casitas, no?
—Sólo tocar, Jesús, sólo tocar— respondo cansada de su condescendencia.
—Y conmigo qué piensas hacer?
—Nada.
—Qué vas a hacer con Dani cuando te vayas?
—En cuanto volvamos pienso decirle que no quiero que seamos novios ni nada de eso.
—Eso me deja vía libre?— pregunta con una sonrisa pícara.
—Llevas teniéndola desde abril— muevo mi mano cambiándola de posición, para entrelazar nuestros dedos.
Besa mi mejilla suavemente y sonrío vergonzosa con los ojos cerrados.
Entre una cosa y otra ya hemos salido del hospital y estamos en los aparcamientos.
Ostias, mi madre.
Ostias, Julieta.
Ostias, Janette.
Ostias, Eva.
La última nos sonríe tiernamente.
—Hola, chicos— saluda mi madre— a ver, Lucía, qué es eso de que quieres hacer noche aquí?
—Quiero estar con Dani, no quiero dejarlo sólo.
—Pero, la que estará sola eres tú, cuando él se duerma, estarás sola— replica.
—No, estaré yo con ella— sentencia Jesús sonriendo.
Me aprieta leve y cariñosamente la mano y me lanza una rápida mirada tierna.
—Mami, lo ves? No estaré sola, ambos son mayores de edad, estaré bajo su tutela esta noche— hago pucheros.
—A veces, odio que seas tan convincente y tan— hace una pausa pensativa— abogada.
—Eso significa que me dejas?— asiente y miro a Jesús sonriendo— ha dicho que sí, ha dicho que sí— exclamo feliz y me besa.
Me separo bruscamente.
—Nosotras aquí sobramos— deduce Julieta.
—Jules, te llevamos a tu casa, si quieres, vamos a coger mis cosas y cambiarme y ducharme— ofrezco.
—Llevaosla— exclama su madre divertida y la empuja levemente— nosotras robamos a Eva.
Cojo la mano a Jules con la mano que me queda libre.
—Mi papá— miro a Jesús— y mi mamá— miro a Jules.
—Anda, que a ratos eres gilipollas— se burla mi querida amiga.
—Te quiero— confieso riéndome.
—Vamos, anda— el moreno ríe y tira de nosotras hasta su coche.
—Bruto— bromeo.
—Manos largas.
—Si vas a seguir con ese tema, ya me busco yo la vida para irme.
—Ya vale, chicos— intenta calmarnos la morena.
—Vamos ya— sentencia Jesús.
Me monto en la parte trasera del coche, me pongo el cinturón y me cruzo de brazos.
Jesús se monta en el asiento del conductor y Jules al lado y se ponen sus respectivos cinturones de seguridad.
—No vayas muy rápido, por favor— ruego apenada.
—Iré a la velocidad normal, ni más, ni menos— dice con voz suave— si quieres que vaya más lento o que pare, lo dices.
—Gracias.
Arranca y menos de veinte minutos silenciosos estamos en mi casa.
—Adiós, chicos, suerte esta noche— se despide la morena saliendo del coche.
—Adiós, hasta que nos veamos— digo saliendo también del coche— te quiero— beso su mejilla.
—Espera— musita— la foto de hoy, ya sabes, para cuando te vayas— asiento y saca toallitas de su bolso y me limpio la cara con una riéndome.
—Con esas pintas vas a salir en la foto?— pregunta Jesús como si fuese una locura y abre el maletero— toma.
Tiende una sudadera y me la pongo, acto seguido, Jules le tiende el móvil a Jesús para que haga la foto y nosotras posamos.
A los pocos segundos se escucha click, lo que significa, que ya ha hecho la foto, da la vuelta al teléfono y nos la muestra
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Me llamo Lucía.
Fanfiction¿Cómo alguien puede hacer que mandes todo a la mierda sin conocerla realmente? ¿Cómo puede ser que serías capaz de arriesgar tu vida, tus sueños y tu felicidad por complacerla? ¿Cómo puede una chica conseguir convertirse en todo para sus íd...
