Bueeeno, aquí el nuevo capítulo y este lo quiero dedicar. Porque sí, porque me da la gana y porque se lo merece. Este capítulo va para mi niña, Lorena, la culpable de que yo esté escribiendo esta historia, pues se paso meses insistiendome para ello. Mi niñaaa espero que te gusteee. Te quieroo.
Twitter: @NovelaGuerraFri
Ask: NovelaGuerraFri
Espero todas vuestras preguntas, opiniones, críticas y lo que os de la gana en el ask. Un besooo
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Seth conducía por las calles de Madrid a oscuras. Había un apagón general por la terrible tormenta que se había instalado en el cielo de Madrid. Iba muy despacio a pesar de la urgencia que teníamos por llegar a su hotel. Íbamos a su hotel porque llegar a mi casa sin semáforos sería misión imposible. Mi paciencia se estaba agotando pero entendía su preocupación, los semáforos no funcionaban y todo era una locura. Llovía a mares y el agua dificultaba la visión. Apenas veía lo que sucedía un metro más adelante.
- No tengas miedo – me dijo cogiéndome la mano. Hasta ese instante no me había dado cuenta de lo tensa que estaba. No pude más que dedicarle una nerviosa sonrisa. - ¿Te dan miedo las tormentas?
- Sin semáforos y en un coche sí. No es mi momento ideal.
Intenté bromear y distraerme sin éxito. Al final, tras casi chocar con varios coches decidimos aparcar y recorrer el trayecto andando. Nos mojábamos pero era mejor mojarme un poco el pelo que morir en un accidente. Seth muy amablemente me echó su chupa negra de cuero por encima de los hombros. Todo un caballero, lo que yo decía.
- Gracias – le cogí de la mano y le dediqué una de mis mejores sonrisas.
- No me las des, no es por ti. Si soy culpable de acabar con tu carrera tus “maluleros” me matarán – su contestación llegó acompañada por una sonrisa que hizo que se me quitara todo el frío y que mi mundo temblara. Me gustaba la sensación que recorría mi cuerpo cuando me sonreía así y me cuidaba. Me sentía segura…
Caminamos en silencio cogidos de la mano, íbamos empapados y a mí se me trasparentaba todo, la camisa de gasa ya dejaba ver de por sí, imaginaos con lluvia. Seth llevaba su camiseta verde pegada al cuerpo, se le marcaba todo y yo hacía lo posible por no babear.
- ¿En qué piensas? – preguntó arrastrándome de vuelta a la tierra.
- Que me gusta caminar bajo la lluvia, sentir como recorre mi cuerpo.
- ¿Te refieres solo a la lluvia? – me preguntó alzando una ceja. Hombres….
- Depende – no di más explicaciones - ¿Tú qué piensas?
- Que me gusta verte mojada – lo dijo con un doble sentido al que no hice caso pero no pude evitar sonrojarme. No tardó en empezar a reírse.
- Eres idiota – le di un pequeño empujón con mi cadera. –Va, ya en serio, ¿qué piensas?
- Lo decía totalmente en serio pero si te pones así, también pensaba que tu locura quizás es contagiosa.
- ¿Por qué? – pregunté.
- Porque me apetece hacer una cosa aquí, en medio de la lluvia y de una calle a oscuras. Bajo la luz de la luna. Y contigo.. – su mirada era hipnotizadora si me pidiera ir a la luna lo haría sin pensármelo.
- ¿Qué cosa? – mi corazón latía con fuerza. Ahora la que no se fiaba de él era yo.
- Me tomarás por loco – me dijo cogiéndome de la cintura y acercándome a él. Tuve que levantar la cabeza para mirar sus ojos. Sus ojos lo absorbían todo, no fui capaz de apartar la mirada. Sólo pude bajarla a sus labios, me parecían muy apetecibles. Inconscientemente pasé la lengua por el mío inferior. Poco a poco se fue inclinando hacia mí y rozo mis labios con los suyos. Apenas fue un roce pero en ese roce algo se tambaleó en mi interior. Seth guió sus labios a mi oído - ¿Bailas conmigo?
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GUERRA FÍA
RomanceMi vida puede llegar a ser muy complicada. Vivo encima de un escenario sin tiempo para el amor pero ¿qué pasa cuando te enamoras de tu representante, un hombre que está casado, o cuando el destino te pone delante el que puede ser el amor de tu vida...