Phoebe
No podía creer lo que se mostraba en la pantalla del jeep. Una escena desgarradora. Exus, sí era él. Tomando a un niño por los pies y arrojandolo con tal brutalidad a una choza en llamas, la precaria estructura se desplomó dejando un gran caos.
—¿Es ese tu amigo, Phoebe? —Ray pregunta enojado.
—No puedo creerlo —digo casi en un susurro y sin poder quitar la vista de la pantalla.
—¿Phoebe, dime es él?
—Es que no tiene sentido —le arrojó las palabras, con dolor en la voz—. Exus no haría algo así.
—Ya sabes nuestro deber —dice alejándose del vehículo. Su tono no es amenazante pero aún así un escalofrío llena mi cuerpo.
—¿Iremos a matarlo cierto? —se me escapa débilmente. Está de más decirlo.
—Lo lamento. No podemos permitir que atenten contra la vida aquí en Adeen.
Cierro los ojos intentando hallar alguna salida; alguna respuesta a el porqué Exus se está comportando de esa manera tan violenta.
—Está bien. Pero quiero hablar con él al llegar a la aldea. Quiero averiguar porque actúa así.
—¡Ni pensarlo! No voy a dejar que ocurra lo mismo contigo —dice dando media vuelta de súbito—. Quien sabe que cosas podría hacerte.
—No creo que me haga daño, Ray —me levanto y tomo su mano—. Tienes que confiar en mi. Déjame hablar con él.
—Perdona Phoebe —me suelta y toma un arma del tablero del jeep—. Pero no está a discusión. Atacaremos apenas lo tengamos de frente.
—Ray, él es bueno. Keith lo conocía. Él me salvo antes de los Norshoks. —le tomo del brazo esta vez—. ¿Cómo podría hacer esas cosas sin ningún sentido?
—Hay están las grabaciones —señala el jeep—. Míralas de nuevo si no estás convencida de lo que puede hacer.
Él se suelta de mí agarre suavemente y me deja parada ahí con un millón de dudas en la mente. Tiene razón, las imágenes no mienten. Exus atacó la aldea, no cabe duda. Pero, ¿Y los demás?
Me vuelvo a la pantalla y repito la grabación una vez más. Las imágenes muestran a Zenk sobrevolando unos árboles de flores lila, y se queda en la copa de uno de ellos. La aldea está en llamas, y pareciera que un terremoto hubiera arrasado con ella. Unos cuantos aldeanos, los que quedaban, luchaban contra algunos oscuros que terminaban de retirarse de la deplorable escena.
A la derecha de entre unos arbustos un bulto alto emergió. Era Exus. Con una túnica negra que no le había visto antes, pero era él. Espere unos cuantos segundos intentando analizar cada parte de la grabación.
No vi señal de mamá, ni de los demás.
Era muy extraño la forma en que Exus se movía.
Algo andaba mal. No podía permitir que Ray se lanzará con todo contra Exus sin averiguar primero que estaba ocurriendole. Necesitaba respuestas.
—¿Ya puedo desconectar mi memoria señorita? —dijo Zenk detrás de mi, quien continuaba conectado a la pantalla—. Debo volver a vigilar.
—Por supuesto —le muestro una sonrisa—. Zenk, ¿Hacia que dirección volaron cuando vieron aquella aldea?
—Al norte, después de aquel valle —dijo mostrándome el camino con un gesto de su cabeza mientras se desconectaba de la red del jeep—. ¿Porqué pregunta eso señorita?
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Siluetas
Novela JuvenilPhoebe es una chica de 17 años, llena de temores, como muchas chicas a su edad. Lo que no creerás es que a pesar de nacer en 2021 se encuentra atrapada en 1975. Intenta recordar los hechos que la llevaron a llegar hasta esa época. Adentrándose por c...
