―Hola chicas.―Sonrío.
―Buenos días, señoritas.―Saluda el sexy moreno que llevo tomado de la mano.
―Hola, tortolitos.―Se burla Eliza.
Su sonrisa se borra. Mira fijamente el cuello de Elliot. Sonrío.
―¿Porque será que vienen llegando a estas horas eh? no me digan que... ¡auch!―Eliza la codea en las costillas.―¿Qué te pasa?―
―Nayla, ya vistes el chupete que tiene Elliot.―Dice Eliza.
―¿¡Que!? ¿¡Tan rápido otro!?―Grita Nayla.
No puedo aguantar más la risa. Elliot me fulmina con la mirada.
―Y tú ni me mires así que esto, por si no te acuerdas ya lo arreglamos.―Le digo apuntándolo con mi dedo.
*Flashback*
―¡Ingrid Mackenzie Bomer Smith! ¿Qué significa esto?―Sale del baño señalando el chupete.
―No lo sé, ¿un morete?―Digo fingiendo inocencia.
―Oh disculpa. Mackenzie te presento a chupete, chupete te presento a Mackenzie, tu creadora.―Pone los ojos en blanco.
―Ya.―Me levanta de la cama y lo abrazo.―¿Me perdonas?―Pongo cara de perrito mojado.
―No. Ya hay que apurarnos que se nos hará tarde para ir a la Universidad.―Me mete al baño.
―¿Qué te parece si llegamos un poco tarde?―Lo beso y lo guio a la regadera.
―Humm una oferta tentadora.―Abre la llave.
El agua comienza a caer. Él me toma por los muslos, me levanta y me recarga en la pared. Abrazo sus caderas con mis piernas. Su boca va mis pechos, muerde ligeramente mis pezones hasta que quedan erectos. Gimo al momento que siento su miembro en mi entrada y entra poco a poco en mí, él comienza a moverse en un ritmo demasiado lento para mi gusto.
―Elliot... ma-más rápido...aah.―Gimo.
Al instante, se comienza a moverse de una manera que a mí me gusta, rápido y profundo.
―En-entonces me... aah ¿me perdonas?―Digo entre jadeos y gemidos.
Me besa apasionadamente para después decir:
―¿El qué?―
―Tu...el chupete que te hice.―Jadeo
―Si así me lo vas a recompensar, hazme todos los que quieras.―Me embiste más fuerte.
Espero hacerte otro pronto.
*Fin flashback*
―Lo se hermosa.―Me besa.
―Iuuug―Canturrean mis amigas.
―Ustedes cállense.―Digo riendo.
Elliot hizo una seña a alguien como queriendo decir "ven". Al momento llega un chico castaño de ojos cafés claro, alto como Elliot, pero menos musculoso. Steven.
―Hola Steve.―Saluda Elliot
―¿Qué hay?―Su mirada se enfoca en Eliza.―Ho-hola Gemma.―Dice nervioso.
Vaya, al parecer estos chicos españoles tienen la mala costumbre de llamar a la gente por el nombre que menos les gusta.
―Hola Steven.―Besa su mejilla.
―Veo que ya se conocen eh.―Dice Elliot a su amigo.―Bueno ella es Mackenzie.―Me señala.
―Mucho gusto.―Besa mi mejilla.―Ingrid.―Me presento.
ESTÁS LEYENDO
Mis Pervertidas Fantasías
Nouvelles―¿Entonces todo este maldito tiempo fui un objeto para ti?―Pregunta en un tono muy calmado para la situación. A pesar de eso, se escucha la tristeza, indignación, decepción y enojo en ella. ―¿Siempre fui eso para ti? ¿Un maldito objeto? ―No...―Un en...
