Razón para morir

47 8 7
                                        

Tengo espinas en el alma,

En el vientre, entre las venas...

Son vestigios de dolores que me sangran,

Que me hieren,

Que me dejan cicatrices agridulces

Que me queman.

Ayer fuiste una sonrisa entre mis labios

Que duró lo que dura una fragancia.

Nada... nada.

Hoy eres abrojos de dolor,

repudios de dulzura, indiferencia.

¿Y mañana y su después?

No sé qué piensas.

Solo sé que el amor es como un árbol,

Se desgaja de los frutos, de la rama

Y la corteza.

Ahora todas las espinas me amordazan

Porque siente el corazón:

Cómo te alejas.

No hay ninguna razón para ignorarlo.

Pero hay una razón para morir

Si tú lo niegas.

Hilos de vidaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora