Los labios de Seungmin volvieron a encontrarse con los de Han. Suavemente y con delicadeza, ambos se tumbaron en la cama. Las manos del presidente viajaron por toda la espalda del menor, haciendo que pequeños escalofríos le recorrieran el cuerpo entero. Detuvo la mano en la nuca de este, haciendo pequeñas caricias justo donde comenzaba a nacer el pelo. Una pequeña risa se escapó de los labios del mayor en medio del beso ante aquel gesto. Seungmin se separó de el con una sonrisa.
— ¿Te hago gracia? — preguntó casi ineludiblemente. De no ser por la poca distancia que les separaba, Jisung no podría haberle escuchado.
— Puede ser.— al igual que el contrario, sonrió traviesamente antes de morderse el labio inferior.
Seungmin asintió satisfecho antes de volver a pegar sus labios, y por ende, sus cuerpos. Llevó sus manos al borde de la camiseta del contrario. Poco a poco fue subiéndola, revelando el torso y espalda de Jisung. Cuando ya no podía subirla más, Jisung le ayudó y se la quitó, lanzandola luego al suelo.
Para no dejarle solo, Seungmin hizo lo mismo con la suya propia. Ambos se mantuvieron unos segundos inspeccionando el cuerpo contrario. No era la primera vez que se veían sin camiseta (a veces dormían sin ella). Pero aún así parecía que estuvieran viendo el cuerpo del otro por primera vez.
— ¿Seguro? —preguntó Seungmin mientras tomaba el rostro de Jisung entre sus manos.
Por respuesta, el mayor juntó de nuevo sus labios, llevando esta vez sus manos a la espalada del menor.
Y en esos momentos Seungmin se preguntaba que hacia mal para pecar casi a diario.
♡
Félix observó la puerta del cuarto de Changbin. Llevaba ahí media hora y todavía no se había atrevido a entrar. Tenía un gran nudo en el estomago, producto de aquel beso con Jisung. Por suerte no se había encontrado con ningún vigilante que le castigara de nuevo.
Después de que Changbin le hubiese ayudado tanto, el se había liado con Jisung. Si es que era el desastre en persona. No solo se hería a si mismo con sus acciones, sino que además hacia daño al resto.
Inhaló aire profundamente antes de llevar la mano a la puerta. Antes de tocar la puerta, está se abrió, mostrando a un enfadado Minho.
— ¡Yo le mat... — Minho se calló al encontrarse a Félix enfrente de su puerta. Su cara de asombro pasó a ser una mueca.— Luego me encargaré de ti, primero de Bang.
Perplejo, Félix se hizo a un lado para que Minho pudiera seguir caminando. Tras unos segundos, centró sus ojos dentro del cuarto. Un Changbin miraba al vacío sentado en la cama. No le costó nada distinguir un pequeño trazo de lagrimas que recorrían sus mejillas. El menor sintió una leve opresión en el pecho al verle así. Entró al cuarto y cerró la puerta tras él, llamando la atención de Seo.
— ¿Te has...te has enterado? — murmuró con un hilo de voz, sintiendo como la culpa le comía por dentro cada vez más.
Levemente, Changbin asintió con la cabeza. Lee tragó saliva y se acercó lentamente hasta la cama. Se sentó en el borde de ella, al lado del mayor. Este giró la cabeza, fijando sus ojos en los del pecoso. Félix no sabía que decir. Se había quedado completamente petrificado al ver como la persona que le había ayudado estaba llorando por su culpa.
— Lo siento...— murmuró temblorosamente. Llevó su diestra lentamente hacia la mejilla de CHangbin, limpiando lentamente las lagrimas de las mejillas. Contra lo esperado, Changbin esbozó una tierna sonrisa.
El mayor tomó las manos de Lee entre las suyas y las apartó de su rostro. Comenzó a hacer pequeñas caricias con el pulgar en ellas. Félix no sabía como sentirse en esos momentos. Bueno, en realidad si lo sabía: se sentía como una absoluta mierda de persona. Pero aquellas caricias estaban haciendo que cada vez se sintiera algo mejor.
ESTÁS LEYENDO
Bad boys; stray kids.
Fanfic❝Los nueve chicos eran malos. Al menos eso desde el punto de vista de sus padres. Uno a uno llegaron al internado, en el cual sus padres creían que cambiarían. Pero terminó siendo lo contrario. Terminaron siendo realmente malos.❞ ─ A Stray Kids fanf...
