Lo último que Lapis Lazuli había dicho antes de desaparecer, fue "Iré por algunos libros a la biblioteca, no tardaré mucho".
Eso había sido la tarde anterior.
Eran alrededor de las ocho de la mañana. Peridot ni siquiera había podido dormir bien gracias a eso, la primera hora se le hizo normal, la biblioteca estaba cerca pero tal vez Lapis se había detenido a comprar algo.
Pero luego cayó la noche, y después de dos llamadas sin éxito, ella comenzó a preocuparse.
Entonces, Peridot ya había enviado varios mensajes, ya la había llamado, ya había ido a su casa.
Nada.
Nada acerca de Lapis Lazuli.
Mil y un ideas pasaban por la mente de la rubia, ideas malas y preocupantes, y no quería creer ninguna se ellas.
—Vamos —marcó de nuevo—. ¿En dónde te metiste?
Dejó de intentarlo unos minutos después, ese día tenía que salir y hacer unos trabajos, y según había verificado, llevaría más tiempo que otros que había llevado a cabo en lo que iba del año.
Tomó su mochila y las llaves, salió con prisa de la casa y se aseguró de cerrar bien la puerta.
Caminó seria por su ya no tan descuidado jardín hasta llegar al auto, subió y dejó su mochila en el otro asiento. Inhaló y exhaló, metió la llave, encendió el vehículo y arrancó.
Al llegar a la base de Blue Diamond, se estacionó y bajó rápidamente. Caminó con la misma velocidad por aquellos pasillos del lugar, ignorando a todos los que ahí estaban. Al llegar a la oficina de Blue Diamond, tocó la puerta y esperó, la hermana de Lapis abrió y dejó pasar a la rubia.
Ella avanzó rápidamente hasta el escritorio, quedando frente a la mujer de cabellos plateados.
—¿Te sucede algo? Luces angustiada.
—Sí, yo... no sé donde está Lapis...
—¿Qué? ¿Desde cuándo?
—Ayer por la tarde hablamos y hace rato que fui por ella a su casa no estaba, intenté contactarla pero fue inútil.
—Qué extraño...
—Me preocupa que le haya ocurrido algo...
—Deberíamos buscarla en los hospitales —se acercó Blue Pearl—. ¿Y si le pasó algo?
—Es obvio que le pasó algo, Pearl. Pero no, conocemos a muchas personas de los hospitales de la zona, de haberle ocurrido algún accidente a Lapis, ya me habría enterado.
—¿Entonces? —Peridot la miró preocupada.
—Tal vez quería estar sola, cuando era más joven tenía la costumbre de desaparecer por algunas horas cuando se sentía mal, pudo haberlo hecho otra vez.
—¿Quiere que le de tiempo?
—No lo sé, tú ve a hacer lo que te corresponde. Gracias por contármelo, yo me encargaré de buscarla.
—Claro...
La joven de ojos verdes pasó por lo que entregaría ese día, cuando guardó todo en el auto con precaución, fue al asiento del conductor, donde se quedó sin hacer nada algunos segundos. Sólo pensaba.
Tal vez Lapis quería estar sola un rato, después de todo, todos lo necesitan de vez en cuando.
Pero si hubiera hecho eso, seguramente le habría avisado, no permitiría que ella se preocupara.
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Hazme sentir | Lapidot
FanfictionDespués de pasar por cosas terribles, ambas comienzan a conocerse aún viviendo en un desastre. Lapis y Peridot tendrán que aprender a ser sinceras y apoyarse en todo momento. En el amor no todo es felicidad, y menos en su situación.
