*respira hondo*
AHHHHHH. Por fin joder.
Su nuevo héroe se había ido, dejándole completamente a solas con Jisung. Félix suspiró profundamente. No había pasado más de tres meses y ya había sido salvado por tres personas diferentes. ¿Acaso tenía un imán para los problemas? Por que eso mismo parecía.
Carraspeó levemente mientras se colocaba la corbata, en un intento de romper el profundo silencio. Desde que su salvador había salido del cuarto, no había cruzado mirada alguna con Jisung. Y claro está, tampoco habían hablado en absoluto.
Soltó una pequeña maldición al fracasar (por tercera vez) en como hacer el nudo a la corbata. Decidió comenzar a buscar un espejo por el despacho, esperando poder arreglar el desastre que tenía por corbata.
— ¿Te ayudo? — un tímido susurro hizo que girará su cuerpo por completo. Jisung se encontraba a unos pocos centímetros de él, con una perfecta corbata colocada sobre su camisa. Félix estaba incrédulo, pues según lo que le había contado Jisung, él era un desordenado sin reparo, así que no le veía capaz de hacerse una corbata.— Es que... Lo haces mal.
— Hyunjin siempre me ayuda a hacerla.— explicó avergonzado, sintiendo como un pequeño rubor comenzaba a hacerse presente sus mejillas. Dejó caer sus manos a los laterales de su costado, dejando a Jisung via libre para que le atase la corbata.
Jisung se acercó a él. Y Félix podía jurar que algo se revolvió dentro de él al oler el ligero perfume de vainilla que el mayor llevaba. Tan sutil que uno podía pensar que el propio Jisung emanaba aquel olor. Pero al mismo tiempo, Félix notaba como todos sus sentidos flaqueaban ante su presencia y olor, como si de una droga se tratase.
Cuando Félix sintió la leve caricia en su pecho que Jisung se permitió dar antes de tomar la corbata, sintió que se iba a desmayar. Las ágiles manos de Han comenzaron a trabajar con aquel trozo de tela, evitando mirar al menor a los ojos. En aquel silencio, ambos podían escuchar la respiración del contrario, aunque no era algo incomodo. Félix quería pensar que ese momento era un momento de clama antes de la tormenta. Y bueno, tal vez tendría razón.
— ¿Qué tal con Changbin? — cuestionó Han, no de una manera mordaz, sino más bien con curiosidad e interés.
— Bien... Es muy amable conmigo.— murmuró con una sonrisa tonta, recordando los cariños que Seo le hizo días antes.— ¿Y tú con Minho?
— También bien, aunque no estamos con nada formal.— aclaró el pelinegro. No quería que Félix pensase que él era de los que se enamoraban y al día siguiente cambiaba de objetivo. No, cuando Han Jisung se enamoraba, no dejaba de pensar en esa persona, ni aunque tuviera cinco mil tops model delante suyo.
— Oh, yo tampoco con Changbin.— no sabía porque acababa de decir aquello, pero en esos momentos, Félix se arrepentía. Jisung asintió levemente ante aquella frase.
— ¿Porqué lo hiciste? — Han no necesitó agregar nada más, pues Félix captó el mensaje a la primera.
Si por Lee fuera, nunca habría sacado ese tema de conversación. Había preferido obviar aquella fiesta. Pero en esos momentos, sentía que debía una pequeña explicación y compensación al mayor.
— Me pillaste por sorpresa.— susurró casi inaudiblemente, aunque por la corta distancia que les separaba, Jisung lo entendió a la perfección.— Y... Y...— Félix se mordió el labio inferior, pensando en que palabras escoger para que no sonara demasiado triste o brusco, pero al final, se rindió.
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Bad boys; stray kids.
Fanfic❝Los nueve chicos eran malos. Al menos eso desde el punto de vista de sus padres. Uno a uno llegaron al internado, en el cual sus padres creían que cambiarían. Pero terminó siendo lo contrario. Terminaron siendo realmente malos.❞ ─ A Stray Kids fanf...
