Pronto estará bien...
–En cuanto lo observó sonrió con su rostro lleno de lágrimas, el sonido de una melodía inundaba el lugar, él con una enorme sonrisa se acercó a ella extendiendo su mano, Irina la tomó sin duda–
Irina – ¿tú organizaste todo solo? –El asintió, acaricio con ternura su rostro–
Flavio – por ti sería capaz de esto y mucho más, solo por observar una vez más tu rostro –ella se acercó dejando un pequeño beso en los labios–
Irina – es muy lindo –se abrazó a él acariciando su espalda–
Flavio – este es un momento muy especial para mí y... –se separó del abrazo, tomó un mechón de su cabello y lo colocó detrás de su oreja– que para ti también lo sea
Irina – que estés aquí a mi lado es especial –él sonrió para tomar una vez más sus labios–
Flavio – sabes rubia –la guio hasta la mesa que había preparado– nunca en mi vida me imagine haciendo algo así –Irina observó el lugar lleno de flores– siempre pensé que mi destino era estar solo, le huía al compromiso –Irina sonrió– nunca creí que encontraría en una solo mujer todo lo que necesitó para ser feliz
Irina – muñeco... –comentó con ternura, él tomó sus manos dejando un beso en ellas–
Flavio – regresaste a mi vida –los ojos de Irina se cristalizaron– y no llegaste sola, recuerdo la vez que conocí a mi hija –lo último lo dijo con orgullo– yo me enamoré de ella, yo supe cuando dijo que era una del Junco que algo me unía a ella y cuando te vi, sentí que mi cuerpo, mi mente pero sobre todo mi corazón se paralizó, en esos cinco años no hubo ni un día que no deseaba tenerte en mis brazos, que no soñara con tus besos, que no imaginara tus ojos viéndome al despertar, no hubo día que no aparecieras en mis recuerdos y añoraba regresar el tiempo para volver a tenerte a mi lado, muchas veces quise hablarte, y decirte quiero que vuelvas, que estuvieras conmigo, que olvidáramos todo lo malo, que hiciéramos una vida juntos, en el rancho o lejos de él eso no importaba siempre y cuando estuviéramos juntos, pero el orgullo fue más grande –acarició con ternura el rostro de Irina limpiando una lágrima que escurría por su mejilla–
Irina – yo también deseaba volver a tu lado Flavio, a pesar de todo el daño que nos hicimos quería estar contigo, formar una familia a tu lado, darle a Fer el amor que necesitaba, no me importaba encerrarme en una rancho, no me importaba renunciar a mis sueños, a mi vida, no me importaba nada solo quería volver al lugar donde más feliz había sido y eso fue a tu lado –él delineo con sus dedos sus labios para después dejar un tierno beso, despacio con cuidado movían sus labios en sincronía las lágrimas de ella se perdían con la dulzura del momento–
Flavio – cásate conmigo –se hincó frente a ella, mostrándole el anillo– mi vida es a tu lado muñeca –Irina sonrió aún más emocionada, sus lágrimas salían en abundancia–
Irina – ¿estás seguro? –Él sonrió asintiendo– mira que yo lo único que necesito es que tú y Fer estén a mi lado
Flavio – para mí también, pero deseo hacer las cosas bien Irina, quiero que seas mi esposa, que nuestro amor sea bendecido por dios te lo vuelvo a preguntar ¿te quieres casar conmigo?
Irina – ¡Sí! –Gritó emocionada– es lo que más deseo –lo jaló haciendo que Flavio se levantara–
–Las horas pasaron Samuel y Arturo no llegaban, Sofía intentó comunicarse con su esposo pero se iba directo a buzón preocupada habló a la hacienda y Soledad le comentó que tanto Arturo como Samuel habían salido, no queriendo alarma a Andrea le sugirió ir a comprar algunas cosas que le hacían fatal centro comercial, estuvieron un par de horas, Andrea se sentía agotada pero sobre todo preocupada porque Samuel no le respondía las llamadas. Decidieron regresar a la hacienda, Sofía le mintió a Andrea pensando que a lo mejor su esposo y Samuel habían ido a hablar con Rubén a cerca de la hacienda–
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Quiero que Vuelvas
Fanficla sed de venganza de Cayetana llevó a sus hijas a planear una venganza en la cuál ellas fueron las mas afectadas...
